Riña por tierras: Al menos cuatro muertos y 62 heridos en enfrentamiento entre etnias indígenas en Colombia
Una disputa por tierras entre los pueblos misak y nasa en el departamento colombiano del Cauca produjo enfrentamientos a palos, machetes y piedras que dejaron varios muertos y heridos.

Personas de la etnia misak bloquean una carretera en la reserva Guambia cerca del municipio de Silvia, departamento del Cauca, Colombia, el 21 de mayo de 2026.
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AFP
Autor:
Redacción Primicias / Agencias
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Al menos cuatro personas murieron 62 resultaron heridas el jueves 21 de mayo en un enfrentamiento por territorio entre dos etnias indígenas en el departamento del Cauca, en el suroeste de Colombia, reportaron autoridades regionales.
La disputa entre los pueblos misak y nasa se originó por "conflictos sobre tierra y territorios" en el municipio de Silvia, departamento de Cauca, tierra indígena ancestral plagada de narcocultivos, según la estatal Defensoría del Pueblo.
En un video compartido en redes sociales, la autoridad de salud regional entregó el balance de muertos y heridos.
"Ninguna diferencia puede justificar el dolor, la muerte y el riesgo al que está siendo expuesta la población", dijo en X el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán.
Otros videos en redes muestran fuertes enfrentamientos con palos y escudos, y a personas ensangrentadas en el suelo.
Según el pueblo misak, el territorio en disputa era "habitado y cuidado milenariamente" por ellos, pero desde hace algunos meses pasó a manos del pueblo nasa, lo que provocó una violenta pelea esta madrugada tras el intento de recuperar el control del lugar.
"En estos hechos fue asesinado una autoridad del pueblo misak, situación que condenamos profundamente por constituir una grave afectación contra la vida, la autoridad ancestral, la autonomía y la pervivencia de nuestros pueblos indígenas", indicaron los comuneros misak en un comunicado.
Por su parte, las autoridades indígenas nasa aseguraron que sufrieron "una arremetida por la comunidad misak" en la que los "encerraron, quitaron los celulares, las radios y quemaron algunas motos".
Los indígenas de ambos pueblos se enfrentaron con palos, machetes y piedras, lo que dejó varios heridos que ya fueron trasladados a hospitales cercanos.
"Nos encerraron, nos quitaron los celulares y quemaron algunas motos", dijo un miembro del pueblo nasa en un video compartido en redes.
"Estamos tratando de que esta vaina (situación) no crezca, pero ya se salió de las manos. Como gobernador, trato de controlar a la gente, pero está muy resentida por la expropiación a nuestros comuneros. Es muy difícil controlar los ánimos", aseguró, por su parte, el gobernador del cabildo nasa, Edinson Pacho.
Frente a esta situación, el pueblo misak hizo un "llamado urgente" al Gobierno colombiano, los organismos de derechos humanos, entidades competentes y a la comunidad internacional para que investiguen los hechos y "garanticen medidas de protección que eviten una mayor escalada de violencia".
Por su parte, la autoridad nasa pidió que ambos pueblos analicen estos conflictos para evitar que la situación empeore.
En ese sentido, el ministro del Interior, Armando Benedetti, aseguró que el presidente, Gustavo Petro, convocó el próximo lunes a las autoridades de los dos pueblos para hablar de la problemática por las tierras.
Igualmente, señaló que el Ejército y la Policía entraron a la zona y los indígenas "se replegaron".
Este conflicto comenzó hace varios meses con protestas del pueblo misak frente a la Agencia Nacional de Tierras (ANT) en Bogotá, a donde llegaron para exigir el respeto a su territorio, ya que, según denunciaron, la entidad adjudica parte de sus tierras ancestrales a otras comunidades del suroeste del país, como el pueblo nasa.
Los misak aseguraron que las decisiones de la ANT han ocasionado tensiones territoriales por ocupaciones de zonas que consideran propias y al menos 250 familias han resultado afectadas por estos hechos, especialmente en la parte montañosa del Cauca, donde conviven junto con el pueblo nasa.
El Cauca es, además, uno de los focos de la ola de violencia que azota a Colombia, donde rebeldes de la extinta guerrilla de las FARC siembran el terror con secuestros y atentados.
A finales de abril, 21 personas murieron en un ataque con bomba en una carretera de la zona, el más mortífero contra civiles de las últimas décadas.
En Colombia los pueblos originarios representan un 4,4% de los 50 millones de habitantes. Las disputas territoriales entre indígenas son habituales, pero rara vez terminan en enfrentamientos mortales.
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