FAO Schwarz, la icónica juguetería que se convirtió en el refugio de los hinchas durante el Mundial en Nueva York
La fiebre del Mundial 2026 se ha apoderado por completo de las calles de Nueva York. En el corazón de Manhattan, miles de hinchas y turistas han convertido al Rockefeller Center en una parada obligatoria, no solo para disfrutar de los partidos en las pantallas gigantes, sino para visitar la legendaria juguetería FAO Schwarz.

Un hincha de Argentina se toma fotos con los soldaditos en las afueras de FAO Schwarz, en Nueva York, el 8 de julio de 2026.
- Foto
Santiago Guerrero desde Nueva York / PRIMICIAS
Actualizada:
Compartir:
DESDE NUEVA YORK. Miles de hinchas de las 48 selecciones participantes en el Mundial han aprovechado su viaje para recorrer ciudades, conocer estadios, asistir a partidos, hacer compras y visitar lugares. Uno de los más concurridos en estos días es el Rockefeller Center de Manhattan, donde se ha instalado el Fan Village de la FIFA y que está rodeado de impresionantes tiendas.
La que más llama la atención es la juguetería FAO Schwarz, que se encuentra a pocos metros de donde está ubicada la réplica gigante de Lego del trofeo mundial de la FIFA. Esta tienda cautiva desde la entrada, donde unos soldados humanos dispuestos a posar y tomarse fotos reciben a los turistas y aficionados.
Basta con cruzar la puerta para olvidarse, por unos minutos, del Mundial de fútbol. En los pasillos de esta juguetería vive la magia. Burbujas gigantes, frisbees que te pasan por la cabeza, niños armando sus muñecos, chicas fabricando slime y adultos saltando en el famoso piano.
Se trata de una tienda que tiene una larga historia. Todo empezó en 1862, cuando el inmigrante Frederick August Otto Schwarz abrió su primera tienda de juguetes en la ciudad de Baltimore. Años más tarde, en 1870, inauguró un local en Nueva York sobre la avenida Broadway.
Durante todos estos años vivió épocas muy buenas, pero también muy complejas. En 2015 cerró sus puertas, pero luego fue adquirida por el Grupo ThreeSixty, que en 2018 decidió abrir la tienda en donde se encuentra actualmente.

Muchos de los fanáticos que ingresan a este lugar creen que se trata de la tienda que aparece en 'Mi pobre angelito 2', en la que Kevin McCallister rompe la ventana para evitar el robo en Navidad. Sin embargo, no es así. FAO Schwarz inspiró la escenografía de la juguetería, pero allí no se realizaron las grabaciones.
Lo que sí es real es el piano gigante de piso que aparece en la película 'Quisiera ser grande' (Big, 1988), en la cual Tom Hanks salta y toca melodías con los pies. Hoy, hinchas de todo el mundo, vistiendo las camisetas de sus selecciones, hacen fila para saltar sobre las teclas iluminadas, replicando la misma escena.
FAO Schwarz ofrece una experiencia inmersiva. El lugar está diseñado para que padres e hijos compartan y disfruten. Es un lugar casi salido de una película. En sus estaciones, los visitantes pueden construir juguetes personalizados, armar peluches a medida o llevarse osos de recuerdo vestidos con camisetas de selecciones o de equipos de distintos deportes de los Estados Unidos.
Mientras tanto, en los exteriores de la juguetería, el Fan Fest continúa al ritmo de los gritos de los hinchas. Este contraste define la atmósfera mundialista: una ciudad capaz de albergar la pasión por el fútbol y la inocencia de un espacio que sigue haciendo soñar a generaciones enteras.
Compartir: