El pesar de Fabián ‘El Flaco’ Paz y Miño: "No me acostumbro a ver a El Nacional en otra categoría"
El goleador histórico Fabián 'El Flaco' Paz y Miño analiza la profunda crisis institucional y económica que golpea a El Nacional. Un diagnóstico sobre el presente y la supervivencia del 'Bi-Tri'.

Fabián Paz y Miño, gloria de El Nacional, en una entrevista con PRIMICIAS, el jueves 6 de agosto de 2026.
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PRIMICIAS
Autor:
Redacción Primicias
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Fabián Paz y Miño solo tuvo un amor en el fútbol. El 'Flaco' vistió con orgullo la camiseta de El Nacional entre 1968 y 1988. Es el máximo anotador histórico del cuadro criollo con 155 goles; estuvo presente en los dos bitricampeonatos del club: 1976-1977-1978 y 1982-1983-1984.
A sus 73 años mantiene la estampa atlética y hace honor al apodo de toda su vida. Es la tarde del jueves 6 de agosto de 2026. Sobre una canchita sintética de Carcelén, 'El Flaco' Paz y Miño se apresta a compartir los secretos del balón a un grupo de niños de la escuela de Fútbol Deporte con Propósito, donde es instructor y su cara más visible.
Los niños nunca lo vieron jugar; sus abuelos, en cambio, les cuentan sobre la capacidad de Paz y Miño para definir en el área. Antes de iniciar el entrenamiento, el excapitán de El Nacional reflexiona con PRIMICIAS sobre el difìcil momento del club criollo, con el que ganó ocho campeonatos nacionales.
El Nacional lucha por no descender. ¿Cómo procesa un referente histórico esta realidad?
Lo vivo con mucha tristeza. Es lamentable todo lo que pasa porque hubo directivos que no hicieron bien las cosas y ahí están los resultados. Es bastante duro y difícil, pero estamos tratando de salvar a El Nacional para que no baje a Segunda. Uno se pone a pensar y cuesta aceptarlo; no me acostumbro a ver a El Nacional en otra categoría. Este club tiene una hinchada increíble que llena estadios y merece que las cosas se hagan bien para que vuelva a ser un protagonista del fútbol ecuatoriano.
Uno de los problemas es el incumplimiento de contratos.
Hubo malas inversiones y un gasto elevado en gente que no ha aportado nada al club. Estuve 20 años en la institución: ingresé en 1968 como juvenil y me retiré en 1988. Sinceramente, nunca vivimos un problema económico. En ese entonces había cinco categorías y cada una tenía su mensual. Cada tres meses, los directivos y el cuerpo técnico evaluaban rendimiento para subir o bajar el sueldo. Yo entré en la quinta categoría e iba escalando poco a poco, demostrando responsabilidad en los entrenamientos y partidos, hasta llegar a Primera y ganar un sueldo excelente, igual al de los jugadores más antiguos. Siento que esa estructura de rendimientos funcionaba bien.
Hablando de estructuras, ¿El Nacional nunca superó el retiro del aporte voluntario de los militares?
Fue un golpe bastante duro para la institución que hayan tomado esa decisión (en 2007). El aporte económico que teníamos de los señores militares no sirvió únicamente para el primer equipo, sino para sostener las formativas, la categoría de Reserva, la vestimenta y la logística de salidas. En la actualidad, Independiente del Valle es un ejemplo de institución en formar chicos para el fútbol ecuatoriano. Tanto ellos como Liga de Quito son grandes clubes, muy bien organizados. En su momento El Nacional fue eso y sacó muchos jugadores para nuestra Selección y el país. Los dirigentes de El Nacional han tomado decisiones que hacen sufrir a la institución, acumulando a gente a la que no le pueden pagar.
¿Qué pierde el fútbol ecuatoriano si no está El Nacional?
Creo que mucho de su identidad. El Nacional es un equipo grande, debilitado por todas las cosas que hemos hablado: las decisiones, los contratos, el hecho de quedarse sin el apoyo voluntario. Pero es un equipo que siempre pensó en la juventud, que brindó oportunidades a los jugadores de este país y además que cuenta con una hinchada enorme, querendona, que siempre apoyó y que sufre con todo lo que está pasando con el equipo.
Y si alguien no sabe qué significó El 'Bitri' para el fútbol ecuatoriano, ¿qué le diría?
Que vestir la camiseta de El Nacional siempre fue un orgullo, porque fue y siempre será un equipo emblema del fútbol ecuatoriano. Defendí ese equipo durante 20 años con honor, con lealtad y mucho compromiso, como hay que defender una camiseta de fútbol. En el fútbol es clave tener perseverancia y responsabilidad, valores que aprendí en El Nacional. Por eso, saber y sentir todo lo que está viviendo el equipo es muy doloroso.
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