Leyenda Urbana
Lasso no sube en las encuestas; el correísmo mide a Jalkh. Surge Foro de Acción Democrática
Thalía Flores y Flores

Thalía Flores y Flores

Periodista; becaria de la Fondation Journalistes en Europa. Ha sido corresponsal, Editora Política, Editora General y Subdirectora de Información del Diario HOY. Conduce el programa de radio “Descifrando con Thalía Flores” y es corresponsal del Diario ABC de España.

Actualizada:

29 Jun 2020 - 19:00

Debe haberles movido el piso. Guillermo Lasso y sus asesores no habrían imaginado que el gentil mensaje que el líder de CREO escribió en su cuenta de Twitter para referirse a la decisión de Jaime Nebot de no correr por la Presidencia y ninguna otra dignidad de elección popular, en 2021, tendría lapidaria respuesta.

El imprevisto sacudón habría causado desconcierto porque algunos seguidores de Lasso se refirieron a la intervención de Nebot con generosos conceptos; impensable hasta hace poco al hablar del exlacalde de Guayaquil. Probablemente, creyeron que su ausencia electoral desminaba el campo por el que les tocará transitar en la durísima campaña que se viene.

Lasso escribió: “Jaime Nebot, un indiscutible líder político del país, anunció que no será candidato en las elecciones presidenciales de 2021. Antes de partir nos recomienda luchar por la prosperidad futura del Ecuador, algo en lo que estamos muy de acuerdo. Honor a quien honor merece”.

El tuit tuvo, en pocas horas, 4.774 likes, 813 retuits y 1.880 comentarios; cientos de ellos muy ácidos.

Claro que se trata de las redes sociales, trincheras del odio, donde el honor de las personas es arrastrado sin compasión. Pero dónde también se recuerdan hechos, dichos y episodios que ubican a la gente en la realidad de los protagonistas.

Las palabras de Lasso habrían tenido la intención de cortejar al electorado socialcristiano y de Madera de Guerrero (MDG), organizaciones que no tendrán a su líder en la papeleta, aunque sí un candidato, según lo anunció el propio exalcalde.

“A tus enemigos perdónalos, pero nunca olvides sus nombres”, le dijo Nebot a Carlos Vera en una entrevista apelando a la frase de John F. Kennedy. Y remató: “nosotros los perdonamos, pero no los olvidamos”.

Sin decir ningún nombre, Nebot aludió a aquellos que “les han desprestigiado sin éxito, calumniado sin razón y que ahora, milagrosamente, empiezan a cambiar. No somos tontos”, dijo. Vera había leído el mensaje de Lasso.

Lo dicho por Nebot tuvo una interpretación: No apoyarán a Lasso, aunque para eso no hacía falta ningún gesto, tras haber anunciado que irán con candidato propio de adentro o de fuera del PSC-MDG.

¿De un probable apoyo en una segunda vuelta, quizá? Para llegar allá hay un largo trecho por andar.

Durante la pandemia, Guillermo Lasso ha estado muy activo en redes impulsando la iniciativa Salvar Vidas, luego de formar un Fideicomiso con un aporte inicial de USD 5 millones del Banco Guayaquil, una importante cuota personal y de su esposa y el respaldo de varios sectores.

Su residencia es una suerte de nave nodriza desde la cual monitorea, día a día, el estado de la situación. Su agenda es intensa e incluye encuentros con diversos sectores y charlas telemáticas.

De todo lo que hace da cuenta en las redes y él mismo lo hace por WhatsApp. ¿Por qué los números le son esquivos? 

Dos encuestas revisadas, Click Report e Informe Confidencial, no le dan los primeros lugares. Y en una simulación sin el nombre de Nebot en la papeleta, tampoco Lasso sube en las preferencias.

Pero todo está por escribirse. Con su experiencia electoral, Lasso rediseñará la campaña. Una mujer en su papeleta ¿le supondrá más respaldos? Ya lo veremos.

Sin estos antecedentes, la semana pasada, en esta columna, aludimos a Maquiavelo para mencionar que una pronta retirada del Gobierno del vicepresidente, Otto Sonnenholzner, evitaría que el desprestigio oficial le alcance, mientras que “para Lenín Moreno ese nombre se convertiría en la única ficha de una riesgosa apuesta porque aquel a quien un día escogió como vicepresidente le cubra las espaldas”. 

Hay que recordar que al vicepresidente le quitaron la vocería del COE que le supuso réditos, porque usaba la crisis sanitaria para promocionarse, en una acción reprochable. 

Sin antecedentes políticos y tampoco mucho brillo, ¿podría Sonnenholzner conquistar al electorado socialcristiano? El tiempo lo dirá.

Todos apuntan a esos votos. Pablo Campana, Isidro Romero y hasta Correa quieren ese capital político. Los dos primeros no tienen partido. Correa no puede ser candidato. ¿Y Lucio? Del coronel se sabe poco.

La novedad más reciente es que los correístas han pedido que se mida en encuestas el nombre de Gustavo Jalhk para la Presidencia. 

Por lo demás, que Correa clame que le dejen ser candidato a la Vicepresidencia, es un ardid. En 10 años como “jefe de todos los poderes” habrá leído la Constitución y sabrá que está impedido.

En la otra orilla, personalidades del centro y la izquierda han formado el Foro de Acción Democrática, en busca de un candidato de unidad. Diversos sectores sociales y políticos han elaborado un plan de acción. Habrá noticias.

En Ecuador, la política se ha acelerado. ¿Verdad?

Noticias relacionadas