Estos son los riesgos del 'skincare' en las niñas debido a las sustancias químicas ocultas en los cosméticos
La OMS ya ha documentado cerca de 800 sustancias químicas en cosméticos y otros productos de uso cotideano, y una especialista ecuatoriana explica cómo estos disruptores endócrinos pueden interferir con el organismo de niñas y adultos.

Una mujer aplicando labial a una menor de edad en un centro comercial de Pekín, China, el 26 de mayo de 2019.
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AFP
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TikTok y otras redes como Instagram han creado el fenómeno de las niñas 'Sephora' o menores de edad, algunas con apenas seis años, que se vuelcan al 'skin care' o cuidado de la piel a muy temprana edad, y utilizan cosméticos, maquillajes y otros productos que no fueron creados para ellas.
Este boom de las 'Sephora kids' preocupa a los especialistas y dermatólogos, quienes alertan de los riesgos de utilizar cosméticos a tan temprana edad, y buscan sembrar conciencia sobre las sustancias químicas ocultas en cientos de productos usados a diario.
Pero la advertencia no es nueva, era 2012 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) documentó que hay al menos 800 sustancias químicas o nocivas en productos de uso cotideano, y que podrían interferir con el normal desarrollo del organismo, tanto en niños como en adultos.
"Se trata de entender el cuidado personal como parte de la salud integral, más allá de lo estético o cosmético", dice la especialista en dermatología y oncología subcutánea, Andrea Íñiguez, quien se refiere a estas sustancias como disruptores endócrinos.
La doctora explica que los disruptores endócrinos son sustancias capaces de "imitar o suplir una hormona", y en ese contexto, "son peligrosos porque pueden trabar, retrasar o acelerar" los procesos normales del organismo humano.
Dichos disruptores están no solo en los cosméticos, señala la OMS, sino también en plásticos, textiles, utensilios de cocina antiadherentes, alimentos procesados, y productos de higiene personal.

La piel tiene memoria
La especialista Íñiguez lamenta que muchas niñas ecuatorianas están expuestas desde muy temprana a edad a productos nocivos, y la piel de las pequeñas absorbe ese impacto de sustancias químicas.
Agua benzona, ftalatos (fragancias), mercurio, formaldehído, tolueno y ciertos sulfatos son algunos de los nombres más 'fáciles' que puede leer en un producto o cosmético común, pero en el día, Íñiguez asegura que la piel de una persona recibe la influencia de la menos 12 a 16 sustancias diferentes.
"El punto aquí es que la piel tiene memoria, no es que me pongo algo hoy y mañana tendré un efecto inmediato, pero sí lo habrá con la acumulación a la exposición a una sustancia", añade la doctora ecuatoriana.
Y en el caso de las niñas pequeñas, algunos de los impactos son interferir en la pubertad, por lo general, adelantando este proceso, y cambios en el sistema hormonal.
Otros estudios científicos han indicado que usar productos cosméticos para adultos, puede alterar el desarrollo y crecimiento en las niñas, además de aumentar el riesgo de tener alergias cutáneas.
En un adulto, los estudios científicos han mostrado la relación de sustancias químicas, usadas en cosméticos, con problemas de fertilidad y diabetes.

¿Cómo elegir un cosmético?
En el caso de las niñas, los expertos aconsejan de forma directa evitar el uso de cosméticos y maquillajes, como pintalabios o esmaltes; puesto que los más pequeños no lo necesitan y no son productos creados para este grupo objetivo del mercado.
Una menor de edad debería, según aconseja la dermatóloga, usar un fotoprotector (sin parabenos) y solo acudir a un especialista si tiene un problema puntual de la piel.
Otra especialista dice algo similar. "Los niños no necesitan cosméticos ni productos para el cuidado de la piel", señaló en 2025 Laurence Coiffard, profesora de Farmacia en la Universidad de Nantes, en Francia, especializa en cosmetología.
Pero también hay sustancias disruptoras ocultas en otros productos que se usan a diario en el cuidado de un niño, como un shampoo o crema para peinar.
La especialista Íñiguez recomienda siempre mirar la etiqueta: "Hay que fijarnos en lo que compramos, en las etiquetas y que el producto no contenga sustancias puntuales".
Una guía es mirar el envase del cosmético y ver si tiene una certificación especial, como la mayoría de productos fabricados en Europa, de estar libre de parabenos, de disruptores endócrinos y de fragancias.
Otra manera es recurrir a aplicaciones móviles como 'Onskin' para identificar las sustancias tóxicas o nocivas de un esmalte o crema de baño.
La dermatóloga Íñiguez sugiere mirar siempre los cinco ingredientes que primero aparecen en un envase, porque son los de mayor concentración de un producto. Si uno de estos, lo identifica como tóxico, es mejor evitar comprarlo.
Y, ¿cómo sabe si es una sustancia química? Básicamente, use su sentido común: si el nombre de ácido ácido benzoilo o la tretinoína, le resulta desconocido es porque pudo ser creado en un laboratorio, y para extender la vida del producto.
El consejo básico, entonces, es no colocar en el rostro de su hija o hijo una sustancia química, sintética y desconocida.
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