Panorama Global
Más dudas que certezas, a dos semanas de las elecciones en Estados Unidos
Matías Abad Merchán

Matías Abad Merchán

Máster en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Salamanca. Es profesor titular de Estudios Globales en la Universidad del Azuay.

Actualizada:

22 Oct 2020 - 19:01

A menos de dos semanas para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el panorama no termina de aclararse.

Las encuestas no han variado significativamente: en promedio, las estadísticas le dan una ventaja de 8 puntos a Joe Biden frente a Donald Trump en la votación general y, según el laboratorio de predicciones de The Economist, el demócrata tendría un robusto 93% de probabilidades de ganar. 

Sin embargo, un fantasma -el mismo de hace cuatro años- todavía inquieta a la tienda demócrata: ganar el voto popular, pero perder la elección. 

¿Las encuestas mienten? Por supuesto que no. Desde la elección anterior en que casi todas las encuestadoras fallaron en sus pronósticos, las consultoras han procurado afinar sus métodos para no repetir errores en el muestreo.

Pero al ser el voto facultativo en los Estados Unidos, los electores pueden tomar una decisión en una encuesta, pero no necesariamente acudir a votar. Y es en esta movilización a las urnas donde Trump tiene cierta ventaja.

El actual Presidente tiene una base electoral dura, militante, activista. Eso le asegura que un buen porcentaje de su intención de voto se transforme en números reales el día de la elección.

Biden es un candidato sin carisma, que no evoca entusiasmo alguno, y eso puede provocar que un grupo razonable de electores simplemente no vote este 3 de noviembre.

Este fantasma de perder la elección tiene sustento en que, para ser reelegido, Trump no tiene que tener más votos totales que Biden sino estratégicamente ganar los Estados clave; particularmente Florida, Pensilvania y Ohio, que otorgan 67 compromisarios; así como una combinación numérica suficiente entre Arizona, Carolina del Norte, Wisconsin o Michigan. 

Además, en estos Estados la diferencia porcentual que reportan las encuestas entre ambos es mucho más cercana. En Arizona, Florida y Carolina del Norte, por ejemplo, están en empate técnico.

Por si fuera poco, y para darle más sabor a la elección, esta semana el Comité Editorial del prestigioso periódico estadounidense de negocios The Wall Street Journal publicó una columna titulada The Bidens and China Business, en donde señala que el exvicepresidente tiene la “obligación de responder preguntas sobre el tráfico de influencias de su hijo y sus propios tratos financieros, especialmente con respecto a China”.

A pesar de su insípida campaña y de estos últimos escándalos, Biden sigue siendo ampliamente el favorito pues, finalmente, es el único vehículo que existe para sacar a Trump de la Casa Blanca, quien viene desgastado por un mal manejo de la pandemia, así como por los recientes conflictos en torno al Black Live Matters.

Sin embargo, esto es política y no perdamos de vista que el posible ausentismo del votante demócrata, sumado al voto vergonzante de muchos republicanos, harán que el resultado final sea mucho más apretado de lo que este momento señalan los sondeos.

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