Peor que Ormuz, por qué el cierre de Bab el Mandeb, por Irán y los hutíes, es la pesadilla que nadie quiere nombrar
Si los rebeldes hutíes de Yemen deciden bloquear el tránsito marítimo por el mar Rojo a la altura del estrecho Bab el Mandeb, los efectos económicos de la guerra en Medio Oriente serán peores que las sufridas hasta ahora.

Soldados hutíes patrullan una zona de Sana'a, en Yemen, este grupo guerrillero apoya a Irán en la guerra contra Israel, el 26 de marzo de 2026.
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EFE
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Mientras la guerra en Irán avanza y los ojos del mundo permanecen fijos en el cierre del Estrecho de Ormuz, clave para el transporte del crudo en Medio Oriente, una amenaza mucho más silenciosa y letal para el bolsillo se gesta al otro lado del Golfo Pérsico.
El líder de los rebeldes hutíes de Yemen y el alto mando iraní acaban de poner sobre la mesa la pieza final de su tablero de ajedrez geopolítico: el bloqueo total del estrecho de Bab el Mandeb, que une por mar a Occidente, Asia y África y por donde transita el 10% del comercio marítimo mundial.
Si Ormuz es el pulmón energético, Bab el Mandeb es la arteria principal del consumo global. Su cierre no solo disparará la gasolina. Significará el colapso del canal de Suez, el desabastecimiento de productos básicos en Occidente y un encarecimiento de fletes que hará que la inflación actual parezca un juego de niños.
El mar Rojo, una vía marítima peligrosa

Bab el Mandeb es un estrecho a la entrada del mar Rojo de apenas 27 kilómetros en su parte más estrecha que separa a la península arábiga de África.
Al norte del mar Rojo se encuentra el canal de Suez, que conecta al Mediterráneo con el mar Rojo, el océano Índico y de ahí con el resto de Asia.
De un lado del estrecho se encuentra Yibutí, un pequeño país africano que tiene bases militares estadounidenses, francesas, china, japonesa e italiana.
Del otro lado está Yemen, país controlado por los hutíes, un grupo rebelde aliado de Irán que ya ha atacado anteriormente buques en el estrecho, provocando serias disrupciones al comercio global.
Si Estados Unidos llevara a cabo una invasión a Irán, como temen los iraníes, este país está dispuesto a abrir un "nuevo frente" en Bab el Mandeb dijo el miércoles 25 de marzo de 2026 una fuente militar de la República Islámica citada por la agencia Tasnim.
Bab el Mandeb, paso obligado hacia el canal de Suez, "figura entre los estrechos más estratégicos del mundo, e Irán posee tanto la voluntad como la capacidad de generar una amenaza", advirtió esta fuente.
"Si el enemigo intenta una acción terrestre en las islas iraníes o en cualquier otro lugar de nuestro territorio, o si busca perjudicar a Irán con maniobras navales en el golfo Pérsico y el mar de Omán, abriremos otros frentes como una 'sorpresa'", añadió.
Vía comercial clave entre Occidente, África y Asia

La ruta del mar Rojo es una vía comercial clave entre Occidente, África y Asia, y es la más rápida para comunicar por mar ambas partes del mundo.
Sin ella, los barcos tendrían que desviarse por el sur de África, agregando tres semanas adicionales de de travesía y multiplicando los costos de transporte y de los bienes transportados.
Se estima que más de un 10% del comercio marítimo mundial transcurre por el mar Rojo, y tiene dos 'checkpoints' o estrechos vitales para el comercio: el canal de Suez y Bab el Mandeb.
Para tener una idea de las consecuencias que puede tener un canal de Suez bloqueado, no hay que ir muy lejos: En 2021 un enorme barco, el Ever Given, quedó atravesado en el canal durante seis días, impidiendo el paso y provocando pérdidas de USD 9.000 milones diarios. Entre los más perjudicados: Los bananeros ecuatorianos.
En el mar Rojo también se encuentra el puerto de Yanbu, por el que Arabia Saudita exporta el crudo que no puede mover por el Golfo Pérsico, a razón de casi 6 millones de barriles diarios hace dos semanas frente a una media de 1,7 millones en 2025, según datos de la Agencia Internacional de Energía.
Los temores de Irán y las represalias

Irán teme que Estados Unidos intente invadir su territorio y tomar la isla de Jarg, en el Golfo Pérsico, considerada como el corazón de la industria petrolera iraní.
Múltiples medios han reportado que el presidente estadounidense Donald Trump considera una operación en ese sentido y que podría mover hasta 10.000 soldados adicionales a Medio Oriente, incluyendo tropas terrestres, para intentarlo.
Ante las amenazas, Irán dijo que llenaría el Golfo Pérsico de minas navales si Estados Unidos atacara sus costas o islas, y extendió las advertencias hasta Bab el Mandeb, donde cuenta con aliados que podrían hacerle el favor de bloquear el estrecho: los hutíes de Yemen.
En ese sentido, el líder de los rebeldes hutíes, Abdelmalik al Huthi, afirmó este jueves que su grupo "no dudaría" en intervenir militarmente en apoyo de Irán si la situación en el campo de batalla lo justificara, lo que constituye la insinuación más directa del grupo sobre su posible participación en el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Los hutíes, que controlan gran parte del noroeste de Yemen, incluida la capital, Saná, desde 2014, ya atacaron sistemáticamente a los buques que atraviesan Bab el Mandeb que navegaban por el mar Rojo durante el inicio del conflicto de Israel contra la Franja de Gaza en 2023, en solidaridad con los palestinos.
Un deber religioso

Desde el inicio de la actual guerra, han expresado su respaldo explícito y sin matices a Teherán, pero lejos de comprometerse a actuar militarmente en el conflicto.
Pero ahora las declaraciones de Al Huthi apuntan a que el grupo está preparado para avanzar hacia el cierre de Bab el Mandeb.
En un discurso televisado, el líder rebelde afirmó que el grupo considera un deber religioso enfrentarse con "el tirano de esta era, los judíos sionistas y su brazo, Estados Unidos", y añadió que cualquier escalada sería respondida con acciones directas.
“Ante cualquier acontecimiento en el campo de batalla que requiera una acción militar, actuaremos en consecuencia”, afirmó, enfatizando que la postura del grupo contra Estados Unidos e Israel es “clara y explícita”.
“Estas son posiciones de principios que no admiten compromiso ni acuerdos políticos”, declaró.
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