Daniel Mancero y su aproximación al piano en “Palíndromo”

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

12 Sep 2020 - 0:05

Un disco grabado en París y posproducido en Argentina deja en claro que las inquietudes musicales de Daniel Mancero están lejos de detenerse. - Foto: Diego Corrales / PRIMICIAS

Daniel Mancero y su aproximación al piano en “Palíndromo”

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

12 Sep 2020 - 0:05

El nuevo álbum de Daniel Mancero es un esfuerzo que quizás lo aleja de sus búsquedas sonoras, pero lo lleva a un terreno interesante.

Lo primero que se percibe es la tensión. 

Una especie de competencia para que tanto la ejecución como la percepción de los oyentes consigan llegar a un mismo lugar.

Ese punto final por el que ni el pianista ni sus seguidores serán los mismos. De alguna forma, hay que agradecer eso.

Con su segundo disco de piano solo, titulado Palíndromo, Daniel Mancero, intenta algo más en su relación con el instrumento. Y si bien ese camino ya estaba demarcado en Piano Solo, su disco de 2018, esta vez el recorrido se agrieta.

No para complicar la experiencia, sino para enriquecerla.

Los temas mantienen una estructura que de golpe exige, pero una vez que se ingresa en su dinámica, se acepta que este paso adicional navega por aguas mucho más interesantes. Como si el Daniel Mancero que ya no está en Ecuador -vive en Francia- tuviera más de dónde buscar, para proponer.

Por eso la tensión -que no es nueva en su obra- y que debe ser entendida por el juego entre la intensidad y la duración de ciertas notas que toca. Una tensión que llama a escuchar atentamente lo que pase y caminar ese sendero.

Palíndromo es una joya porque al mismo tiempo que es un ejercicio de talento y precisión es un disco de improvisación.

Se puede ir por ambas vías, con el acelerador aplastado y triunfar.

Un disco que se sostiene por la confianza con el productor

Este es un trabajo que cuenta con una mirada externa que más que intervenir, dio los lineamientos. Quizás la mejor manera de definir a un productor tiene que ver con aceptar un sonido y mantenerlo en un concepto que lo aglutine.

Para Palíndromo -disco que fue grabado en Malambi Studios, en París, y masterizado en Estudios ION, en Buenos Aires- fue producido por Willan Farinango.

El trabajo en conjunto significó un disco que suena con urgencia, directo, como si en tiempo de confinamiento y de pandemia hiciera falta una banda sonora precisa. Lo que salta es la idea de que, probablemente, las canciones fueron compuestas como si fueran el resultado de estos tiempos complejos.

Pero, no fue así.

Hay algo de coincidencia entre Palíndromo y el instante en el que le tocó vivir. 

Porque si bien los temas resultan contundentes, esa percepción no tiene que ver con el reflejo del espíritu actual, sino con un acuerdo entre Farinango y Mancero para la selección del “tracklist”, como el pianista lo cuenta en este vídeo.

La decisión de darle esa libertad propia del jazz es lo que le permite a Palíndromo su propia identidad. No se trata de tomar lo que hace de ese estilo de música su propia experiencia sonora, sino de que de esas ideas -de la improvisación como sinónimo del jazz, sobre todo- descubrir un mecanismo para expandir las capacidades de las canciones y del propio Mancero como pianista.

Y, nuevamente, por eso la tensión maravillosa.

Alejarse de camino trazado y encontrar otros mecanismos

Daniel Mancero ha desarrollado una carrera en la que una especie de sincretismo entre sonidos académicos y andinos ha sido la fuerza motora.

Aquí, la situación parece cambiar de carril, para dar una nueva oportunidad creativa. Porque a veces, abrir la ventana para que entre aire, es una acción necesaria.

En charla con PRIMICIAS, Mancero habló sobre este tema, así como la importancia de trabajar con un productor y cómo, a pesar de trazar una línea que rompe ciertas búsquedas previas, con los títulos de sus canciones mantiene una relación con cierta cadencia andina y ecuatoriana.

  • Esos oídos externos

    ¿De qué forma la música de Daniel Mancero cambia con el trabajo de un productor?

  • Lo que se alteró en el camino

    Después de esta experiencia ¿cómo ha cambiado su búsqueda sonora?

  • El sentido ecuatoriano permanece

    En este disco, a través de los títulos, hay un contacto muy directo con Ecuador…

Como lanzamiento formal de Palíndromo, Daniel Mancero dará un concierto en línea este 12 de septiembre, a las 18:00. Las entradas se pueden conseguir aquí.

El disco se puede escuchar aquí

Otras recomendaciones

“Capulí” de Luz Pinos

Dulzura posible

“Capulí” de Luz Pinos

Luz Pinos, 2020

Tema compuesto y grabado en confinamiento. La cantautora Luz Pinos hace una canción amorosa y en clave de bossa, para su hijo Matías. Hay una dulzura de celebración en el tema, que se redondea por su sonoridad -igualmente dulce y contenida-. Eso no significa que Capulí llegue a ser una canción cursi; en realidad, a pesar de su fuerza en la relación madre/hijo, el mérito de esta composición está en la aterrizada sensación que prodiga. No enaltece nada, solo muestra algo y eso la vuelve muy poderosa.

“La Door”, de Tonicamo, con Amantina

Retorno más que requerido

“La Door”, de Tonicamo, con Amantina

Filo Music / Tonicamo, 2020

Synthwave justo y necesario para un año complejo. Tonicamo regresa con un proyecto a manera de autotributo, del que lanzan este primer sencillo. La Door es una nueva forma de su tema Si te vuelvo a ver -que apareció en su álbum Macho, de 2019- y es parte de un disco que funciona como relectura de su propia historia -y que se llamará Beyeza- y al mismo tiempo como evidencia del continuo cambio de una agrupación que más que buscar un estilo propio se mantiene en constante movimiento.

Noticias relacionadas