Análisis Económico
Cómo funciona el financiamiento colaborativo para crecer
Francisco Briones

Francisco Briones

Director general de Perspectiva, consultora de asuntos económicos y empresariales. Docente de posgrado en macroeconomía y políticas públicas. Realiza análisis coyunturales del Ecuador para The Economist Intelligence Unit (EIU).  

Actualizada:

22 Jul 2020 - 19:00

Lograr el financiamiento para iniciar o hacer crecer un negocio es una de las tareas más complicadas que debe enfrentar todo emprendedor. La falta de apoyo financiero es el segundo factor que más restringe el emprendimiento en Ecuador.

Es un hecho que Ecuador es un país de emprendedores –aunque sea por necesidad. Uno de cada tres ecuatorianos decide emprender cada año.

Pero, según el más reciente estudio de emprendimiento Global Entrepreneurship Monitor 2019, presentado por la ESPAE, el acceso a financiamiento sigue siendo una brecha por superar, junto a la tramitomanía para la apertura y el cierre de empresas.

La siguiente barrera es el costo. El que logra acceder a un crédito podría enfrentar una tasa de interés de hasta el 30,5% anual. Es claro que el financiamiento tradicional es una opción costosa para los emprendedores. Para los que quieren empezar es, simplemente, inviable.

El problema se agrava al considerar que gran parte de la población aún no accede a servicios financieros. Para este segmento la opción inmediata es el ‘chulco’, que técnicamente es usura, con tasas de interés que podrían superar el 20% mensual.

Pero estamos en un país de emprendedores y hay que avanzar pese a todas estas limitaciones. Y vamos más allá aún. Ese mismo espíritu emprendedor ha encontrado una solución alternativa y práctica para todo el problema anteriormente descrito. El uso de la tecnología y de la colaboración social son los ejes clave.

El financiamiento colaborativo es juntar al que le hace falta capital con el que tiene un excedente. A través de una plataforma digital se crea un punto de encuentro mutuo para que se presten plata entre ellos.  

Lo más atractivo de este tipo de financiamiento es la libertad y la transparencia en las operaciones. El solicitante del dinero es quien ofrece las condiciones de tasa, plazo y monto que necesita. Luego, los inversionistas analizan estas solicitudes y, si alguna los complace (en fondo y forma), realizan inversiones parciales.

De esta forma, no es una, sino varias personas las que financian una misma solicitud de financiamiento. Todo legal, transparente y con garantías.

Este tipo de financiamiento, que apenas llegó al país hace un par de años de la mano de Crece Ecuador, lleva ya varios años en el mundo. Algunas plataformas reconocidas internacionalmente son Zopa (Reino Unido, 2000), Lending Club (Estados Unidos, 2006) y Cumplo (Chile, 2012).

A través de plataformas como Crece Ecuador los inversionistas pueden lograr rentabilidad con impacto social. Nada tan gratificante como ganar un poco de dinero impulsando a pequeños emprendimientos a su próximo nivel. Y lo más importante de todo, a tasas de interés y retorno convenientes para cada una de las partes.

Así es como el emprendimiento salva a los emprendimientos, acercándolos al financiamiento.

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