El precio del petróleo se dispara por la guerra y los mercados tiemblan, ¿Qué opciones tienen los países del Golfo para vender su crudo?
El bloqueo del Estrecho de Ormuz, debido a la guerra en Irán, obliga a los países de Medio Oriente a buscar alternativas como vender el crudo a países de América Latina, pero esto no sería suficiente.

Hombre llena el tanque de un camión con combustible en Chlumec, República Checa, el 19 de marzo de 2026.
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EFE/EPA
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El bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde transitaba antes de la guerra en Medio Oriente el 20% de las exportaciones mundiales de petróleo, sigue empujando al planeta a una nueva crisis energética mundial y obligando a los países de la región a buscar vías alternativas para vender su crudo.
Con los precios del barril de petróleo sobrepasando este jueves 18 de marzo de 2026 los USD 110, los países consumidores también buscan otras fuentes de suministro. ¿Cuales son las alternativas?
Entre las fuentes alternativas figuran algunos países de América Latina, región que destaca por una menor exposición al conflicto y por contar con exportadores netos de energía. Las principales economías de continente, como México o Brasil, podrían beneficiarse de precios más altos.
En paralelo, las bolsas europeas abrieron en rojo este jueves con caídas de más del 1% ante el alza de los precios de crudo, tanto el Brent como el WTI, este último de referencia para Ecuador.
Y hasta las principales bolsas asiáticas registraban importantes caídas, de modo que el principal índice de la Bolsa de Tokio, el Nikkei se desplomó un 3,38%.
Alternativas a Ormuz, existen pero no dan abasto

"Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (EAU) pueden redirigir parte de su producción de petróleo crudo hacia terminales situados fuera del Golfo", señala la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
"Estas medidas permiten compensar las pérdidas de flujo de crudo que transitaba por el Estrecho de Ormuz", indica su informe mensual, publicado tras el inicio de la guerra.
Sin embargo, estas rutas alternativas "ayudan, pero siguen siendo insuficientes", subraya la consultora Kpler.
Cerca de 20 millones de barriles diarios (mb/d), es decir, aproximadamente el 20% del consumo mundial de petróleo, transitan normalmente por el Estrecho de Ormuz, con destino principalmente a China, India, Corea del Sur y Japón.
Según la AIE, unos 350 petroleros, cargados o en lastre, se encuentran actualmente inmovilizados allí. Irán, que controla la orilla norte del estrecho, considera que los barcos de Estados Unidos y sus aliados son "objetivos legítimos". Solo unos 80 buques han podido cruzar el estrecho desde el inicio de la guerra.
Más de 20 han sido atacados en diferentes incidentes en el estrecho o en el Golfo Pérsico, según los reportes más recientes de la agencia de seguridad marítima del Reino Unido, UKTMO..
Los oleoductos y el Mar Rojo

En un estudio publicado el pasado 9 de marzo, el banco Standard Chartered indica que Kuwait, Catar, Baréin e Irak exportan prácticamente la totalidad de su crudo a través del Estrecho de Ormuz, mientras que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos disponen de una capacidad parcial mediante oleoductos para evitar el transporte por barco.
En Arabia Saudita, esto se realiza a través del oleoducto que conecta Abqaiq, cerca del Golfo, con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. El reino saudí registró así el 9 de marzo un récord de exportaciones diarias desde sus puertos occidentales: 5,9 mb/d, frente a una media de 1,7 en 2025, según la AIE.
Esa vía, sin ambargo, recibió un golpe este jueves: Un dron cayó sobre la refinería saudita de Samref, en la zona industrial de Yanbu, y causó daños.
La instalación, propiedad de la gigante petrolera saudita Aramco, tiene una capacidad de tratamiento de más de 400.000 barriles de crudo diarios.
En Yanbu desemboca el crudo traído desde el Golfo, en el este de Arabia Saudita, a lo largo del conducto Petroline, de más de 1.000 km.
Los Emiratos, por su parte, hacen transitar el crudo por el puerto de Fujairah, en el Golfo de Omán, para evitar el estrecho de Ormuz, pero las cantidades adicionales son reducidas.
Ambos países disponen de una capacidad de transporte adicional que puede alcanzar los 5,5 millones de barriles diarios (mb/d), destaca la AIE.
Pero "pese a los cargamentos récord en Fujairah y Yanbu, las exportaciones efectivas de Oriente Medio siguen representando alrededor de un tercio de su nivel normal", señala Kpler.
Los ataques iraníes con drones y misiles constituyen un riesgo permanente para estos emplazamientos.
América Latina, al margen

En este contexto mundial, América Latina luce como la menos expuesta a los impactos de la guerra, indica un informe de Capital Economics, la firma global de análisis macroeconómico.
Al contrario que en Europa y Asia, donde dependen de la importación de energía de Oriente Medio, la mayoría de los principales países latinoamericanos son exportadores netos de energía, "por lo que los precios más altos de la energía mejorarán sus términos de intercambio, aumentarán los ingresos por exportaciones y respaldarán sus posiciones comerciales", afirmó Capital Economics.
Gran parte de los países latinoamericanos dependen más de la energía hidroeléctrica, eólica y solar, y en las dos últimas semanas tras el inicio de la guerra, sus monedas, en general, se han mantenido mejor que en otras economías emergentes, en comparación con los importadores netos de energía de Asia y Europa.
"Todo esto sugiere que América Latina podría resultar más resiliente que otras economías emergentes ante el actual shock energético, y que aquellos países con posiciones de exportadores netos de energía podrían incluso salir beneficiados en términos netos", precisó el informe al referirse particularmente a Ecuador, Colombia, Brasil, Argentina, Venezuela y Guyana.
Compras a larga distancia

En cuanto a las exportaciones de petróleo ruso, cuyas infraestructuras son atacadas regularmente por Ucrania, siguen siendo insuficientes a pesar del levantamiento parcial de las sanciones por parte de Estados Unidos.
"Aunque la demanda de petróleo ruso podría aumentar debido a las importantes perturbaciones en los suministros procedentes de Medio Oriente, nuestras previsiones para el país siguen sin cambios por el momento, con una producción media de 9,3 mb/d para el resto de 2026", señala la AIE.
En estas condiciones, Kpler estima que "las refinerías asiáticas deberían intensificar sus compras de cargamentos de larga distancia procedentes de la cuenca atlántica", es decir, de Estados Unidos, África Occidental y América Latina, "ya que no parece contemplarse una reapertura rápida del tráfico en el Estrecho de Ormuz".
Pero estas rutas comerciales son más largas y requieren más buques, cuando el mercado mundial de petroleros ya está tensionado.
Antes de la guerra, "preveíamos un precio medio del Brent de USD 60 por barril en 2026, ya que el mercado se enfrentaba un importante excedente", señala el centro de estudio Rystad Energy, al advertir que ahora, desde el 28 de febrero, el precio del petróleo ha fluctuado entre USD 80 y USD 120.
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