Contrapunto
La macabra historia sobre la cabeza decapitada de Haydn
Fernando Larenas

Fernando Larenas

Periodista y melómano. Ha sido corresponsal internacional, editor de información y editor general de medios de comunicación escritos en Ecuador.

Actualizada:

7 Ago 2020 - 19:00

Fue un genio que compuso 13 óperas y 104 sinfonías, un número imposible de igualar o de superar, así como su oratorio La creación, una obra de enormes recursos técnicos y vocales.

Joseph Haydn (1732-1809) fue un compositor tan prolífico que, cuando murió, su cabeza fue cortada para que los científicos pudieran estudiar su cerebro.

El músico vienés fue en su época el más importante de Europa, maestro de Mozart y también de Beethoven, aunque por muy corto tiempo. La cabeza de Haydn recién volvió al ataúd y al cuerpo de su dueño hacia mediados del siglo XX.

La historia narra varias versiones sobre lo que pudo considerarse como el robo de uno de los mayores cerebros de la creación musical con fines exclusivamente científicos, tal como se dijo entonces, pero que igual encierra connotaciones macabras si se analizan todos los antecedentes tras su muerte, el 31 de mayo de 1809.

En lo que coinciden las versiones es que el músico fue sepultado con la cabeza de otro cadáver, cuya identidad nunca se conoció. Una de las historias se publicó en la revista de estilo, variedades y cultura Icon, del diario El País, de España.

Dice que en los años cincuenta se recuperó el cráneo y se devolvió a la tumba pero, como no se sabía qué hacer con el que se había puesto en su lugar, también se dejó allí. “En la actualidad, la tumba del compositor contiene un cuerpo y dos cabezas”.

La otra historia corresponde a la revista Blue Funky Music, que profundiza en las historias de la música y de sus protagonistas en todos los géneros. Según sus fuentes, el cuerpo de Haydn fue exhumado 10 años después de su muerte para ser trasladado a un mausoleo de mármol construido por el mecenas del músico, el príncipe Esterházy.

Al momento de su muerte, Viena estaba en guerra contra la invasión de las tropas napoleónicas y por eso Haydn había sido sepultado, al apuro, en un cementerio común en la periferia de la actual capital austríaca.

Según esta versión, mientras los sepultureros levantaban la tumba de Haydn, el príncipe observó el interior del ataúd y se encontró con una peluca empolvada donde antes supuestamente debió estar la cabeza del músico vienés.

La explicación que se dio entonces es que era un caso para la frenología, una antigua doctrina según la cual las facultades psíquicas están localizadas en zonas precisas del cerebro y en correspondencia con los relieves del cráneo.

La responsabilidad recayó sobre el científico Franz Joseph Gall, quien creía que las características intelectuales de una persona se definían por las proporciones del cráneo.

Blue Funky Music detalla que “sobornaron al sepulturero y, apenas cuatro días después de la muerte de Haydn, abrieron la tumba por la noche y le robaron la cabeza”.

Entre las genialidades del maestro destacan los nombres tan exóticos con los que denominaba sus sinfonías, la mayoría escrita en Viena, también en Londres y en París. El reloj, Militar, De los adioses, Gallina, El filósofo, Lamento, Londres, El distraído, etcétera.

La sinfonía 45 De los adioses, compuesta en 1772, tiene una particularidad porque en el adagio final los músicos comienzan a abandonar el escenario llevándose los instrumentos.

Al final solo quedan el director y el concertino; se dice que fue una protesta contra el príncipe que retuvo en su castillo a los músicos más de los días previstos.

En el siguiente video vemos una interpretación de Daniel Barenboim, se puede apreciar el final de esa sinfonía. En el minuto 4:30 comienzan el abandono del escenario.

Antes de convertirse en el mayor compositor sinfónico, Haydn cantaba en el coro de una iglesia, pero fue expulsado; para lo cual también hay dos versiones:

1. Le cambió la voz al llegar a la adolescencia.

2. Como era bromista le cortó la coleta de la peluca a uno de sus compañeros y el director lo expulsó.

Terminado el barroco con los mayores exponentes –Bach y Händel- surge, con Haydn y Mozart, el período clásico de la música.

A Haydn se le debe la consolidación de la forma sonata y los cuartetos de cuerda. Hijo de una cocinera y de un carretero, es considerado el padre de la música sinfónica e instrumental.

Noticias relacionadas