Ministro de Trabajo: Alza de salarios mínimos sectoriales podría ser de 2,5% en 2026, similar al del salario básico
El ministro de Trabajo, Harold Burbano, espera que el aumento de los salarios mínimos sectoriales puedan fijarse en este mes. Y cree que el alza podría ir en torno a un 2,5%.

Trabajadores en la planta de una empresa avícola de Ecuador, el 5 de enero de 2025. Imagen referencial.
- Foto
Ministerio del Trabajo / X
Autor:
Actualizada:
Compartir:
El Ministro de Trabajo, Harold Burbano, conversó con PRIMICIAS sobre la fijación de los salarios mínimos sectoriales en el sector privado para 2026 y las reformas laborales que promoverá la Cartera de Estado en los primeros meses de este año.
Sobre los salarios sectoriales aclaró que para definir el alza, primero deben reunirse las comisiones sectoriales, lo cual no ha ocurrido aún. Burbano espera que esas reuniones se concreten este mes.
Aunque, fue enfático en que el aumento deberá salir de un consenso con los comités sectoriales, adelantó que debería ir en línea con el alza del salario básico, por lo que su propuesta es que el incremento esté entre 2,5% y 2,7%.
El salario básico unificado (SBU) para 2026 quedó establecido en USD 482, lo que representó un alza de USD 12 o 2,6% frente al salario de 2025.

¿En cuánto van a subir los salarios mínimos sectoriales?
Para fijar los salarios básicos sectoriales tienen que juntarse los comités sectoriales y eso lo van a hacer en el primer trimestre del año. Vamos a priorizar que lo hagan este mes de enero.
La decisión es que nadie gane menos del salario básico unificado, esto está establecido en el acuerdo ministerial donde fijamos el salario básico unificado para 2026.
Aunque lo dice la ley, había salarios sectoriales menores al básico. Esto pasaba en varios sectores como minero, bananero, cacaotero, agrícola, en general. Son cerca de 650.000 trabajadores que ganaban menos del básico.
De manera inmediata, esos salarios deben igualarse a USD 482.
¿Por qué esos trabajadores seguían ganando por debajo del salario básico?
En algunos casos porque hay salarios sectoriales que se fijan por obra. Entonces, en el sector del cacao te pagan por caja de cacao, que son como USD 11 o 12.
Esa es la actualización más importante que ya hemos trasladado al IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social), cada cada año debemos mandarles la información de cuál es el salario, y ningún salario puede ser menor al salario básico unificado en el país.
Y para los que ganan más del salario básico, ¿en cuánto cree que debe quedar el aumento?, ¿cuál es la propuesta del Ministerio?
Eso son los salarios que tenemos que revisar a través de los consejos consultivos sectoriales, que se van a convocar durante este mes. Mi posición como Ministro ha sido no imponer nada, sino que todo salga a través de decisiones en conjunto, así como se acordó el salario básico.
Yo creo que, en principio, el aumento debería ser en el mismo porcentaje que se subió el salario básico unificado, entre 2,5% y 2,7%.
Pero esto tiene que ir cruzado también con otras decisiones de empleabilidad que se están tomando, para que tanto empleadores como empleados tengan una mejor condición de empleabilidad formal.
En diciembre de 2025, usted señaló que el alza del salario básico debía venir acompañada de otro tipo de incentivos para los trabajadores y las empresas, ¿a cuáles se refería?
Uno de esos incentivos es la reforma al acuerdo del procedimiento de visto bueno, que estará lista hasta la primera quincena de enero. Esto permitirá una terminación de la relación laboral más rápida, eficiente y justa.
Lo que estamos haciendo es aclarar conceptos, qué implica irresponsabilidad, qué implica faltar tres días al trabajo, para que la discrecionalidad de los inspectores del trabajo se reduzca sustancialmente. En segundo lugar, estamos adaptando al Código del Trabajo la norma interna del visto bueno para que no haya apelación tras apelación.
Con la norma actual, el promedio de resolución de un visto bueno está entre 120 y 150 días. Queremos que esto se reduzca a entre 30 y 45 días.
Vamos a reducir el procedimiento a lo que establece el Código de Trabajo, que es básicamente la resolución del inspector del trabajo y posteriormente una última revisión por parte del director regional.
¿Qué otros reformas están previstas?
En estos primeros 15 días de enero, también estamos revisando el acuerdo ministerial que regula el contrato de jornada parcial permanente.
En el marco de este acuerdo vamos a consensuar la posibilidad de que se pueda dialogar entre empleadores y trabajadores la forma de cumplimiento de las horas diarias y semanales de trabajo, tanto en la jornada parcial como en la total de 40 horas semanales.
La idea que se pueda cumplir la jornada en determinados períodos del día o de la semana. Y de manera híbrida, tanto presencial como virtual.
Además, vamos a retomar las conversaciones sobre las reformas a la jubilación patronal. Pienso que hasta febrero tendremos una decisión final de cómo será la reforma.
