Economía y Desarrollo

La economía ecuatoriana aún no encuentra el camino de la recuperación

Andrés Mideros Mora

Andrés Mideros Mora

Doctor en economía, máster en Economía del Desarrollo y en Política Pública. Director general académico de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

Actualizada:

19 Jul 2022 - 19:03

Según las cifras del primer trimestre de 2022, presentadas por el Banco Central del Ecuador (BCE), el producto interno bruto (PIB) alcanzó los USD 17.564 millones (en precios de 2007). Esto es un rezago de -2,3% frente a lo generado en el mismo periodo de 2019.

La inversión (formación bruta de capital fijo) es el rubro que más lejos está de los niveles prepandemia, con un -12,2%, seguido por el gasto de consumo final del gobierno general con -3,7%.

Si bien las importaciones superaron en 2,6% el nivel de 2019, las exportaciones están -3,6% por debajo, dejando un saldo negativo de exportaciones netas por -USD 689,37 millones, que reduce el crecimiento económico y el potencial de recuperación.

El componente que empuja la economía es el consumo, que se ubicó en un 4,7% por encima del nivel de 2019. Sin embargo, el aumento del consumo no tiene como contrapartida mejoras en la producción y el empleo.

El PIB total aún no se recupera. Únicamente los sectores de acuicultura y pesca, comunicaciones y actividades financieras han recuperado y superado el nivel de 2019. También lo ha hecho el sector de comercio, pero en condiciones de informalidad.

El empleo adecuado, según cifras del INEC, en el área urbana se mantiene en el orden del 41% en 2022, frente al 47% de 2019; y en la ruralidad es del 17% en comparación al 20% de 2019.

El empleo en el sector informal alcanza al 52% de las personas con empleo en 2022. En 2019 este porcentaje era del 47%.

En este escenario, de aumento del consumo sin producción, lo que se genera es presión a la subida de precios. Además, parte importante del consumo corresponde a bienes importados, generando salida de divisas.

Uno de los elementos que sostienen el aumento del consumo es el de las remesas que se reciben desde el exterior. Este rubro pasó de USD 736 millones en el primer trimestre de 2019 a USD 1.087 millones en 2021 y a USD 1.103 en 2022.

Sin embargo, el saldo de las remesas es que el número acumulado de ecuatorianos que han salido del país y no han regresado, desde el primer trimestre de 2019, pasó de 30.981 a 141.379 en el primer trimestre de 2022, de acuerdo con datos de migración del Ministerio del Interior.

El segundo trimestre de 2022 probablemente será peor. Los meses de marzo y abril mostraban una tendencia al alza en el empleo informal y de caída en el número de horas de empleo, especialmente de las mujeres. A lo que se debe sumar los efectos del paro nacional en la producción.

El país no encuentra un camino de reactivación. La austeridad fiscal ha agravado la crisis social. La falta de oportunidades se evidencia un nuevo flujo migratorio. La reactivación del consumo se da entre bienes importados y una reactivación económica de mayor informalidad y vulnerabilidad.

Es urgente un cambio de política económica, que priorice la inversión y gasto público para garantizar servicios sociales, fomentar el empleo, dar liquidez al sector productivo. En particular a la economía popular y solidaria y las micro y pequeñas empresas, y cuidar la capacidad adquisitiva de los hogares, en especial de aquellos en condición de pobreza.

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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