Un bastión pacifista se entrega a la industria de la guerra: Japón libera su exportación de armas al mundo
Japón, que tiene una Constitución pacifista desde la Segunda Guerra Mundial, eliminó las últimas restricciones que tenía para exportar armas al extranjero.

Manifestantes contra la decisión de Japón de vender armas al extranjero, en Tokio, Japón, el 21 de abril de 2026.
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EFE/EPA
Autor:
Redacción Primicias / AFP
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Japón, que tiene una Constitución pacifista desde la tragedia de la Segunda Guerra Mundial, eliminó el martes 21 de abril de 2026 las últimas restricciones a la exportación de armas vigentes desde hace décadas, en un cambio histórico que allana el camino a la venta de armamento japonés al extranjero.
Este abandono de la política de restricción a las exportaciones de armas hará que el archipiélago entre de lleno en el mercado internacional de la industria de la guerra, pero preocupa a una opinión pública muy apegada al pacifismo.
"Gracias a esta revisión parcial (de las normas), es posible, en principio, autorizar la transferencia de equipos de defensa, incluidos todos los productos terminados", anunció el portavoz del gobierno, Minoru Kihara.
El cambio fue ratificado por el Gobierno y el Consejo de Seguridad Nacional, según la agencia de noticias Kyodo.
La primera ministra Sanae Takaichi, en el poder desde octubre de 2025 y defensora de posturas ultranacionalistas, sostiene que Japón debe flexibilizar sus normas sobre exportación de armas para reforzar su defensa, al tiempo que estimula la industria armamentística para convertirla en un motor del crecimiento económico.
Estas nuevas normas se inscriben en la progresiva flexibilización de la prohibición general de exportación instaurada en 1976.
En el pasado, Japón exportaba municiones y material militar, especialmente durante la guerra de Corea en la década de 1950, pero posteriormente adoptó en 1967 una prohibición condicionada de las exportaciones de armas y, una década más tarde, una prohibición total.
En las últimas décadas, Tokio fue introduciendo excepciones antes de abrir la vía, en 2014, a las exportaciones de cinco categorías de productos militares no letales: rescate, transporte, alerta, vigilancia, desminado.
"Hasta ahora, la transferencia al extranjero de productos terminados de fabricación nacional se había limitado a búsqueda y rescate, transporte, vigilancia y contra minas (...) pero con esta enmienda, las transferencias de todo el equipo de defensa serán, en principio, posibles", publicó la Primera Ministra en la red social X.
"Militarización imprudente"

Agregó que la decisión también permite fortalecer los lazos militares, diplomáticos y económicos con sus aliados, en un contexto de creciente inestabilidad regional ante el fortalecimiento militar de China y las amenazas de Corea del Norte.
"Ningún país puede preservar su paz y su seguridad por sus propias fuerzas: en materia de equipamiento de defensa, hacen falta países aliados capaces de apoyarse mutuamente", sostuvo Takaichi en X.
China, por su parte, reaccionó con dureza el martes al afirmar que estaba "muy preocupada", y aseguró que se opondrá "firmemente" a una "militarización imprudente" de Japón.
Tokio enfrentó reciente tensiones con China desde que Takaichi sugirió que su país podría intervenir en caso de un ataque a Taiwán, una isla de régimen democrático que Pekín reclama como propia y que no descarta retomar incluso por la fuerza.
Heigo Sato, experto en temas de defensa en la Universidad Takushoku, opinó que Japón debía establecer "un sistema que garantice la fluidez del intercambio de armas y municiones" entre aliados, para aumentar sus posibilidades de recibir ayuda en caso de conflicto.
Cuando Ucrania hizo un llamado a las naciones amigas para obtener armas para su guerra contra Rusia, Japón se abstuvo de enviarlas y proporcionó únicamente chalecos antibalas y vehículos.
Un bastión pacifista

El activista Koji Sugihara lamentó este "giro histórico", al considerar que la reputación pacifista de Japón había favorecido en el pasado sus relaciones diplomáticas y comerciales.
"La gente no quiere que productos fabricados en Japón se utilicen para matar personas en países extranjeros", dijo Sugihara.
Según una encuesta realizada en marzo pasado por la televisión NHK, el 53% de los japoneses se opone al cambio sobre las exportaciones de armas y solo el 32% lo aprueba.
"Nacido en Hiroshima, crecí impregnado de la importancia de la paz (...) Espero que Japón, único país alcanzado por el arma nuclear, siga manteniendo su renuncia a las armas y la oposición a la guerra", declaró el martes Junichi Kikuta, trabajador autónomo de 56 años, entrevistado en Tokio.
Los críticos acusan a Takaichi de erosionar el histórico pacifismo que ostenta Tokio desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Cinco grupos japoneses: Mitsubishi Heavy Industries, Kawasaki Heavy Industries, Fujitsu, Mitsubishi Electric y NEC figuran entre las 100 principales empresas mundiales de armamento y defensa en términos de ingresos, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo.
Los flujos mundiales de armas han aumentado cerca de un 10% en los últimos cinco años, y Europa ha más que triplicado sus importaciones, según el Sipri.
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