Iluminaciones
Una estrategia para liberar el precio del diésel en Ecuador
Gonzalo Maldonado

Gonzalo Maldonado

Economista y periodista. Trader de commodities, índices y monedas.

Actualizada:

25 Mar 2020 - 19:00

Hubo un antes y un después en el Gobierno del presidente Moreno. Ese punto de inflexión ocurrió en octubre de 2019, cuando se decidió eliminar el subsidio más grande e importante de la economía ecuatoriana, el subsidio al diésel.

Eliminar un subsidio fallido y socialmente injusto como el del diésel no requiere explicación alguna. El problema estuvo en que esa decisión –que, en principio, es absolutamente correcta– fue muy mal ejecutada.

Se optó por eliminar aquel subsidio cuando el precio del crudo todavía era alto (el WTI se cotizaba en USD 54 por barril) lo que hubiera significado un aumento importante del precio del diésel, un combustible masivamente usado por el sector del transporte, por algunas industrias del sector real e incluso por las familias.

Se decidió, además, eliminar aquel subsidio de un solo plumazo y no gradualmente, como hubiera sido lo aconsejable en ese momento, para atenuar el impacto que aquella medida hubiera tenido sobre los demás precios de la economía.

Por ejemplo, se hubiera podido eliminar el subsidio a un ritmo de 1 centavo por semana durante las primeros meses. Luego se hubiera podido acelerar su desmantelamiento.

Por último, se tomó la decisión de eliminar el subsidio al diésel sin un consenso adecuado con los sectores que serían más afectados por la medida.

Como consecuencia de lo anterior, el país fue víctima de un estallido social tan violento que, por momentos, cobró tintes golpistas. Afortunadamente, el estado de derecho no se fracturó pero el Gobierno de Lenín Moreno quedó debilitado. También se echó por la borda la posibilidad de impulsar una reforma económica liberal en Ecuador.

La crisis, una oportunidad

Es una muletilla desgastada aquella que dice que “toda crisis también es una oportunidad”. Pero es cierta.

El desplome de los precios del petróleo y la crisis sanitaria que ha provocado el coronavirus han puesto a las finanzas públicas ecuatorianas en un grave predicamento. Además de reducir, de mutuo acuerdo y con la asistencia de la OIT, el gasto en salarios, el Gobierno de Moreno tiene la oportunidad de liberar, esta vez sí de una sola vez, el precio del diésel. Esta sería la secuencia de pasos:

  • Contratar una opción ‘call’

    Contratar, con la asistencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), una opción ‘Call’ para la compra de un volumen determinado de diésel en el mercado externo a un precio preestablecido.

    Los precios del diésel también se han desplomado durante los tres últimos meses (ver gráfico al final). En enero, el galón de diésel se cotizaba en casi USD 2. Hoy por hoy, ese precio está en USD 1,10, es decir ha caído 45% en menos de 90 días.

    Contratar un ‘call’ –es decir la opción de comprar diésel a un precio predeterminado– no será tan oneroso para el país precisamente porque ahora los precios están bajos. Ese ‘call’ permitiría fijar un techo –un precio máximo– para la importación del diésel y, por tanto, para su venta en el mercado interno.

    Contratar ese ‘call’ a través del BID tiene dos ventajas: brinda transparencia y agilidad al proceso porque este multilateral tiene firmados contratos ISDA con todos los grandes bancos del mundo.

  • Eliminar el subsidio

    Eliminar el subsidio al diésel y fijar el precio de este combustible a su nivel de mercado. En las actuales circunstancias, esto significaría que el precio no subiría considerablemente en Ecuador.
    Si el precio internacional del crudo llegara a repuntar –como es probable que lo haga– ahí sí el precio del diésel aumentaría de forma material. Pero el precio del diésel en el mercado ecuatoriano sólo subiría hasta el techo que estaría fijado por el precio acordado en el ‘call’.

  • Intenso cabildeo

    El paso 2 deberá ser acompañado por un proceso intensivo de información y cabildeo con los sectores que podrían sentirse afectados por la eliminación del subsidio al diésel. A ellos se les presentaría dos argumentos: 

    • Que el precio del diésel no subiría considerablemente, de inicio.
    • Que el precio del diésel sólo podrá subir hasta cierto nivel, uno que probablemente podría ser sumamente competitivo.

Como es lógico, para tomar este tipo de medida se requiere de un liderazgo vigoroso y de un alto conocimiento técnico.

Para ver el gráfico haga clic en el enlace azul:

https://www.tradingview.com/x/wr2cgLdB/

@GFMABest

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