¿Cómo funciona el Estrecho de Ormuz y por qué su apertura es una urgencia global?
El control de los barcos por el Estrecho de Ormuz de parte de Irán afecta el suministro y precio de múltiples productos a nivel global, por eso urge normalizar el tránsito marítimo.

El portaaviones estadounidense USS Gerald Ford en Split, Croacia, el 29 de marzo de 2026.
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EFE/EPA
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El Estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico, no es solo una vía marítima: es una de las arterias más críticas de la economía global.
Por él transitaban a diario, antes de la guerra de Medio Oriente, una quinta parte del petróleo exportado a nivel mundial, así como importantes cargamentos de gas natural licuado, plásticos, fertilizantes o alimentos y otros productos.
Situado entre Omán e Irán, conecta a los productores de petróleo del golfo con los mercados de Asia, Europa y Norteamérica.
Aquí te explicamos su funcionamiento y por qué el bloqueo de este cuello de botella está asfixiando el comercio mundial, encareciendo todo tipo de productos a nivel internacional.
La geografía: Un embudo estratégico

El estrecho tiene unos 167 kilómetros de largo. Al este se encuentra el Golfo de Omán y al oeste el Golfo Pérsico.
Aunque en su punto más ancho alcanza casi 100 kilómetros, su importancia reside en su angostura: en el tramo más estrecho, la distancia entre Irán y Omán es de unos 54 kilómetros, según la Agencia Internacional de Energía (AIE).
Para evitar colisiones en un espacio tan reducido, los buques deben seguir un Esquema de Separación de Tráfico (TSS). Este funciona como una "autopista" de dos carriles:
- 1. Carril de entrada: 3,7 km de ancho.
- 2. Carril de salida: 3,7 km de ancho.
- 3. Zona de amortiguamiento: Un espacio de 3,7 millas que separa ambos carriles.
El control del tráfico: Aguas territoriales
Debido a la estrechez del canal, los barcos que lo cruzan deben entrar inevitablemente en las aguas territoriales de Irán y Omán.
Bajo el derecho internacional, los buques gozan del derecho de paso en tránsito, lo que les permite cruzar siempre que lo hagan de forma rápida y sin amenazas.
Sin embargo, en la práctica actual, Irán ejerce una influencia dominante: Controla la costa norte e islas clave en la zona como Abu Musa y las islas Tunb, lo que le permite monitorear de cerca cada carguero.
Los gigantescos barcos que atraviesan la vía marítima no pueden ser escoltados para evitar ataques debido a la estrechez de los carriles por donde viajan.
La costa iraní por otro lado, está llena de montañas, valles y colinas que impiden anticipar un ataque con proyectiles.
Recientemente, naves que atravesaron el estrecho en combate reportaron haber sido desviadas hacia aguas iraníes y obligadas a pagar peaje, una práctica que Estados Unidos califica de ilegal.
El peso económico:

La relevancia de Ormuz es difícil de exagerar:
Petróleo: Por aquí pasaban aproximadamente unos 20 millones de barriles de petróleo diarios, según la AIE, provenientes de: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar, Irak, Baréin e Irán.
Solo Arabia Saudita y Emiratos cuentan con rutas alternas para exportar su petróleo mediante oleoductos. Los demás países dependen totalmente de Ormuz.
Gas Natural Licuado (GNL): Es la ruta principal de exportación para el gas de Catar, el segundo mayor exportador de GNL del mundo, responsable de casi una quinta parte del suministro global, según la AIE. Aparte de sus exportaciones a Kuwait, el resto de las exportaciones de GNL de Catar y las de Emiratos salen por Ormuz. No hay rutas alternativas para las exportaciones de GNL de estos dos países.
Dependencia de Asia: Los principales destinos de los hidrocarburos de esta parte del mundo son China, India, Japón y Corea del Sur. Cualquier interrupción dispara automáticamente los precios de la energía en estos mercados y, por efecto dominó, en el resto del planeta.
El conflicto actual: Minas y bloqueos

En 2026, el funcionamiento normal del estrecho se ha visto alterado por tácticas de guerra asimétrica.
Minado: Irán ha desplegado minas navales en las rutas tradicionales de navegación. Esto obliga a los buques comerciales a elegir entre arriesgarse al impacto o entrar profundamente en aguas controladas por la Guardia Revolucionaria para buscar rutas "seguras".
El bloqueo estadounidense: En respuesta, Estados Unidos ha iniciado operaciones para despejar las minas y declaró un bloqueo a todos los puertos iraníes en el Mar Arábigo, en el Golfo Pérsico y en el de Omán.
El Estrecho de Ormuz funciona bajo un delicado equilibrio entre la geografía física y el derecho internacional.
Cuando este equilibrio se rompe, como ocurre actualmente, el estrecho deja de ser una vía comercial para convertirse en una herramienta de presión política, donde el control del paso de los barcos puede alterar los precios de todas las mercancías, no solo los combustibles, en todo el mundo.
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