La triste carta del marfileño Yan Diomandé a su hermana fallecida: "Todo lo que dijiste se hizo realidad"
Yan Diomandé, la figura de Costa de Marfil que hizo sufrir a Ecuador en el debut del Mundial 2026, mostró su lado más vulnerable al recordar a su hermana fallecida por envenenamiento.

El delantero número 11 de Costa de Marfil, Yan Diomande, durante el partido ante Ecuador en el Estadio de Filadelfia el 14 de junio de 2026.
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AFP/Instagram Yan Diomandé
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Yan Diomandé, considerado la estrella de Costa de Marfil y una de las figuras del partido ante Ecuador el pasado 14 de junio, mostró su lado más vulnerable fuera de la cancha. El delantero recordó a su hermana de 15 años fallecida por envenenamiento.
El seleccionado de los 'elefantes' se convirtió, ante la Tricolor, en uno de los jugadores más desequilibrantes en Filadelfia. El extremo marfileño fue uno de los futbolistas que más generó peligro; pues de manera constante encaró y obligó a la zaga ecuatoriana a retroceder e incluso tener errores.
En una publicación realizada el 17 de junio en su cuenta de Instagram (junto con 'The Players Tribune'), Diomandé reconoció que la cancha es el único lugar donde todavía se siente en casa.
"Es el lugar donde me siento tranquilo y donde puedo hablar contigo. Solo desearía que aún estuvieras aquí para poder decirte... Lo logramos. Todo lo que dijiste se hizo realidad".
Yan Diomandé, jugador de Costa de Marfil
El extracto del mensaje está dirigido a su hermana Roxane, quien falleció a los 15 años producto de un envenenamiento.
Según contó el propio marfileño, a su hermana le colocaron una sustancia en su bebida mientras estaba en una fiesta de 15 años.
En la publiacación, Diomandé expresa algo de culpa.
"Nunca obtuve respuestas. No sé si quiero saber por qué. Tal vez fue por celos. Tal vez es simplemente algo que ocurre en nuestro país. Tal vez podría haberte protegido. No lo sé".
Yan Diomandé, jugador de Costa de Marfil
La publicación continúa con un relato de los hechos que se registraron en 2025:
"'Tu hermana ya no está.', '¿Qué?', 'Murió.', '¿De qué estás hablando?', 'Alguien puso algo en su bebida durante una fiesta y nunca volvió a despertar. Se fue.'. Tenías 15 años. 15 años".

Diomandé acompañó la publicación con una galería de fotos donde aparece él jugando fútbol, otra donde está su hermana menos y una más donde está de niño con la camiseta de Cristiano Ronaldo.
“Escribí esto porque no puedo hablar de ello. Lo escribí porque quiero que sepas que me aseguraré de que sigas viva. Me aseguraré de que todo el mundo sepa tu nombre. El mundo entero".
Yan Diomandé, jugador de Costa de Marfil
Aquí parte de la carta escrita por Yan Diomandé:
"¿Recuerdas cuando alguien me compró una camiseta falsa del United y escribí Ronaldo 7 en la espalda con un rotulador negro?
No sabíamos si éramos ricos o pobres. Solo conocíamos la felicidad.
¿Recuerdas cuando 25 personas dormían en una casa en Abiyán? Mamá quería ver sus telenovelas. Los demás querían ver películas. ¿Recuerdas cómo fingía dormirme y luego me iba al salón después de medianoche? Ponía el televisor a un volumen muy bajo. Solo dos barras de volumen. Veía fútbol a oscuras y soñaba.
¿Recuerdas cuando los adultos me veían jugando al fútbol en la tierra y me apodaban “Roberto Carlos” por lo fuerte que disparaba? ¿Y recuerdas lo mucho que me enfadaba en secreto, porque CR7 era mi ídolo?
¿Recuerdas cuando iba a jugar tan lejos de casa? Tenía 9 años. 'Inter Foot Sud Comoé', cerca de la frontera con Ghana.
Solo un niño pequeño solo. No sé si te conté esta historia, pero yo y los otros niños solíamos ir al pueblo a robar papas porque teníamos mucha hambre. Hicimos un “atraco al banco”. Dos niños distraían al dueño de la tienda y otros 18 salían corriendo con dos papas. Ni siquiera estaban buenas. Pero sabían riquísimas . Jajaja. Sigue siendo mi comida favorita. Papas hervidas con un poco de aceite. Me recuerda a esos tiempos.
¿Recuerdas cuando me regalaron mis primeras botas de fútbol de verdad y dormía con ellas? De pequeño, siempre jugaba con esas sandalias blancas de plástico. Incluso ahora, cuando vuelvo a casa, sigo jugando con ellas. Es nuestra tradición".
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