Gonzalo ‘Patallucha’ Cevallos, un crack del fútbol y del baloncesto

Autor:

Martha Córdova

Actualizada:

6 Mar 2022 - 0:05

Gonzalo 'Patallucha' Cevallos posa en una sesión de fotos, el 24 de febrero de 2022. - Foto: Armando Prado

Gonzalo ‘Patallucha’ Cevallos, un crack del fútbol y del baloncesto

Autor:

Martha Córdova

Actualizada:

6 Mar 2022 - 0:05

Difícil ver a un atleta tan completo como el ‘Patallucha’, que fue protagonista de los años dorados del baloncesto de Ecuador. Formó parte del ‘Quintero de oro’ de Liga Deportiva Universitaria y también fue figura en el fútbol.

El directivo Rodrigo Paz compró el su pase de ‘Patallucha’ en 1959 por el que pagó 2.000 sucres. Lo quería en el equipo de fútbol de Liga Deportiva Universitaria.

Gonzalo ‘Patallucha’ Cevallos nació, creció y deslumbró en deporte ecuatoriano en el siglo pasado.

El 15 de febrero de 2022 cumplió 91 años y su nombre sigue escrito en letras de oro en la historia del baloncesto de Quito: jugó en las improvisadas canchas que se instalaban en las plazas de toros Arenas y Belmonte.

También lo hizo en la inauguración del coliseo Julio César Hidalgo, con el equipo de baloncesto de Liga Deportiva Universitaria (LDU).

Vivió en algunos barrios del Centro Histórico de Quito, donde se formó como basquetbolista y futbolista. Peloteaba en la explanada de El Tejar y en el parque de San Marcos.

Estudió en las escuelas El Cebollar y Hermano Miguel. Fue estrella del Mercantil en los torneos colegiales y de clubes, antes de ingresar a LDU.

Con un relato fresco y animado, y con su gran sentido del humor, recuerda que en la plaza Belmonte se jugaba sobre tierra.

‘El viejito’ Carlos Murgueytio, que también cuidaba la plaza Arenas, ‘tizaba’ la cancha y colocaba los aros. El día de los partidos, las oficinas se transformaban en camerinos para los equipos visitantes.

Ahí se jugaron grandes partidos, especialmente los colegiales, entre Mercantil, La Salle, Militar y Mejía.

Pero, como no era un escenario exclusivo del deporte de la canasta, los aficionados quiteños también miraron combates de boxeo, aplaudieron a Manuel Cazares; asistieron a jornadas de lucha libre y, por supuesto, a algunas corridas de toros.

Allí hicieron el paseíllo la torera Concepción ‘Conchita’ Cintrón y Max Espinoza, conocido como ‘El Marinero’, que vivía en la calle Vargas y fue sensación en España, cuenta el ‘Patallucha’.

En la Plaza Arenas en, cambio, jugó contra All Stars, el equipo que viajaba siempre con los míticos Trotamundos de Harlem.

En ese partido marcó la que él cataloga como la mejor canasta de su vida: “Casi a la altura del semicírculo de los tiros libres, y de espalda, envié el balón al tablero. Fue espectacular”, detalla.

“Casi a la altura del semicírculo de los tiros libres, y de espalda, envié el balón al tablero. Fue espectacular”.

Con Liga Deportiva Universitaria y Mercantil jugó varios partidos internacionales en el coliseo Julio César Hidalgo.

Tampoco era un escenario solo de básquetbol. Los fines de semana se proyectaban películas y también se alquilaba para presentaciones artísticas.

Ahí el ‘Patallucha’ y el público quiteño asistieron a conciertos de cantantes famosos de la época, como el español Raphael y el argentino Sandro de América.

Su ingreso a Liga de Quito, en 1951, causó controversia, especialmente entre los jugadores por la rivalidad que existía con ellos mientras ‘Patallucha’ defendía a Mercantil.

Los directivos lo llamaron para reforzar al equipo para un Campeonato Sudamericano en Colombia, pero se quedó en el equipo hasta el retiro de su carrera.

En 1956 fue parte del ‘Quinteto de Oro’ de Liga, junto con Marcelo Holguín, Santiago Oleas, Oswaldo Arroyo y Rodrigo Burbano.

También fue futbolista

La extraordinaria flexibilidad del ‘Patallucha’ y su capacidad para saltar y elevarse hicieron que los dirigentes del club de fútbol amateur Sacramento lo convirtieran en arquero del equipo.

Eduardo Sarrade, el arquero titular, se había lesionado y Jorge Campaige decidió retirarse repentinamente.

La tarde de su debut le atajó un penal al hermano del ‘Manco’ Vásconez. Se quedó como arquero titular pese a que, cuando jugaba fútbol, lo hacía como delantero.

Jugó más tarde en el club Argentina (que luego tomó el nombre de Deportivo Quito) y en Aucas, donde fue partícipe de las históricas remontadas de segundo tiempo en los partidos que se desarrollaban en el desaparecido estadio El Arbolito, frente al parque El Ejido de Quito.

En el Deportivo Quito fue compañero de Ernesto Guerra, Juan Ruales, Bolívar Mantilla y del argentino Carlos Raffo.

Ganó los títulos profesionales de fútbol de Pichincha en 1955, 1956 y 1957. Por las noches se ponía la camiseta blanca de Liga para deslumbrar con sus jugadas en el piso de madera del coliseo Julio César Hidalgo.

En 1960 jugó en el equipo de fútbol de Liga Deportiva Universitaria. El fallecido Rodrigo Paz pagó 2.000 sucres por su pase.

Retorno al básquetbol

‘Patallucha’ Cevallos jugó fútbol hasta 1960 para luego convertirse en entrenador de baloncesto. En el colegio Juan Montalvo descubrió a Julio Garzón, Gonzalo Troya, Carlos Falquez y a los hermanos Maya.

Luego fue a entrenar al equipo del colegio Manuela Cañizares, donde trabajó durante 10 años y después estuvo en el colegio 24 de Mayo, donde dirigió a las selecciones de las ‘Chivas’ por 37 años.

A los 91 años, Gonzalo ‘Patallucha’ Cevallos mantiene el recuerdo de las noches inolvidables de básquetbol.

Jugaba con zapatos sencillos, de producción nacional, marca Venus.

Y lo del apodo de ‘Patallucha’, que viene a ser pie descalzo, dice que lo heredó de su hermano. Recuerda que jugaba con zapatos sencillos, de producción nacional, marca Venus.

Cuando lograba los títulos con Liga y la dirigencia le ofrecía regalarle zapatos extranjeros, el ‘Patallucha’ siempre pedía unos Converse.

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