El Cementerio Patrimonial, una “cuna de saberes” que guarda más de dos siglos de historia de Guayaquil
Un recorrido por el Cementerio Patrimonial permite conocer a los personajes, las familias y los acontecimientos que han marcado más de dos siglos de vida en Guayaquil, además del arte funerario que convirtió al camposanto en un museo al aire libre.

Visitantes participan en un recorrido guiado por la avenida de las Palmeras del Cementerio General de Guayaquil, el 17 de julio de 2026.
- Foto
Primicias
Autor:
Gonzalo Herrera Vargas
Actualizada:
Compartir:
En julio, cuando Guayaquil vuelve la mirada hacia su historia y celebra a quienes contribuyeron a construirla, uno de los recorridos más reveladores de la ciudad ocurre entre tumbas, mausoleos y epitafios.
En el Cementerio General, también conocido como Cementerio Patrimonial de la Junta de Beneficencia de Guayaquil (JBG), la historia de Guayaquil no está ordenada por capítulos ni expuesta dentro de vitrinas. Se recorre a pie, entre nombres que todavía permanecen ligados a calles, colegios, monumentos, canciones e instituciones de la ciudad.
El camposanto abrió oficialmente sus puertas en 1823 y, dos siglos después, conserva parte de la memoria política, cultural, artística y familiar de Guayaquil. En 2003 fue declarado Patrimonio Cultural Nacional por su arte, arquitectura y valor histórico, educativo y turístico.
“La parte inmaterial y material van de la mano”, sostiene Lender Torres Prado, especialista en turismo naranja (enfocado en el patrimonio y arte) y gestión cultural, quien define al cementerio como una “cuna de saberes maravillosos”.
El arte funerario del Cementerio General de Guayaquil
Al ingresar por la puerta 3, la avenida de las Palmeras abre paso a una sucesión de ángeles, figuras dolientes, mausoleos y sarcófagos. Algunos levantan la mirada al cielo; otros inclinan el cuerpo sobre las tumbas. En varios monumentos, el mármol reproduce rostros, manos, alas, flores y pliegues de ropa con precisión.
La Ruta de Bellas Artes, promovida por la JCB, reúne 49 tumbas y mausoleos atribuidos a artistas ecuatorianos y europeos.
Entre sus senderos se encuentran sarcófagos de bronce, piedra y mármol, además de esculturas elaboradas en mármol de Carrara, la piedra blanca procedente de esa ciudad italiana y valorada por su calidad para el trabajo escultórico.
Uno de los escultores vinculados con el camposanto es el italiano Enrico Pacciani, quien se radicó en Guayaquil, dejó varias obras en la ciudad y también fue sepultado en el Cementerio General. Entre las piezas asociadas con su trabajo está la tumba de Celeste Graciela Castillo, conocida popularmente como “El beso del ángel”.
Cinco nombres para recorrer distintos capítulos de Guayaquil
Entre las numerosas personas que reposan o son recordadas en el cementerio, cinco permiten acercarse a campos distintos de la historia local.
José Joaquin de Olmedo. Fue uno de los líderes de la Revolución del 9 de Octubre de 1820 y el primer jefe político de la ciudad y encabezó el gobierno de la naciente Provincia Libre de Guayaquil.
Ana Villamil Icaza. La compositora y profesora guayaquileña musicalizó la letra escrita por Olmedo para la canción al 9 de Octubre, convertida después en el Himno a Guayaquil.
Ismael Pérez Pazmiño. Fundador de diario El Universo y dejó una institución periodística vinculada durante más de un siglo con la vida pública de la ciudad.
Francisco Campos Coello. Cuando presidía el Concejo Municipal, impulsó la creación de la Junta de Beneficencia de Guayaquil. La institución fue fundada en 1888 para atender a los habitantes menos favorecidos y asumir la administración de servicios asistenciales de la ciudad.
Mercedes González de Moscoso. Poeta y dramaturga, formó parte de la vida intelectual de una época en la que esos espacios estaban ocupados principalmente por hombres. Su obra circuló en publicaciones como la revista La Mujer, junto con textos de otras escritoras ecuatorianas.
Los cinco forman parte de la ruta de escritores y artistas del Cementerio General, junto con Medardo Ángel Silva, Dolores Sucre, José de la Cuadra, Alba Calderón de Gil, Vicente Rocafuerte, Julio Jaramillo y otros personajes.
La tumba más antigua del Cementerio General de Guayaquil
Sin embargo, la memoria que guarda el cementerio no pertenece únicamente a los personajes reconocidos. El recorrido también conduce hasta una tumba de 1831, la más antigua que se conserva identificada en el camposanto.
Pertenece a Juana Rosa Julia Correa y Pareja, quien nació el 27 de mayo de 1830 y murió el 13 de noviembre de 1831, cuando tenía menos de un año y medio. En la lápida, sus padres la recuerdan como su “más bella esperanza” y su “cara, tierna y apacible hija”.

En ese contexto, la Dirección General de Patrimonio Cultural del Municipio organiza recorridos guiados para conocer a quienes reposan en el camposanto y las historias vinculadas con sus tumbas y monumentos. Las fechas, horarios y condiciones de estas actividades se anuncian a través de sus redes sociales.
Compartir:









