150 intelectuales ven tendencia hacia intolerancia y ostracismo

Cultura

Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

8 Jul - 10:23

J.K. Rowling, en noviembre de 2018, durante el estreno de "Animales Fantásticos: Los crímenes de Grindelwald", en Londres. - Foto: EFE / Neil Hall

150 intelectuales ven tendencia hacia intolerancia y ostracismo

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EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

8 Jul - 10:23

J.K. Rowling, Noam Chomsky, Margaret Atwood y Salman Rushdie son algunos de los firmantes de carta que rechaza el ambiente de intolerancia actual.

Unos 150 intelectuales y artistas, entre ellos Noam Chomsky, Gloria Steinem, Margaret Atwood, JK Rowling y Wynton Marsalis, expresaron este 7 de julio su preocupación por la “intolerancia hacia las perspectivas opuestas, la moda de la humillación pública y el ostracismo”.

Actitud que para ellos está ganando fuerza en Estados Unidos, incluido el lado más progresista del espectro político.

Los firmantes publicaron en la revista Harper’s una carta en la que aplauden el “necesario ajuste de cuentas” que se está produciendo tras las protestas antirracistas y las demandas de igualdad e inclusión.

La escritora canadiense Margaret Atwood.

La escritora canadiense Margaret Atwood. Margaret Atwood

Pero también denuncian que eso “ha intensificado una nueva serie de actitudes morales y compromisos políticos” que debilitan el debate público.

“El libre intercambio de información e ideas, que son el sustento vital de una sociedad liberal, está cada día volviéndose más estrecho”.

Texto de la carta publicada

“Aunque esperábamos esto de la derecha radical, lo censurador se está extendiendo más ampliamente en nuestra cultura: la intolerancia hacia las perspectivas opuestas, la moda de la humillación pública y el ostracismo, y la tendencia a disolver asuntos complejos de política en una certitud moral cegadora”, escribieron.

Una mirada ante lo que pasa en el mundo

Los intelectuales señalan que cada vez es más frecuente escuchar llamadas a imponer “represalias rápidas y duras en respuesta a lo que se percibe como transgresiones del discurso y el pensamiento”.

Además, sostienen que lo “perturbador” es que los líderes institucionales están dando castigos desproporcionados en lugar de reformas meditadas”.

El académico Noam Chomsky, otro de los firmantes de la carta.

El académico Noam Chomsky, otro de los firmantes de la carta. NoamChomsky.Com

“Los editores son despedidos por publicar piezas controvertidas, los libros son retirados por supuesta falta de autenticidad, se prohíbe a los periodistas escribir de ciertos temas, los profesores son investigados por citar trabajos de literatura en clase, un investigador es despedido por divulgar estudios académicos revisados, y los jefes de las organizaciones son cesados por lo que a veces solo son errores torpes”, explicaron.

Los firmantes destacaron que las “fuerzas de la intolerancia están ganando fuerza en todo el mundo y tienen un aliado poderoso en (el presidente de EE.UU.) Donald Trump, que representa una amenaza para la democracia”.

Pero matizan que “no se debe permitir que la resistencia se convierta en su propia especie de dogma o presión, que los demagogos de la derecha ya explotan“.

El escritor británico Salman Rushdie, otro de los firmantes.

El escritor británico Salman Rushdie, otro de los firmantes. SalmanRushdie.Com

En ese sentido, recordaron que la restricción del debate, ya sea por parte de un gobierno represivo o una sociedad intolerante, perjudica a quienes tienen menos poder y reducen la capacidad de participación democrática.

“La manera de vencer a las malas ideas es exponiendo, argumentando y convenciendo, no intentando silenciar o apartando. Rechazamos cualquier falsa elección entre justicia y libertad, que no pueden existir la una sin la otra. Como escritores necesitamos una cultura que nos deje espacio para experimentar, tomar riesgos e incluso cometer errores”.

Por último, los intelectuales, entre los que también firman Francis Fukuyama, Salman Rushdie o Fareed Zakaria, enarbolaron la necesidad de proteger la posibilidad de “discrepar de buena fe sin (enfrentar) duras consecuencias profesionales”.

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