Lunes, 20 de mayo de 2024
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El Guapo de la Barra
Diego López y el error de comparar al Barcelona con el Barcelona

El estilo que López imprimió en Barcelona (el de Guayaquil, obvio) no era del agrado de nadie, ni de los hinchas con micrófono ni de los hinchas sin micrófono.

Diego López, durante su presentación como nuevo director técnico de Barcelona, el viernes 14 de julio de 2023.

Autor: Alejandro Ribadeneira

Actualizada:

20 Abr 2024 - 15:33

Diego López, durante su presentación como nuevo director técnico de Barcelona, el viernes 14 de julio de 2023. - Foto: API

El estilo que López imprimió en Barcelona (el de Guayaquil, obvio) no era del agrado de nadie, ni de los hinchas con micrófono ni de los hinchas sin micrófono.

El refrán dice que "el pez muere por su boca" y esto calza perfectamente en Diego López. El técnico uruguayo ha sido despedido de Barcelana SC (el de Guayaquil, obvio) por haber dicho que no estaba en el FC Barcelona (el de España, obvio) tras un resultado frustrante con Talleres.

Es verdad: el estilo que López imprimió en Barcelona (el de Guayaquil, obvio) no era del agrado de nadie. Ni de los hinchas con micrófono ni de los hinchas sin micrófono ni de la directiva no-reconocida, pero que presta plata al club como si fuera la reconocida. Nadie lo quería.

Pero los resultados de López no estaban tan mal. En la Serie A, Barcelona (el de Guayaquil, obvio) marcha a 6 puntos del líder, pero con dos partidos pendientes. En el global de López, en 25 partidos obtuvo 13 triunfos y 9 empates. Solo perdió tres veces.

¿Por qué no le tuvieron paciencia y se va en plena competencia? ¿Por qué lo echan si hace tres meses se le renovó el contrato? Porque a los directivos no-reconocidos les disgustó que López rompiera un veto tácito que existe en el ambiente futbolero: no se compara a los dos Barcelonas.

Ni para bien ni para mal, jamás nadie se atrevió a eso, terreno exclusivo para memes y no más. López ofreció disculpas, pero eso no borró la decepción general. Ya todo estaba roto.

Quizá el malestar generado por los fiascos iniciales en Copa Libertadores tuvo su peso en decidir este despido intempestivo. No obstante, los dirigentes no-reconocidos ni la afición tampoco podían esperar mucho en un torneo que, cada año, es más difícil para clubes por fuera de Brasil o Argentina. Por supuesto, tampoco se armó un equipazo para dar pelea.

Así que López, qué pena, puso fin a su era en Barcelona (el de Guayaquil, obvio) por un momento de frustración que le llevó a decir lo primero que se le pasó por la cabeza. Es que se olvidó que, obvio, no estaba en España.