Panorama Global
Volver al trabajo después de tres meses de cuarentena
Matías Abad Merchán

Matías Abad Merchán

Máster en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Salamanca. Es profesor titular de Estudios Globales en la Universidad del Azuay.

Actualizada:

17 Jun - 19:00

Conforme regresamos a nuestras actividades cotidianas luego de tres meses de cuarentena, entre otras cosas, advertimos un significativo cambio de actitud hacia el trabajo. 

Bajo las actuales circunstancias, saber que tenemos empleo nos provoca sentimientos de gratitud y más empoderamiento con la organización; incluso a pesar de las fuertes reducciones salariales, presentes prácticamente en todos los sectores de la economía. 

Este generalizado sentimiento de cuidar el empleo, sin embargo, podría ser un factor a ser aprovechado por las administraciones generales de las empresas para -en aras del ahorro- reducir la calidad de las condiciones de trabajo: en horarios, prestaciones y ambiente laboral. 

No obstante, el hecho de enfrentar tan de cerca la fragilidad de la vida ha ayudado a moldear las decisiones de la mayoría de empresarios bajo un nuevo paradigma de liderazgo. Uno más ético y resiliente. 

La adversidad es la verdadera prueba para los líderes. Y hoy, más que nunca, se necesita de todo el talento de administradores modernos y compasivos que ayuden a sus equipos de trabajo a adaptarse o recuperarse de la crisis. 

También se espera que los compañeros de trabajo estrechen más sus lazos de confianza. Las historias y dificultades compartidas provocan una suerte de instinto de unión entre sobrevivientes, por lo que empezarán a valorarse espacios y momentos que antes pasaban inadvertidos: tomar un café con una breve charla, salir de la rutina del hogar, compartir experiencias personales. 

Por diferentes razones, una parte de los empleados continuará en teletrabajo. Aunque muchos no lo creían posible, empresas y personas se han llegado a acostumbrar a esta modalidad, y hasta le han sacado bastante provecho. El ahorro de tiempo, la reducción de costos e incluso el aumento de la productividad motivan a los gerentes a mantenerlo como opción para los empleados. 

El teletrabajo es también una opción más inclusiva. Madres con hijos pequeños, personas con discapacidad, estudiantes, entre otros, bajo esta modalidad pueden combinar de mejor manera su vida laboral y personal, gracias a la posibilidad de trabajar desde casa.

Finalmente, recae en los administradores la responsabilidad de definir las acciones más adecuadas para lograr un correcto equilibrio entre productividad y seguridad. Como recientemente señalaba el exsecretario de Estado de los Estados Unidos, Henry Kissinger: “El desafío para los líderes es manejar la crisis mientras se construye el futuro”.

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