El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, convicto por narcotráfico e indultado por Donald Trump, regresa a Honduras para enfrentar a la justicia
El expresidente de Honduras que dijo "le vamos a meter la droga a los gringos en sus narices" está de vuelta en su país, libre, con protección oficial y debe enfrentar a la justicia por el supuesto desvío de USD 2 millones de fondos públicos para su campaña.

El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (c) saluda a sus simpatizantes en Comayagua, Honduras, al regresar a su país el 26 de julio de 2026.
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EFE
Autor:
Redacción Primicias / aFP
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El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, regresó a su país el domingo 26 de julio y agradeció al mandatario estadounidense Donald Trump por haberlo indultado de una condena a 45 años de cárcel por narcotráfico que consideró como producto de una supuesta "cacería de brujas".
Un juez federal de Nueva York condenó a Hernández a 45 años años de cárcel en junio de 2024, dos años después de su extradición, por ayudar a introducir cientos de toneladas de cocaína a Estados Unidos, junto con capos como el mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán, preso en ese país.
Hernández recibió el perdón de Trump previo a las elecciones presidenciales de noviembre pasado, ganadas con escaso margen por su copartidario conservador Nasry Asfura, tras amenazas de Trump de cortar la ayuda a Honduras si no era elegido.
"El presidente más informado del mundo dijo: 'yo revisé, mi equipo y yo lo revisamos detalladamente y aquí se ha cometido una tremenda injusticia, es una cacería de brujas'", señaló Hernández ante cientos de seguidores en Comayagua, a unos 60 km de Tegucigalpa.
Hernández, que llegó en avión privado desde Estados Unidos y que goza de protección oficial como exmandatario (2014-2022), debe enfrentar a la justicia hondureña acusado del desvío de USD 2 millonesde fondos públicos para financiar su primera campaña presidencial.
"Lo menos que voy a hacer es agachar la cabeza", advirtió, al anunciar que buscará recuperar 131 bienes que le confiscaron cuando fue extraditado.
Desde una tarima con pantalla gigante, Hernández, abogado de 57 años, también abrió la posibilidad de regresar a la política si ve que "nuevamente un radicalismo" puede llegar al poder, en referencia al anterior gobierno de izquierda.
Meterles droga "en sus narices"

Su retorno tuvo fuertes criticas por parte de la oposición.
"Debería venir a pagar por sus crímenes", expresó en un video la excandidata presidencial izquierdista Rixi Moncada.
"Indulto no es lo mismo que inocencia", escribió en X la diputada liberal Alia Kafati, y añadió que "es un día triste" para el país.
JOH, las iniciales con las que se le conoce, volvió luego de que un juez hondureño le suspendiera una orden de arresto por el supuesto desvío de recursos, un caso por el que deberá comparecer el 3 de agosto.
Su regreso también ocurre cuatro meses después de que la mayoría derechista en el Congreso destituyera al fiscal general, Johel Zelaya, cercano a la izquierda.

Es "una prueba para la independencia" judicial, dijo a la Ana María Méndez, de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA).
"Reabre el debate sobre la impunidad", añadió Méndez tras criticar el indulto de Trump, quien ejecuta desde el año pasado una ofensiva contra presuntas lanchas del narcotráfico con saldo de varias decenas de muertos en el Caribe y el Pacífico.
"Estamos muy contentos" de recibirlo, comentó, por su parte, Eva Amador, simpatizante de 56 años, quien portaba una pancarta con un mensaje de agradecimiento a Trump.
"Le vamos a meter la droga a los gringos en sus narices y no se van a dar ni cuenta", habría dicho Hernández en su juicio en Estados Unidos, según un testigo que colaboró con la fiscalía estadounidense, que lo acusó de convertir a Honduras en un "narco-Estado".
La sentencia judicial fue anulada en abril tras el indulto de Trump, que asegura que Hernández fue víctima de su antecesor demócrata, Joe Biden (2021-2025).
"Bofetada" a las víctimas

La carrera de JOH, quien terminó bailando en la tarima, ha estado marcada por acusaciones de corrupción.
Hace tres meses, Diario Red, medio digital fundado por el exvicepresidente español Pablo Iglesias, difundió audios que supuestamente revelan que Hernández fue indultado en un plan de Estados Unidos, Israel, Honduras y Argentina para convertirlo en operador contra la izquierda regional.
JOH tildó de falsas esas grabaciones, mientras Asfura, quien presuntamente le ofreció dinero, guardó silencio.
El exmandatario impulsó en Honduras las denominadas Zona de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), que son territorios autónomos concebidos para atraer supuestamente inversiones pero que operan como ciudades independientes dentro del territorio hondureño y fuera de su jurisdicción.
Algunas ZEDE han sido declaradas ilegales pero siguen operando en el país.
Hernández amasó tanto poder que en 2017 logró un segundo mandato, a pesar de que la Constitución prohibía la reelección.
Una interpretación de la Corte Suprema le allanó el camino y, tras ganar los comicios bajo acusaciones de fraude, decretó un toque de queda por las protestas que dejaron una treintena de muertos.
"Su regreso en total impunidad y sin castigo por esos crímenes es una bofetada tremenda a las víctimas", dijo el analista jurídico Joaquín Mejía.
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