'Los ambateños somos los fenicios de Ecuador, muy poco buscamos ser empleados'
Ambato, tierra de frutas, flores, mucho comercio y servicios. El ambateño lleva, según los propios lugareños, un ADN de comerciante que siempre los impulsa a generar sus propios ingresos.

Al patio de comidas del Mall de Los Andes, en Ambato, han llegado nuevas marcas.
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PRIMICIAS
Autor:
Santiago Ayala Sarmiento
Actualizada:
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La Fiesta de la Fruta y de las Flores es el espacio más esperado para la actividad económica de Ambato, principalmente el comercio, que sigue siendo la principal generadora de ingresos en la ciudad.
Según explica un estudio de Fideval sobre Ambato, a diferencia de otras economías locales que dependen de un recurso dominante, esta ciudad creció por acumulación: comercio, agroindustria, manufactura, transporte, servicios y empresa familiar conviven en un mismo ecosistema.
"Esa diversificación explica por qué, aunque Ambato no lidera el ranking nacional de ventas totales, sí mantiene una estabilidad empresarial superior al promedio. En términos de Valor Agregado Bruto (VAB), la provincia de Tungurahua se ubica consistentemente entre las primeras diez del país, pese a no contar con ventajas extractivas", explica Fideval.
A decir de la administradora de fondos, el comercio ha sido históricamente el principal empleador en Ambato. "Más del 28% de la población ocupada urbana trabaja en actividades de comercio al por mayor y menor. Mercados mayoristas, centros de acopio y redes de distribución conectan a esta ciudad con prácticamente todo el país", puntualiza Fideval.
Asimismo, más del 75% de las empresas de Ambato es micro y pequeñas, muchas de ellas familiares. "Esto podría verse como una debilidad. En la práctica, ha sido una fortaleza. Durante crisis económicas, pandemias o ciclos políticos adversos, estas empresas ajustan rápido, reducen costos, reinventan productos y sobreviven", añade.
La ciudad no colapsa porque no depende de un solo empleador ni de una sola industria. Esa resiliencia explica por qué Ambato mantiene una Población Económicamente Activa creciente, con tasas de ocupación relativamente estables frente a otras ciudades intermedias.
Ambato, de cara a 2026
Cuando se recorre Ambato, se siente el comercio en el aire. Sectores como el automotor, con sus grandes vitrinas de exhibición de carros y motocicletas -muchas motocicletas ahora- es uno de los que más refleja esa actividad diaria que se vive en la capital tungurahuense.
Danilo Salazar, director Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Ambato, reflexiona sobre lo que es el presente de la ciudad y de lo que se espera para su futuro.
Salazar resalta que Ambato tienen una ubicación logística privilegiada, es un polo comercial.
Somos muy fuertes, con un mercado mayorista que provee al país. Tenemos una alta densidad de empresas. Y los costos operativos nos hace competitivos frente a otras ciudades.
Danilo Salazar, director Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Ambato
Según sus últimos datos, en la ciudad están registradas 40.500 empresas. Las ventas comerciales superan los USD 897 millones. Y se tiene una de las tasas de desempleo más bajas del país.
"Pero esto se da por el propio impulso del ambateño, que aquí muy poco busca ser empleado, sino más bien busca su propio sustento, su autonomía para asegurarse recursos. Eso hace que haya esas tasas bajas, no porque se genere propiamente más empleo", explica Salazar.
El comercio, junto a los servicios -actividad que viene en ascenso- son los sectores económicos más importantes. También hay una industria manufacturera de peso. Ambato aporta casi con USD 4.000 millones al Producto Interno Bruto (PIB) nacional, es decir, alrededor del 3%. Todo eso da la medida de la importancia de la fuerza comercial y empresarial de Ambato".
El reto es la formalización
Solo es caminar por las calles ambateñas para percatarse de lo vivo que se mantiene el sector automotor. No por nada, en esta ciudad conviven 13 concesionarias de carros, en las que se comercializan todas las marcas, excepto las de alta gama.
Con esa vena de comerciantes, los ambateños, evidentemente, también han dado un fuerte impulso a las importaciones. "El ambateño es comerciante por naturaleza, por algo nos dicen los fenicios de Ecuador. Aquí se mueve, se importa, se vende. Por eso hay cantidad de locales comerciales".
No obstante, a decir de Salazar, por ese mismo ímpetu y el imán que constituye la ciudad para comerciantes de otras provincias, hoy se ha generado un problema con el comercio informal.
"Hay muchos negocios aquí, resaltamos la iniciativa de la gente, pero son negocios que no genera el impacto necesario para que la ciudad tenga un desarrollo. Tenemos un reto como ciudad. Como Cámara, nos hemos enfocado en buscar, a través de un proyecto de formalización, que los formales no migren a la informalidad y los informales tengan los incentivos para ser formales".
Mientras tanto, poco a poco también van instalándose marcas y franquicias nuevas en la ciudad, como la Pata Gorda y Vaco y Vaca, en el Mall de Los Andes.
Y se conoce que ya hay en camino el proyecto de levantarse dos centros comerciales, más un programa de plazas comerciales que el gremio comercial y el Municipio van a impulsar.
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