Inglaterra enfrenta los maradonianos fantasmas del estadio Azteca y vuelve 40 años después ante México
Para los británicos, el Azteca es el santuario donde sufrieron la astucia y la genialidad eterna de Maradona, un fantasma que vuelve a sobrevolar cuarenta años después.

El seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, habla con sus jugadores durante una pausa de hidratación en el partido con RD Congo, en Atlanta, el 1 de julio de 2026.
- Foto
EFE
Autor:
Actualizada:
Compartir:
Cuatro décadas después de una de las tardes más dramáticas y míticas en la historia de los Mundiales, la selección de Inglaterra regresa al césped del Estadio Azteca. El destino quiso que los dirigidos por Thomas Tuchel vuelvan a este histórico escenario para disputar un crucial partido de octavos de final.
Para el combinado británico, pisar el Coloso de Santa Úrsula no es una visita cualquiera; implica reencontrarse cara a cara con un recinto que evoca sus recuerdos más dolorosos, marcados a fuego en la memoria colectiva del fútbol.
Resulta imposible hablar de Inglaterra en el Estadio Azteca sin rememorar el Mundial de México 1986 y la figura de Diego Armando Maradona. Fue en este mismo pasto histórico en donde el astro argentino esculpió dos obras que transformaron el fútbol para siempre.
La inolvidable "Mano de Dios", aquel polémico gol anotado con el puño que burló la mirada del árbitro, seguido apenas unos minutos después por el "Gol del Siglo", una genialidad donde dejó en el camino a media defensa inglesa. Para los británicos, el Azteca es el santuario donde sufrieron la astucia y la genialidad eterna de Maradona, un fantasma que vuelve a sobrevolar cuarenta años después.
Aquella histórica tarde de 1986 también dejó una anécdota inolvidable fuera de las canchas: la historia del tipo que se quedó con la camiseta más cotizada del planeta. El mediocampista inglés Steve Hodge tuvo la enorme fortuna de intercambiar su playera, como llaman los mexicanos a las camisetas, con Maradona al finalizar el encuentro.
Durante décadas, Hodge custodió celosamente el tesoro textil con el 10 en la espalda, exhibiéndola en museos hasta que finalmente fue subastada por una USD 8 millones.
El regreso de los fantasmas del Azteca
El regreso de los ingleses al Azteca revive la leyenda de esa camiseta, un símbolo tangible de la derrota más célebre de los Tres Leones.
Sin embargo, el presente exige máxima concentración y la Asociación Inglesa de Fútbol (FA) ha tomado drásticas medidas de seguridad para proteger a su plantilla.
Tras lo ocurrido con la selección de Ecuador, cuyos jugadores sufrieron el acoso de miles de aficionados mexicanos que armaron un ruidoso festejo nocturno frente a su hotel en la colonia de Santa Fe, con fuegos artificiales y motores encendidos para impedirles dormir, Inglaterra no quiso dejar nada al azar.
Los británicos instalaron rigurosos controles de carretera alrededor de su hotel y equiparon a sus futbolistas con tecnología de ruido blanco, tapones y antifaces avanzados para asegurar un descanso contra las provocaciones de la hinchada rival.
El verdadero reto para los ingleses comenzará cuando ruede el balón y sientan la asfixiante presión de los aficionados mexicanos, hostiles totales con el adversario. El Azteca será una auténtica caldera verde dispuesta a hacer valer la localía a base de cantos, abucheos y una vibrante energía emocional que buscará desestabilizar a los visitantes desde el primer minuto.
En un entorno tan complejo como legendario, Inglaterra tendrá que demostrar de qué está hecha, enfrentando no solamente a un motivado rival en la cancha y a una tribuna ensordecedora, sino también a las sombras de su propio pasado.
Compartir: