Así es la 'zona cero' del Fusarium en Ecuador | Bananeros de El Oro temen que las lluvias diseminen el peligroso hongo
La finca La Carolina permanece bajo estricta vigilancia a las afueras del cantón Santa Rosa (El Oro), mientras Agrocalidad despliega controles en un radio de cinco kilómetros, pero el sector productivo advierte que el hongo podría expandirse hasta 100 kilómetros por año en una zona propensa a inundaciones.

La finca La Carolina permanece bajo estricta vigilancia a las afueras del cantón Santa Rosa (El Oro), mientras Agrocalidad despliega controles en un radio de cinco kilómetros, pero el sector productivo advierte que el hongo podría expandirse hasta 100 kilómetros por año en una zona propensa a inundaciones.
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El camino de tierra se estrecha entre hileras de plantas banano en El Quemado, un sector rural del cantón Santa Rosa (El Oro), donde el verde de las plantaciones contrasta con un ambiente de vigilancia sanitaria. El portón metálico de la finca La Carolina permanece custodiado por funcionarios, cintas de restricción y puntos de desinfección rompen la rutina agrícola de la zona.
En el ingreso al sector, los vehículos son rociados con soluciones de amonio cuaternario antes de salir al camino asfaltado. En este paisaje bananero, rodeado de fincas productivas y a solo 3,8 kilómetros del casco urbano de Santa Rosa, se ubica la finca La Carolina: siete hectáreas convertidas en la “zona cero” del Fusarium Raza 4 Tropical en Ecuador.
Mientras funcionarios de Agrocalidad mantienen vigilancia en el portón de ingreso a la finca La Carolina, de siete hectáreas, donde se confirmó el primer caso en Ecuador, el sector productivo observa el cielo con preocupación. Ha comenzado la temporada invernal y, con ella, el temor de que las lluvias aceleren la propagación de un patógeno con un potencial devastador para el banano y el plátano ecuatoriano.
"Estamos entrando a la época invernal y esta zona tiende a inundarse. Ese es el problema", advierte un funcionario de Agrocalidad que ha permanecido en cuarentena vigilando la finca afectada desde septiembre de 2025, cuando se levantó la primera sospecha del hongo. El empleado resume en pocas palabras lo que mantiene en vilo a cientos de productores bananeros en la provincia de El Oro:
"Es un hongo, se disemina a través del suelo y el agua lo puede llevar a otro lugar, en especial si hay inundaciones".
Funcionario de Agrocalidad en El Oro.
Solo en el sector El Quemado, los productores estiman que hay sembradas 700 hectáreas de la fruta. Y en un radio de 25 kilómetros desde la zona cero se concentran los cinco principales cantones productores de El Oro: Santa Rosa, Arenillas, Pasaje, El Guabo y Machala, que albergan la mayor parte de las casi 50.000 hectáreas de banano de la provincia.
El director de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad), Danny Morales, aseguró que desde el momento en que se levantó la alerta por la posible presencia de Fusarium Raza 4 Tropical en la finca La Carolina, se activó un protocolo técnico riguroso, orientado a la contención del hongo y a la protección de las plantaciones vecinas.
Recordó que la sospecha inicial se registró el 3 de septiembre de 2025 y que, tras cumplir con las pruebas fitopatológicas en cascada -primero a escala nacional y luego en laboratorios internacionales-, la presencia del patógeno fue confirmada oficialmente el 18 de diciembre, lo que derivó en la declaratoria de emergencia fitosanitaria.

Morales destacó que la finca se mantiene completamente cercada para controlar el ingreso de personas, animales y vehículos, considerados los principales vectores de propagación del hongo. En el predio se erradicaron los focos detectados, se aplican medidas estrictas de bioseguridad y se ejecuta un monitoreo permanente en un radio de cinco kilómetros, donde todas las muestras analizadas hasta ahora han resultado negativas.
Pese a la detección del Fusarium R4T, el director de Agrocalidad subrayó que la actividad productiva en la finca no se ha detenido. Explicó que, tras una caída inicial en la producción asociada a inundaciones y al inicio de la sospecha, la plantación muestra una recuperación sostenida y sigue cosechando, pues el hongo no afecta la fruta, sino que marchita desde la raíz y mata a la planta contaminada.
Antes de la alerta, el predio registraba una producción aproximada de 380 cajas de banano por semana. Con el inicio de la sospecha y las afectaciones derivadas del exceso de agua por inundaciones previas, ese volumen cayó de forma temporal hasta alrededor de 80 cajas semanales. Actualmente, la finca alcanza cerca de 300 cajas por semana en 6,5 hectáreas productivas (está totalmente clausurada media hectárea del sector del hallazgo), según Agrocalidad.
En la finca se erradicaron más de 1.200 plantas por sospechas de Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T), donde se confirmaron brotes y se identificaron 88 plantaciones cercanas en riesgo.
El dilema del agua
Sobre el impacto de las lluvias, el director de Agrocalidad, Danny Morales, señaló que el suelo afectado está cubierto con cobertura de plástico, pero fue enfático en señalar que no existe una medida física que permita contener una eventual diseminación del Fusarium provocada por inundaciones. Aunque la Prefectura de El Oro realiza trabajos de mitigación la finca afectada permaneció semanas inundada en la etapa de lluvias del primer semestre de 2025, lo que agravó el problema de la bananera.
El cercado instalado en la finca tiene como objetivo controlar el acceso de personas y animales, mientas las medidas para mitigar las inundaciones han sido preventivas: limpieza de canales, tratamiento adecuado del suelo y eliminación de maleza.
El sector de El Quemado se ubica en un sitio bajo propenso a inundaciones, por lo que el riesgo de propagación del hongo permanece latente según dirigentes del gremio y productores de la zona.
A 100 kilómetros por año
Segundo Solano, presidente de la Asociación de Bananeros de El Oro, no oculta su preocupación.
"El Fusarium tiene la capacidad de avanzar hasta 100 kilómetros por año y ha devastado casi por completo la producción bananera de países de Asia, con una fuerte afectación al sector bananero del vecino Perú. Pero si tenemos una inundación con una corriente, ¿cuánto más va a avanzar?", alerta el dirigente desde su finca ubicada en el vecino cantón El Guabo, donde ha implementado un laboratorio artesanal para fortalecer el suelo con microorganismos de montaña, como una forma de prepararse ante los potenciales efectos devastadores del hongo.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fusarium R4T se propaga a través de material vegetal infectado y partículas de suelo contaminadas, adheridas a animales y objetos como ropa, zapatos, partes de vehículos y herramientas de trabajo.
La irrigación y el agua de drenaje también juegan un papel decisivo en su propagación. Los tifones y otras tormentas también pueden llevar el hongo R4T a nuevas plantaciones, señala la FAO en la plataforma de la Red Global sobre R4T.
La Carolina sufrió una grave inundación en la etapa invernal de 2025. Productores de la zona relataron que el agua quedó encerrada durante mes y medio porque los propietarios, al ser pequeños productores, no tenían solvencia para poner un motor más grande que permitiera evacuarla.

Solano plantea un escenario aún más inquietante: incluso si se construyeran muros tipo camaronera para contener el agua dentro de la finca afectada -algo que no se está haciendo-, el problema persistiría. "Si no se evacúa esa agua, se va hacia las capas subterráneas. ¿Y qué va a pasar? Igual se puede propagar", argumenta el bananero, quien compara la situación con la pandemia del Covid-19.
"Nos están enseñando a bañar con amonio cuaternario cuando el virus no está en nosotros, prácticamente. El problema está en el suelo".
Segundo Solano, presidente de la Asociación de Bananeros de El Oro.
El presidente de los bananeros de El Oro cuestiona la efectividad de las medidas de bioseguridad implementadas . "Usted puede desinfectar las botas, las herramientas, pero el amonio cuaternario tiende a degradarse por los rayos del sol y por el contacto. Luego de que cinco personas han pisado eso pierde valor", señala.
Otro punto crítico que señalan los productores es el horario de desinfección. Un bananero de la zona de la finca afectada explicó que hasta las 18:00 se aplica desinfección en los ingresos al sector El Quemado, "pero de noche igual pasan motos y vehículos que no se desinfectan. Entonces existe el peligro de que el hongo pueda diseminarse en las partículas de polvo y tierra en los vehículos".

Los productores cercanos a la zona cero mantienen la calma, por ahora. "Estamos trabajando normal", asegura un bananero vecino a la zona cero que prefirió el anonimato. "Ponemos cal en la entrada a la finca para desinfectar y hacemos desinfección con amonio cuaternario de los vehículos". El productor, que cultiva 100 hectáreas, dice no haber visto ningún indicio en sus plantas, pero reconoce:
"El periodo de incubación del hongo en plantas de banano es de tres a seis meses, ya llevamos cuatro meses desde septiembre, así que las siguientes semanas serán claves para evaluar el avance".
Productor bananero de El Oro.
Solo en el sector El Quemado los productores del sector estiman que hay sembradas 700 hectáreas de plantaciones de la fruta.
Según Agrocalidad, en Ecuador hay 9.200 productores de banano y unas 194.000 hectáreas sembradas de la fruta. Solo en El Oro, donde se detectó el Fusarium, hay 3.810 productores y cerca de 48.000 hectáreas cultivadas. La provincia cuenta con el 25% de la superficie cultivada de banano en el país.

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