El Miércoles de Ceniza convoca a cientos de fieles católicos en Ecuador, entre ellos al presidente Noboa
El presidente Daniel Noboa con su esposa Lavinia Valvonesi figuraron entre las cientos de personas que acudieron este 18 de febrero de 2026, para la misa del Miércoles de Ceniza en la iglesia de San Francisco, en Quito.

El arzobispo de Quito, Alfredo José Espinoza, coloca la ceniza a varios fieles en La Catedral de Quito, el 18 de febrero de 2026.
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Autor:
Roger Vélez / Cristina Mora
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El Miércoles de Ceniza, una fecha que abre el periodo de la Cuaresma, convocó a cientos de fieles católicos en las iglesias de Ecuador. En la iglesia de San Francisco en Quito uno de los asistentes fue el presidente Daniel Noboa.
Noboa estuvo en la misa este 18 de febrero de 2026 y se retiró luego de que el sacerdote le marcó su frente con la señal de la cruz y el mensaje: "Acuérdate que eres polvo y en polvo de convertirás".
Al igual que en la iglesia de San Francisco, ubicada a una cuadra del Palacio de Gobierno, en otros templos del centro de Quito como La Catedral y El Sagrario se observó un constante desfile de creyentes cumpliendo con este rito de la Cuaresma.
Delia Laimes (54) acompañó a su madre, Ana María Basantes de 72 años, quien estaba en silla de ruedas. "Venimos a renovar nuestra fe", dijo, y se marchó hacia un hospital para un control médico.
También acudió Micaela Torres, una policía jubilada de 65 años, con su esposo para cumplir con esta tradición.
El arzobispo de Quito, Alfredo Espinoza, dijo que el papa León XIV ha hecho un llamado a vivir "una Cuaresma de abstinencia de palabras hirientes y cambiarlas por palabras de aliento a caminar juntos".
Según reconoció Espinoza, en esta fecha acude muchísima gente a las iglesias para la imposición de la ceniza.
El Miércoles de Ceniza marca el calendario litúrgico de inicio a la Cuaresma, un tiempo de 40 días de preparación del alma con ayuno, la oración y la limosna, de cara a la Pascua de Resurrección.
Miércoles de ceniza en Cuenca
En Cuenca, el monseñor Marcos Pérez Caicedo en su homilía explicó que el ayuno y la abstinencia tienen sentido si aprendemos a compartir con los demás “porque es un acto de fe cristiana”.
Hizo un llamado a evitar palabras hirientes, el juicio inmediato y hablar mal del que está ausente y no puede defenderse como parte de ese ayuno que necesita el alma. El mensaje también estuvo enfocado en promover el bien, la solidaridad, cultivar la fe, la amabilidad, la esperanza y la paz, “dejar todo aquello que hiere al hermano”.

También este miércoles, las cenizas, que salieron de la quema de artículos religiosos y los ramos del Domingo de Ramos del año pasado, fueron bendecidas.
Los feligreses recibieron la imposición de la ceniza con la frase: “Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás”, que significa un llamado a la sencillez y a la humildad.
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