Cuba sufre segundo apagón nacional en menos de 24 horas y el séptimo de 2026 justo cuando recuperaba energía
El lunes por la tarde Cuba se estaba recuperando del sexto apagón nacional del año cuando volvió a colapsar el sistema por "eventos meterológicos", según las autoridades.

Personas caminan durante un apagón en La habana, Cuba, el 1 de agosto de 2026.
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EFE
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Cuba sufrió el lunes 3 de agosto un nuevo apagón nacional, el segundo en menos de 24 horas y el séptimo de 2026, justo cuando había iniciado el proceso de recuperación el servicio.
La compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) reportó en las redes sociales que el nuevo fallo se produjo el lunes por la tarde durante el proceso de restablecimiento del servicio, a causa de "eventos meteorológicos" que afectaron la red eléctrica, lo que incidió "directamente en las unidades generadoras que se encontraban en línea", que salieron de servicio.
"Continuamos trabajando intensamente para revertir esta situación y lograr el restablecimiento del sistema lo antes posible", añadió el mensaje de la empresa, perteneciente al Ministerio de Energía y Minas (Minem).
El domingo por la noche hubo una desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), que provocó otro apagón nacional, el sexto del año, y el lunes la isla estaba en proceso de recuperación cuando volvió a colapsar el sistema.
Unos 87.480 clientes, 19 hospitales y el suministro de agua en La Habana se había restablecido cuando ocurrió el segundo apagón, según la UNE.
El director del despacho nacional de carga de la UNE, Félix Estrada, explicó a la televisión estatal que en el momento de esta última caída estaban a punto de sincronizar al SEN varias centrales térmicas, y ahora está en marcha el proceso para restaurar el servicio.
Un sistema eléctrico precario

El restablecimiento del SEN es un procedimiento lento y laborioso que puede demorar 24 horas o más porque supone empezar a generar energía con las fuentes de arranque sencillo (solar, hidroeléctrica, motores de generación) para ir dando servicio a pequeñas áreas que luego se van interconectando.
El objetivo con ese proceso es llevar cuanto antes la suficiente energía a las centrales termoeléctricas, el pilar de la generación eléctrica en Cuba, para que estas puedan de nuevo operar y producir energía en grandes cantidades para satisfacer la demanda.
El pasado viernes se había reportado una caída parcial del SEN por una avería en las líneas de trasmisión de 220 kilovatios desde la provincia Pinar del Río (oeste) hasta las provincias de Matanzas y Cienfuegos (centro), que dejó a casi la mitad de la isla sin energía eléctrica y a unos 4,5 millones de cubanos sin suministro.
En marzo pasado la isla sufrió dos apagones nacionales en menos de una semana y en julio se sumaron otros tres en apenas ocho días.
Cada apagón nacional ha dejado sin electricidad a la mayoría de los nueve millones de habitantes de la isla.
La crisis energética cubana se debe a la escasa capacidad de producción eléctrica del país y al bloqueo petrolero estadounidense, que no permite que la isla importe crudo o derivados cuando precisa adquirir en el exterior alrededor de la mitad de sus necesidades energéticas.
Según diversas estimaciones, Cuba necesita más de 100.000 barriles de petróleo al día para satisfacer sus necesidades energéticas y cuenta con 40.000 de su producción nacional. El resto debe obtenerlos en el exterior.
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