Firmas

Guerra hibrida y sus efectos, ¿podemos hablar de estanflación?

José Xavier Orellana Giler

José Xavier Orellana Giler

Graduado de la Escuela de Negocios Darden de la Universidad de Virginia, socio de la firma ecuatoriana de análisis y consultoría Ahead Partners.

Actualizada:

9 Mar 2022 - 19:00

En un debate sobre el Impacto Económico de la Guerra en Ucrania salió a flote la idea de que los países de la OTAN utilizan la estrategia de militarizar la globalización, incluyendo sus aristas financiera, logística, los eventos culturales y deportivos, la tecnología y las redes sociales para afectar a la economía rusa.   

Por el tamaño y la diversidad de las sanciones no hay parangón en la historia económica del mundo. Como indicamos anteriormente, habrá un antes y un después de esta guerra para las relaciones internacionales.

Como lo señala el Financial Times en el artículo ‘The West’s hybrid war on Russia’, es una “guerra hibrida, una combinación de poder económico y poder suave con la intención de presionar a Rusia a cambiar su política”.  

Con la mitad de las reservas (USD 300.000 millones) del Banco Central Ruso congeladas, más de 60% de la banca rusa apartada del uso del sistema SWIFT (salvo para transacciones de venta de petróleo y gas que no sean a Estados Unidos), la amenaza de no pago de los bonos soberanos de Rusia, y de su principal empresa de energía, provocaron que se formaran filas en los bancos para intercambiar rublos a dólares o euros.  

Obviamente, el rublo se depreció alrededor de 62% versus el dólar y las tasas de interés en rublos se dispararon a 20%.

Escenario muy similar al sufrido por Ecuador durante la crisis bancaria de 1999.

A esto se suma la salida o la reducción de la presencia en Rusia de empresas como las petroleras BP y Shell, además de otras como McDonald’s, Ikea, Disney, Apple, Microsoft, VISA, MasterCard, Nike, el fondo de inversión soberano de Noruega y muchas más.

El banco de inversión JP Morgan prevé una contracción del 35% del Producto Interno Bruto (PIB) ruso en el segundo trimestre del 2022 y las calificadoras de riesgo globales han reducido el ‘rating’ de Rusia por debajo del nuestro. 

Las Naciones Unidas estiman que podría haber cinco millones de refugiados de Ucrania entrando a la Unión Europea (UE).

Los daños a las exportaciones no petroleras y no mineras se explican en el artículo Invasión rusa a Ucrania cambia las prioridades en la agenda comercial de Ecuador.

En el sector petrolero, como lo dijimos en Petróleo, ómicron, y feliz Navidad, el presupuesto tenía un estimado conservador para el precio del crudo de USD 59,2. 

Estimamos que un precio promedio de USD 90 para nuestra canasta petrolera en 2022 debería incrementar los ingresos fiscales en más de USD 1.500 millones, neto de subsidios a los combustibles, transferencias a Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) y universidades públicas, además de pagos atrasados de Petroecuador, etcétera.

El artículo de Le Monde ‘Guerre en Ukraine: les géants de l’or noir soulignent leur rôle clé pour assurer la sécurité énergétique’ se explica, en detalle, la coyuntura petrolera global.

La gran incógnita para nosotros son los efectos en el empleo e ingresos del sector privado:

  1. En los sectores de exportaciones no petroleras y no mineras, especialmente, en el bananero y el floricultor.
  2. Los efectos en la inflación por el alza del costo de fertilizantes NPK, del trigo, del maíz, del aluminio, del acero, de los plásticos, del PVC, del aceite de girasol, del aceite de palma y su efecto para los sectores productivos y comerciales.
  3. ¿Está el mundo ad portas de repetir la experiencia de los años 1970 y sufrir de estanflación (crecimiento negativo e inflación)? 

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

Comentarios
Noticias relacionadas
REGLAS para comentar 
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos