¿Nuevas parroquias urbanas en Guayaquil? La propuesta de cambiar la división territorial, vigente por 70 años
En 2023, en el inicio de la gestión de Aquiles Alvarez, la ciudad fue dividida en 19 zonas administrativas, bajo la premisa de ‘atender sectores más necesitados’. ¿Se ha cumplido?

Panorámica de Guayaquil, una ciudad que cuenta con 15 parroquias urbanas y 5 rurales..
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Tras 70 años de la normativa que creó las 15 actuales parroquias urbanas de Guayaquil, el municipio planea ampliar la división territorial de la ciudad con la premisa de ‘distribuir de manera equitativa las obras y satisfacer las necesidades básicas de la población’.
La propuesta surge como secuela del primer proyecto del alcalde Aquiles Alvarez, quien ofreció en la campaña electoral del 2023 la aplicación del modelo “Ciudad de 15 minutos”, una idea desarrollada por la alcaldía de París en 2020 y que permite al ciudadano satisfacer todas sus necesidades (vivir, trabajar, abastecerse) en un radio de 15 minutos a pie o en bicicleta.
Ya como alcalde, en la primera sesión del concejo cantonal, el 18 de mayo de 2023, se planteó el nuevo ordenamiento territorial de Guayaquil por distritos, que se concretó en julio de ese año con la creación de 19 Áreas de Gestión Administrativa (AGA).
Así, Guayaquil quedó dividida en 19 zonas, cada una con una población homogénea de entre 90.000 hasta 210.000 habitantes. “Cada distrito y cada parroquia tiene sus propios problemas, por eso necesitamos estar conectados con la gente”, dijo Alvarez durante su campaña.
En ellas, según la propuesta del alcalde, se crearían programas con espacios de arte, cultura y deportes, también guarderías para madres solteras y, además, brigadas médicas con siquiatras y sicólogos. “La población de Guayaquil nos lleva a que tenemos que dar ya el paso al cambio y eso significa reestructurar las parroquias y distritos”, justificó el alcalde en 2023.

Casi tres años después, la municipalidad busca concretar la nueva división territorial de Guayaquil. El 23 de diciembre de 2025, la alcaldía inició la contratación de una consultora que diseñe las nuevas parroquias urbanas de la ciudad mediante la siguientes actividades:
- Analizar los patrones de crecimiento urbano y las áreas de expansión urbana.
- Identificar zonas con potencial para la creación de nuevas parroquias basado a proyecciones de crecimiento territorial.
- Analizar las coberturas de servicios públicos, equipamientos, áreas verdes, estructura vial, densidades poblacionales, y demás aspectos urbanos para las delimitaciones de las nuevas parroquias urbanas.
- Determinar las necesidades de la población en términos de servicios, infraestructura, administración y un orden en la distribución de las parroquias propuestas.
- Evaluar la viabilidad técnica, legal y administrativa de crear nuevas parroquias en las áreas identificadas.
- Determinar las zonas con mayor concentración de población y evaluar sus necesidades.
- Medir el nivel de aceptación y el impacto que generará la propuesta en la ciudadanía.
- Estudiar patrones de migración interna y externa que puedan afectar la distribución demográfica.
Con un presupuesto de USD 309.449 y en un plazo de seis meses, Guayaquil podría contar con nuevas parroquias, dejando atrás las 15 actuales que se remontan a una ordenanza aprobada por el concejo cantonal el 19 de febrero de 1956, hace 70 años.
La ciudad tiene una estructura compuesta por 15 parroquias urbanas: Ayacucho, Bolívar (Sagrario), Carbo (Concepción), Febres Cordero, García Moreno, Letamendi, Nueve de Octubre, Olmedo (San Alejo), Roca, Rocafuerte, Sucre, Tarqui, Urdaneta, Ximena y Pascuales.
'Ha quedado en el aire'
Con la propuesta de crear las nuevas parroquias, el municipio busca unificar las 15 ya existentes con las 19 zonas denominadas AGA, un plan que califica como ‘coherente’ el director del Observatorio de Políticas Públicas de Guayaquil, Manuel Macías.
“Creo que es coherente que quieran pasar de las AGA, que son administrativas, para que sean parroquias. Las AGA son una figura interna del municipio, no existen oficialmente”,
Manuel Macías, Observatorio de Políticas Públicas de Guayaquil.
Sin embargo, las AGA, creadas para atender a todos los sectores urbanos, no han tenido un efecto contundente en la planificación municipal ni en la asignación presupuestaria para obras, recalca Macías: “Eso es lo que falta, no hay datos completos de cada AGA ni cuánto son sus necesidades, es un asunto pendiente que ha quedado en el aire, una promesa por cumplirse”.
Se ha puesto énfasis en algunas AGA, dice el veedor, y cita como ejemplo el AGA 1, que corresponde a Monte Sinaí y Sergio Toral, o el AGA ubicado en la Trinitaria, pero “en el resto de AGA no se ha sentido gran diferencia” en obras o proyectos.

En la gestión de Alvarez se han destinado recursos millonarios para la dotación de agua potable en el noroeste de la ciudad y la construcción del Quinto Acueducto, que comenzó en 2025 a un costo de USD 54,5 millones. Un monto similar suman los proyectos de infraestructura en la vía a la Costa, Chongón y zonas de influencia del nuevo aeropuerto en El Daular.
No obstante, dirigentes en otros sectores de la ciudad han llamado la atención del alcalde por el abandono, por ejemplo, del centro, que corresponde al AGA 12, donde se reportan a diario quejas por la falta de iluminación, acumulación de desechos o inseguridad.
“El alcalde delega al personal que tiene, pero lamentablemente no se ejecuta”, afirmó Gustavo Rivadeneira, dirigente del barrio del Salado, mientras que Tania Zambrano, dirigente social, criticó que “el parque Centenario se ha convertido en un barrio de tolerancia”.

¿Cuál es la intención?”
Alfredo Carrasco, miembro del Observatorio de Servicios Básicos de Guayaquil, calificó como “novelerías” el plan de aumentar las parroquias urbanas: “No le alcanza con la distribución que tiene y van a extender más; una cuadra, por novelería, le cambiaron el nombre. ¿Cuál es la intención de dividirnos más?”.
El dirigente cree que las necesidades de la ciudad son generales en todos los sectores, entre ellas el agua potable. “Tenemos 560 kilómetros de tuberías de hace 50 años, el contrato con Interagua decía que había que poner hidrantes para prevención de riesgos, pero no lo hacen”.
En la mayoría de las zonas de Guayaquil hay dirigentes sociales y comunitarios, por lo que Carrasco cree que si el alcalde se reuniera periódicamente con ellos tendría un panorama de las necesidades básicas insatisfechas de todas las parroquias, AGA, distritos y barrios.
“Nunca se ha reunido con nosotros, ni nos toma en cuenta, solo se reúne con su grupo, por eso siempre tiene controversias con la concejal Choez, que pide que haga participar a la ciudadanía”.
Alfredo Carrasco, miembro del Observatorio de Servicios Básicos de Guayaquil.
Mientras que Manuel Macias, del Observatorio de Políticas Sociales, cree que la creación de nuevas parroquias podría ser positivo en la medida en que se redimensionen áreas como la Tarqui, “una parroquia problemática, muy grande y absolutamente desigual”.
“Ahí entran Monte Sinaí, vía a la Costa, Ceibos, Urdesa. No hay coherencia en términos poblacional o territorial, es una parroquia que pide a gritos un cambio, encierra demasiadas realidades, solita puede ser un cantón”, comenta el investigador político-social.

La parroquia Tarqui, en el norte, tiene 745.646 habitantes y una superficie de 16.391 hectáreas, lo que contrasta con otras parroquias como la Nueve de Octubre, que posee una población de 4.812 personas y una extensión de 62,95 hectáreas, según datos de la alcaldía.
Otra parroquia cuyos límites debería revisarse, dice Macías, es la Ximena, en el sur de Guayaquil. Tiene 556.520 habitantes y 4.129 hectáreas. Ximena y Tarqui, por ejemplo, no cumplen con la visión del alcalde, de convertir a Guayaquil en París, ‘Ciudad de 15 minutos’.
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