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¿Quién filtró el nuevo video de Jorge Glas?

Pablo Cuvi

Pablo Cuvi

Pablo Cuvi es escritor, editor, sociólogo y periodista. Ha publicado numerosos libros sobre historia, política, arte, viajes, literatura y otros temas.

Actualizada:

27 May 2022 - 19:04

Esa es la pregunta clave en estas tramas de espionaje que pueden cargarse hasta a un gobierno, como sucedió con Fujimori.

En efecto, allá se ignoró durante varios años quién había filtrado el video que mostraba al jefe de Inteligencia,Vladimiro Montesinos, sobornando al director de un medio de comunicación.

Se especuló que había sido un oficial de la Marina; otros acusaron a la CIA y así por el estilo hasta que una exconfidente de Montesinos, Matilde Pinchi, confesó que fue ella quien sustrajo el video y lo entregó al chofer, que lo vendió por USD 100.000 a un diputado de oposición.

No, la motivación de Pinchi no fueron la alta política ni el sucio billete: simplemente estaba celosa de una nueva amante de Montesinos y decidió vengarse.

Las bajas pasiones que mueven el mundo: ahí está el resentido Vládimir Putin, que es capaz de destruir Ucrania para lavar la humillación de Occidente.

En el caso Montesinos, aparecieron otros videos que él mismo había ordenado filmar para eventualmente chantajear a los sobornados. Pero el espía cayó en su propia trampa, ratificando al detective Philip Marlowe cuando afirmaba que no hay trampa más letal que la que uno se tiende a sí mismo.

El thriller peruano incluyó la fuga de Montesinos en un velero que hizo escala en Galápagos. Al final fue a dar con sus huesos en una celda de alta seguridad que él mismo mandara construir para los líderes de Sendero Luminoso, de suerte que su vecino no fue otro que Abimael Guzmán.

Acá somos espectadores de una nueva temporada de espionaje que arranca con el video de Glas ordenando a Cortázar que libere los combustibles y los explosivos para la zona de frontera; es decir, para contrabandistas, mineros ilegales, narcos y guerrilleros.

Según Código Vidrio, Cortázar es un ingeniero naval, pana de Glas, que daba seguridad a Correa desde la primera campaña electoral. Luego fue secretario Anticorrupción. Quizás entonces empezó a grabar a los pícaros del Gobierno y lo puso en conocimiento de su jefe.

Como hombre de confianza, ascendió a la gerencia de la industria petrolera. Allí quiso enmendar un chanchullo y grabó a Glas ordenándole que se olvidara de eso y no dejara nada escrito, pues podría implicar a Correa.

Cortázar hizo algo peor: dejó el video y varios cabos sueltos. Porque alguien más estaba al tanto o disponía de copias e hizo el clásico ‘leak to the press’.

Intrigado, el público se pregunta: ¿para quién filmaba Cortázar: para Correa, para alguien externo como la CIA o para protegerse y negociar y por eso no los borraba?

Los revolucionarios que se espiaban entre ellos, es probable que existan más videos y audios comprometedores. Si hasta a Lenin Moreno le dejaron instalado un sistema de espionaje en la oficina presidencial.

Y es lógico que Glas se sienta traicionado por segunda vez y eso lo vuelve muy peligroso. Ya el excompinche y delator José Conceição Santos había filmado al tío Rivera pidiéndole un millón extra para la campaña de ‘Vidrio’ y el video fue demoledor.

Ahora, el exvicepresidente se estará preguntando quién filtró este nuevo video en vísperas de la anulación del habeas corpus. ¿Alguien de adentro, alguien de afuera?

Eso lo iremos conociendo en los próximos capítulos. Hay que estar pendientes.

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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