¿También tienen previsto reformas relacionadas con normativas sindicales?
Sí, estamos en un proceso de reformas en todo el sistema de sindicalización. Hay un par de acuerdos ministeriales que establecen tanto la creación de sindicatos como la formalización de contratos colectivos que necesitan ser reformados.
Hay contratos colectivos en el sector público y en el privado que están rezagados porque hay representantes legales que no están registrados o formalizados en el Ministerio de Trabajo. Se deben actualizar estatutos y reglamentos para darles mayores facilidades.
También están rezagados los registros de directivas de sindicatos, porque todas deben registrarse en Quito. Queremos desconcentrar esto para que puedan hacerse cargo los directores regionales.
Estamos conversando también con algunos asambleístas de la bancada (de ADN) y con la misma Comisión de Derecho al Trabajo de la Asamblea para coordinar algunas reformas laborales.
Entonces, ¿el Ministerio promoverá una reforma al Código del Trabajo?
Tenemos algunas reformas que se van a impulsar luego de hacer las reformas internas. Por ejemplo, generar un solo tipo de contrato por obra, no por sectores, queremos que se garantice esta modalidad de contrato o que sea mucho más dinámico.
Además, modalidades de contrato específicas para sectores como tecnológico, turístico, de la comunicación y marketing digital, que les den tanto garantía de estabilidad a los trabajadores como facilidades para el trabajo remoto.
En cuanto a estabilidad, se busca que exista un contrato exclusivamente por resultados, pero que tenga relación laboral, que no sea un contrato civil, como ocurre muchas veces, sino que se les afilie al IESS y se les pague décimos. Es decir, menos por factura y más por contrato laboral.
¿Y qué incentivos se dará a las empresas para fomentar esto?
Reducir la carga administrativa. Hay un montón de reglamentos, protocolos, que tienen que presentar las empresas, por ejemplo, en materia de seguridad para el trabajo. Eso está bien, pero deben exigirse solo a empresas grandes.
Para las empresas pequeñas, con menos de 10 trabajadores, esas cargas administrativas las debe asumir el Ministerio. Ya tuvimos una primera experiencia con el protocolo sobre prevención y erradicación de la violencia y acoso laboral.
Los jóvenes y las mujeres son los más afectados por el desempleo. ¿Cómo van a impulsar la contratación de estos dos grupos?
En el tema de jóvenes ha sido muy buena la apertura que se ha tenido con la reducción en el pago del impuesto a la renta, que fue una de las primeras propuestas legislativas que presentó el presidente Daniel Novoa.
Tenemos cerca de 85.000 nuevos empleos de jóvenes directamente relacionados a la deducibilidad del impuesto. Son cerca de 800 empresas que se han adherido a esto.
Estos 85.000 empleos representan un punto y medio de aumento en la tasa de empleo adecuado general. Según los datos laborales del INEC, que salieron esta semana, el empleo adecuado aumentó de 33% a 37,1%.
Pero, según el INEC, esa variación no es estadísticamente significativa, es decir, podría ser un error estadístico, no un crecimiento real.
Para el Ministerio, esos cuatro puntos de diferencia sí son significativos porque representan cerca de 326.000 nuevos contratos laborales registrados en el Ministerio. Son 326.000 familias que tienen un mejor ingreso.
Y nuestra perspectiva es que el empleo adecuado alcance el 40% en 2025. Y llegar a la meta histórica de 50% en 2029.
¿Y qué incentivo habrá para la contratación de mujeres?
Para las mujeres, que tienen una carga adicional en el rol de cuidadoras, el mayor incentivo es que puedan acordar el cumplimiento de la jornada en horarios convenientes con el empleador, tanto de manera diaria como semanal. Ese es un incentivo directo para las mujeres cabezas de familia.
Por otro lado, también deben fortalecerse los servicios de cuidado del Estado, aumentar las plazas o los cupos para los centros de desarrollo infantil, también en los centros especializados para adultos mayores y personas con discapacidad.
Hay extrabajadores de la comunicación, como los de El Comercio, que llevan varios años esperando por el pago de sus liquidación. ¿Usted va a mediar por el cumplimiento de los derechos laborales de estas personas?
Ya hemos entrado en conversaciones con algunos de estos medios, tanto con empleadores, como con trabajadores. Por ejemplo, con los de Gamavisión y El Comercio. No tenemos abierto ningún procedimiento de mediación formal, pero esperamos que esto se resuelva de la mejor manera en beneficio de los trabajadores y los empleadores.
Muchos de estos casos están ya en sede judicial, porque la mediación laboral posteriormente puede ser ejecutada ante un juez civil o ante un juez del trabajo. Si es que ya hay un juicio de por medio, el Ministerio no puede hacer mucho, tiene que resolverse en esos espacios. Entonces, hay que ir evaluando caso por caso.
Lo que sí tenemos es la problemática identificada y en donde el Ministerio pueda ayudar, lo va a hacer.
Compartir:



