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"Viejo pero no ladrón"

Enrique Ayala Mora

Enrique Ayala Mora

Doctor en Historia de la Universidad de Oxford y en Educación de la PUCE. Rector fundador y ahora profesor de la Universidad Andina Simón Bolívar Sede Ecuador. Presidente del Colegio de América sede Latinoamericana.

Actualizada:

5 Feb 2023 - 5:27

Julio César Trujillo

Julio César Trujillo criticó a Rafael Correa y a los correístas por su corrupción. Dijo que muchos se habían enriquecido en la función pública. Antes apenas tenían lo mínimo para subsistir y en pocos años habían amasado fortunas. Y solo con ingresos de funcionarios.

Quizá sintiéndose aludida, porque se había mencionado un no explicado enriquecimiento rápido, cuando Trujillo fue propuesto para el Consejo de Participación transitorio, Gabriela Rivadeneira, cercana del equipo correísta, dijo que Trujillo era muy viejo.

A su edad, Trujillo tenía una vida de consecuencia y honradez que muchos que ejercieron altos cargos no podían mostrar.

Caminaba despacio, con el cerebro lúcido: respondió que se sentía orgulloso de que a los 87 años solo pudieran decirle "viejo, pero no ladrón".

Trujillo fue maestro del derecho y político cercano a las organizaciones sociales. Fue fundador de la Comisión Nacional Anticorrupción que enfrentó al autoritarismo y los manejos correístas.

Fue presidente del Consejo de Participación transitorio, cuya tarea fue desmontar el correísmo e institucionalizar al país.

Al inicio de su Gobierno, Correa hizo algunas reformas, aunque pronto definió su tendencia a concentrar el poder, a la estatización de la sociedad, la limitación de libertades, el ataque a las organizaciones, la criminalización de la protesta, el mal manejo de la economía y la agresión al ambiente.

Para acrecentar su control del país institucionalizó la corrupción. Las obras públicas se hicieron con decretos de emergencia que facilitaron la contratación a dedo, se adquirió deuda pública a intereses y plazos usurarios, se generalizó el despilfarro y mal uso de recursos.

Hubo corrupción en la Refinería de Esmeraldas, en la de El Aromo, en los contratos de Manduriacu y Caminosca.

Y también sobornos de Odebrecht recibidos por Jorge Glas y su tío, los hermanos y adláteres convertidos de la noche a la mañana en nuevos ricos, el 'arroz verde' y campañas correístas financiadas con sobornos.

Para cubrir todo ello, el correísmo copó la Contraloría y la Fiscalía, buscando la impunidad.

El régimen correísta fue estructuralmente corrupto. Articuló el poder único para el manejo de la justicia, la manipulación electoral, la designación de altos funcionarios por el "cuarto poder", las amenazas y chantajes, el uso de fondos públicos para mantener clientelas, la persecución de la prensa, la división de las organizaciones sociales y la cooptación de sus dirigentes.

Todo fue parte de una estructura corrupta dirigida desde la cúpula.

Trujillo fue un viejo sabio y honrado, un referente ético de Ecuador. Su nombre estorba a los que se hicieron ricos en la década correísta.

Murió a causa de un derrame cerebral, luego de que los adictos a Correa lo agredieron, cuando presentó su informe del Consejo de Participación transitorio.

Pero con su vida demostró que hay políticos honrados, que se enfrentaron a la "dictadura del robo".

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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