España campeona, remada vikinga, último Mundial de Messi, marea de hinchas tricolores: se acabó el Mundial más grande de la historia
Tomará algún tiempo digerir y repasar todo lo que ha ocurrido en los últimos 39 días, desde el pasado 11 de junio, cuando empezó el Mundial, hasta el domingo 19 de julio, cuando España bailó a Argentina en Nueva Jersey para ganar su segundo título de la Copa del Mundo.

Los jugadores de España celebran el título de campeones del Mundial, el 19 de julio de 2026, en el estadio de Nueva Jersey.
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EFE
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DESDE NUEVA YORK. El Mundial 2026 nos deja una colección de historias que serán recordadas por siempre. Fue un torneo apasionante, con estadios a reventar, con polémicas, pero con fiesta. Con sorpresas y con decepciones. Con momentos inolvidables como las celebraciones de Noruega, los bailes escoceses y la marea de hinchas ecuatorianos en Estados Unidos. Y con España como una justa campeona.
El equipo de Luis de la Fuente fue creciendo con el paso de los partidos, hasta encontrarse con su fútbol, el de conjunto, el que gusta a la hinchada española y que en los últimos cuatro años ha ganado tres títulos: Nations League 2023, Eurocopa 2024 y Mundial 2026.
El director técnico, que llegó a la Real Federación Española por un anuncio en el periódico, hizo de este equipo una familia. Logró fusionar una generación de jugadores con experiencia, con el talento juvenil. El resultado: España borró de la cancha a Messi y a Argentina y logró su segundo título mundial.
Todos nos acordaremos de la España de Rodri, Oyarzabal, Ferran Torres y Marc Cucurella. Pero este Mundial también quedará en la mente de los aficionados por la magnitud del evento: en 39 días se jugaron 104 partidos, entre 48 selecciones, en 16 estadios de tres países. ¡Una locura!
Las hinchadas
Y en todos esos lugares ocurrieron hechos inolvidables. Para los ecuatorianos quedará grabado en la memoria aquel 25 de junio, en Nueva Jersey, el mismo estadio donde se jugó la final. Allí, donde los españoles festejaron el título, los hinchas de la Tricolor celebraron el triunfo sobre Alemania y la clasificación a 16avos de final cantando 'Nuestro juramento' de Julio Jaramillo, a todo pulmón y con lágrimas en los ojos.
La hinchada de la Tri sorprendió al mundo metiendo más de 50.000 personas en los partidos de la fase de grupos, en Filadelfia (ante Costa de Marfil), en Kansas (ante Curazao) y en Nueva Jersey (ante Alemania). Pero los tricolores no fueron los únicos. Hubo otras barras que reclamaron el show.
Imposible no hablar de los seguidores de Países Bajos, que se movieron entre Dallas, Houston, Kansas y Monterrey con su tradicional barra escoltada por el bus de la Oranje y haciendo su tradicional baile de izquierda a derecha. Así como la afición de Escocia, conocida como la Tartan Army, que llevó sus gaitas y sus faldas a lo largo de la fase de grupos.
Pero el mayor espectáculo fue el de los noruegos, que se volvieron tendencia mundial con su remada vikinga. El equipo de Haaland llevó su celebración por cada estadio en el que jugó y luego ese festejo se ha repetido hasta en los lugares más inimaginables posibles. Desde Times Square, hasta los aeropuertos. ¡Todos amaron a Noruega!
Las polémicas
La verdad, el Mundial no tuvo tantas polémicas y escándalos como muchos esperaban. El hecho más llamativo fue el del delantero estadounidense Folarin Balogun, que fue expulsado en el partido de 16avos de final contra Bosnia-Herzegovina, pero que la FIFA intervino y suspendió la sanción, previo pedido del presidente Donald Trump. De todas formas, en el siguiente partido, en el que Balogun fue titular, la selección anfitriona fue goleada 4-1 por Bélgica en octavos de final.
Otro de los acontecimientos que más llamaron la atención fue el ambiente hostil que vivió la Selección de Ecuador, en los 16avos de final, ante México.
El equipo que dirigía Sebastián Beccacece sufrió un retraso -sin explicaciones- del vuelo que salía de Columbus a Ciudad de México. Luego tuvo otro retraso por mala elección de la ruta para llegar al hotel. "Nos demoramos más de 9 horas en llegar", dijo Sebastián Beccacece ese día Y por último, la policía mexicana no hizo nada para evitar la 'serenata' de pirotecnia y escándalo que hubo en el hotel de la Tri hasta la madrugada.
Por si fuera poco, hinchas de Ecuador fueron agredidos en el estadio Azteca, antes, durante y después del partido. Así como periodistas que fueron impactados con vasos en plena transmisión. La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) presentó una queja formal ante la FIFA por lo ocurrido, pero hasta el momento no hay respuesta.
