Caetano Veloso rememora cautiverio en la dictadura como un aviso actual

Cultura

Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

7 Sep 2020 - 14:19

El icónico músico brasileño Caetano Veloso, en una escena del documental "Narciso em férias", que se estrena en el Festival de Cine de Venecia. - Foto: Fusion Communications

Caetano Veloso rememora cautiverio en la dictadura como un aviso actual

Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

7 Sep 2020 - 14:19

Con el documental “Narciso em férias” el músico reflexiona sobre la importancia del arte en plena época de tensión política, casi como advertencia.

Casi dos meses pasó el cantautor brasileño Caetano Veloso encerrado en las mazmorras de la dictadura sin saber la razón.

Una experiencia que aún le conmueve y que comparte en un documental presentado este 7 de septiembre en la Mostra de Venecia, a modo de “advertencia” en estos tiempos que corren.

“Vemos conexiones entre el pasado y el presente. Son obviamente momentos muy diferentes, pero en 1968 los artistas fueron el objetivo del régimen. Lo mismo pasa ahora aunque en un modo muy diferente”, explicó por videoconferencia uno de los directores, Ricardo Calil.

El otro realizador que firma el documental, Renato Terra, subrayó que, “más que una denuncia”, la idea es narrar la historia de un músico encarcelado arbitrariamente “para que esas atrocidades no puedan repetirse” en el presente y futuro.

Narciso em férias, presentado fuera de concurso en la Mostra de Venecia, es una íntima entrevista con el padre de la vanguardia del “tropicalismo”.

En la que recuerda los cincuenta y cuatro días que pasó encerrado en varias prisiones de la dictadura (1964-1985).

Un primer arresto

El 13 de diciembre de 1968, el régimen brasileño aprobaba el Acto Institucional 5, que marcó el inicio de la fase más violenta y represiva del régimen y la persecución de sus disidentes.

14 días después el cantautor, de 26 años, era arrestado por agentes de paisano en su casa de São Paulo.

Eran las cinco de la madrugada y dentro todos dormían despreocupados entre los rescoldos de una fiesta que se había alargado cantando junto a Orlando Silva.

Fue la primera vez que Veloso veía los dientes a la dictadura.

El músico fue trasferido a Río de Janeiro e interrogado y aislado en una pequeña celda en el mismo cuartel que su amigo Gilberto Gil.

“Nos trataban como si no fuéramos personas. Pero ellos actuaban como si tampoco lo fueran”.

Caetano Veloso

En su cautiverio sintió miedo escuchando los gritos de los presos torturados, aunque él no sufrió violencia física alguna.

También angustia leyendo El Extranjero de Albert Camus y vio las primeras fotos de la Tierra desde el espacio en una revista que le colaron.

Dos meses después era puesto en libertad y se enteraba de las razones de su desdicha: un hombre le había denunciado por vilipendiar el himno y la bandera durante un espectáculo.

Sin embargo más allá de esos muros no le aguardaba otro destino que un exilio a Europa que se prolongaría durante tres años.

Veloso ríe en un momento de la grabación al leer el informe final sobre su caso.

Un militar le preguntaba si había adaptado el himno nacional a la música de “Tropicalia”, algo que negó porque este tema no está preparado para los endecasílabos de la marcha brasileña.

Pero, también rompe a llorar cuando le viene a la memoria el castigo a un militar benévolo con él y toma la guitarra para entonar canciones que había dejado en la celda, como Hey Jude de The Beatles, que le transmitía “sensación de libertad” en su encierro.

La fuerza del audiovisual

El documental recoge los pensamientos del músico en su celda, incluso los más íntimos y sexuales, y su elaboración se basó en sus escritos en el libro Verdade Tropical (1997) y en los documentos de la dictadura que el Estado brasileño desclasificó hace dos años.

La productora y esposa del músico, Paula Levigne, quien tuvo la idea de la película, reivindicó la necesidad de recordar estos hechos porque, dijo:

“… aún hay muchas personas que ni siquiera saben” que estuvieron presos, aseguró durante la videoconferencia.

“Shoot me dead”, quinto tema del tercer disco del músico, titulado “Caetano Veloso” y grabado en 1971 en Londres, Inglaterra, durante su exilio.

Sobre todo en un momento en el que, sostuvo, se puede apreciar el ascenso de la extrema derecha y su “estrategia negacionista”, y más en su país, máxime en el Brasil de Jair Bolsonaro.

“Por eso creo que es el momento justo para hacer conocer esta historia”.

Paula Levigne

El director Terra subraya que Veloso “no habla del presente sino solo del pasado” por lo que el documental no puede considerarse un manifiesto político.

Pero, sí que se intuye en su mensaje una “advertencia” muy vigente en la actualidad.

“Es como los cuentos de los niños, como Caperucita Roja. No les decimos ‘¡Cuidado que hay un peligro!’ sino que les hablamos de una niña que va al bosque y se encuentra al lobo. Es una advertencia para decirnos que estamos tomando una estrada quizá oscura y decirnos que en esa vía podemos encontrar al lobo“, subrayó.

“You don’t know me”, tema que abre el cuarto disco de Veloso, “Transa” (1972), grabado en Inglaterra durante su exilio, impuesto por el gobierno brasileño.

Por todo esto los realizadores ven esencial traer a la memoria el caso de un artista que aunque vivió su cautiverio casi como un privilegiado, comparado con otros torturados, todavía hoy en día revive las pesadillas de aquellos días.

En un momento dado el célebre músico cuenta que al salir de su penal, su amigo Rogerio Duarte, también cautivo, le espetó una frase que aún hoy resuena en su memoria: “Una vez que estás preso, siempre lo estás“.

“Es así como me siento a veces”, reconoce Veloso ante la cámara. 

Noticias relacionadas