El Mundial gigante
Será otro de los temas de debate, todo lo gigante que ha sido el Mundial 2026. Traslados de miles de kilómetros, estadios convertidos en paraísos del entretenimiento, entradas a precios casi impagables, las pausas de hidratación que tienen defensores y detractores, espectáculos en cada partidos y por si faltaba algo, un show de medio tiempo en la final.
Esta Copa del mundo cambió los parámetros del espectáculo. La FIFA llevó el torneo a Estados Unidos y aceptó las reglas. Cada partido se vivió como si se tratara de una jornada de la NBA, el béisbol o el fútbol americano. Canadá y México también se sumaron a este show.
De hecho, los mexicanos adaptaron la fiesta a su estilo. En lugar de 'cheerleaders' pusieron mariachis; en vez de presentar a un gringo que cante música pop, contrataron a Maná; en vez de escuchar a Coldplay, pusieron a Juan Gabriel y Luis Miguel. El ambiente en el estadio Azteca fue, probablemente, el más impactante del Mundial.
Las pausas de hidratación convirtieron a los partidos de fútbol en eventos de cuatro períodos, como les gusta a los aficionados en Estados Unidos, para tener tiempo de comprar perros calientes, canguil y cerveza.
Pero no solo eso, sino que les ha servido a las cadenas de televisión para encontrar espacios publicitarios que hasta hace poco no tenían. Según The Hollywood Reporter, los ingresos publicitarios por las pausas para la cadena Fox superarían los USD 500 millones, aprovechando los 624 minutos de tiempo libre que dejaron los 'hydration breaks'.
El adiós de Messi y otras estrellas
Esta Copa del Mundo nos deja la despedida de la selección argentina del mejor futbolista de todos los tiempos. A los 39 años, Lionel Messi jugó como si tuviera 20. Marcó ocho goles, disputó varios partidazos, como la semifinal ante Inglaterra. Y aunque desapareció en la final ante España, nada quita su valor como leyenda.
Fue el último baile de Messi con la 'albiceleste', que seguirá jugando al fútbol con la camiseta del Inter Miami, pero que no volverá a vestir, al menos de manera oficial, el uniforme de su selección. Ha sido una carrera extensa en la que marcó 125 goles en 207 partidos con su país.
Después de la derrota ante España, Leo recogió su medalla de plata y se paró frente a los hinchas que llegaron al estadio de Nueva Jersey, que corearon su nombre y que le agradecieron por toda su trayectoria. Él solo miró con lágrimas en los ojos.
Así como Messi jugó su último partido con su selección, lo mismo ocurrió contras estrellas como el portugués Cristiano Ronaldo, el croata Luka Modric, el brasileño Neymar y el ecuatoriano Enner Valencia, fueron algunos que ya no jugarán con sus países después del Mundial.
Trump se roba el show
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entregó el trofeo a Rodri y luego se quedó en el festejo de la selección española, a pesar de que Gianni Infantino intentó quitarlo.
Trump llegó al estadio en su helicóptero Marine One para ver el partido entre España y Argentina y en las celebraciones, hasta hizo una versión rápida de su característico baile frente a los jugadores españoles.
El encuentro también sirvió para la diplomacia. Trump mantuvo breves intercambios con los dirigentes de los países coanfitriones del torneo. Mantuvo conversaciones con el primer ministro canadiense, Mark Carney, y reclamó compensaciones por los incendios forestales que han enviado humo hacia el noreste de Estados Unidos.
Durante el partido, se sentó cerca a Carney y a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Aseguró que también habló con el primer ministro de España, Pedro Sánchez, e insistió que "no había tensiones", a pesar de haber arremetido recientemente contra Madrid por no ayudar en la guerra con Irán y por no aportar más en el gasto de la OTAN.
Show de medio tiempo
Y si algo le faltaba a este Mundial fue el show de medio tiempo, que no estuvo tan impactante como se esperaba, pero que encendió la fiesta en el estadio de Nueva Jersey. La FIFA convirtió, por primera vez, el descanso de una final de un Mundial en una gran fiesta al estilo del Super Bowl, con una actuación que reunió a estrellas como Shakira, Madonna, BTS y Justin Bieber.
El espectáculo de medio tiempo es una novedad para la Copa del Mundo y obligó a ampliar el descanso de la final entre Argentina y España más allá de los 15 minutos habituales del fútbol. En total, pasaron 27 minutos desde que se terminó el primer tiempo, hasta que se reanudó la segunda etapa.
El momento más impactante fue la interpretación de 'Dai Dai' a cargo de Shakira y Burna Boy, que estuvieron acompañados por los ganadores del concurso Dai Dai Challenge y por el grupo ugandés Ghetto Kids. También, participaron Madonna -subida en un auto que conducían Ronaldinho y Ronaldo Nazário-, BTS y Justin Bieber, que interpretó 'Everyyhing Hallejujah' con su guitarra.
En un costado apareció el director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel, acompañado por la Filarmónica de Nueva York y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. También participaron personajes de 'Sesame Street'.
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