Iosune Murillo: “El Giro ganado por Carapaz fue grandioso para mí”

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Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

9 May - 13:59

La entrenadora Iosune Murillo, en una foto facilitada por ella, reconoció que el triunfo en el Giro de Italia 2019 de Richard Carapaz, fue "más que grandioso" para ella. - Foto: EFE

Iosune Murillo: “El Giro ganado por Carapaz fue grandioso para mí”

Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

9 May - 14:00

La entrenadora del equipo ciclista Movistar Iosune Murillo reconoció este sábado 9 de mayo a EFE que el triunfo en el Giro de Italia 2019 de Richard Carapaz, fue “más que grandioso” para ella y que se sintió “halagada” cuando el corredor ecuatoriano dijo al mundo que había sido la navarra quien había llevado su preparación.

La única entrenadora profesional del UCI Pro Tour recordó que Carapaz, con el que convivió en Pamplona durante “tres años largos” le dijo, a inicios de 2019, que el Giro “era suyo” tras ser cuarto en la anterior edición.

Para Murillo, que un ciclista tenga las cosas “tan claras” desde el inicio de la temporada es “lo más grande que te puede pasar” y supone “una enorme motivación porque hay que hacerlo todo perfecto”.

La navarra comentó que es “una pena” no seguir trabajando con el ecuatoriano, que esta temporada correrá con el Team Ineos, y que es “difícil” que salga otro ciclista igual entre los corredores que dirige actualmente.

En este 2020 entrena a los españoles Eduard Prades, Jorge Arcas, Antonio Pedrero, Alicia González, Eider Merino y la colombiana Paula Patiño, de la que dice que “apunta maneras”, todos ellos del Movistar.

“Todos están en ebullición y tienen su valor” apunta Murillo cuando habla de los ciclistas que dirige este año. Pone el foco sin embargo en Antonio Pedrero después de que en 2019 “se destapó haciendo un gran Giro y demostró su valía en las carreras de tres semanas”.

La técnica de Barañaín también dirige a algunos corredores del Kern Pharma, el nuevo equipo español del UCI Continental continuador del aficionado Lizarte, de donde salió Richard Carapaz, y que dirige su pareja Juanjo Oroz, con quien dio sus primeros pasos como preparadora entrenándolo en el Euskatel.

La que fuera compañera de Joane Somarriba en el Bizkaia Durango vive, desde antes del estado de alarma, con su marido y sus dos niños en Olóndriz, un pueblo de 50 habitantes en el valle navarro de Erro.

Desde ese pequeño pueblo dirige a sus ciclistas telemáticamente, “como durante la mayoría del tiempo” señala. Esa rutina, por tanto, no la ha cambiado el coronavirus. “A las carreras solo voy como aficionada”, precisa.

Esta semana los profesionales han vuelto a la carretera tras siete semanas “mentalmente muy exigentes” en las que la entrenadora dio “prioridad” al estado emocional. Dice también haberse sentido “la mala de la película” enviándoles “tanto trabajo” con el rodillo.

La primera consigna de Murillo a sus pupilos ha sido que salgan a la ruta “a escuchar a su cuerpo, llenar la mochila de buenos ratos y recuperar sensaciones”.

“Luego ya ajustaremos el trabajo, porque va a haber tiempo de sobra” para que los ciclistas, a los que ha visto “hipermotivados”, lleguen “bien” a las carreras en agosto.

Iosune Murillo señala que ve “con incertidumbre, como todos”, lo que pasa en las últimas semanas y el cumplimiento del calendario aprobado por la UCI para este 2020, donde le sorprendió que por primera vez las mujeres corran la clásica París-Roubaix.

Asegura que si se cumple con el calendario previsto será “una victoria sobre el virus y nos dará garantías” para el próximo año.

Murillo se considera “una pionera” dentro del ciclismo profesional, donde la presencia de la mujer en los equipos se limita a “médicos o fisioterapeutas”, y espera “abrir camino” a otras entrenadoras, algo que trasmite cuando da alguna conferencia.

Desde hace dos años forma parte de la preparación de parte del equipo Movistar. “Lo estoy disfrutando mucho y siento la confianza de los corredores. Prefiero que me elijan ellos a que me los asigne el equipo, porque eso refuerza la confianza mutua”, comenta.

Reconoce que no le “incomoda” que los entrenadores de los ciclistas sean unos desconocidos y que el aficionado conozca más al director técnico del equipo.

“Los técnicos trabajamos por detrás en un engranaje que tiene muchas partes. Nuestro trabajo es preparar al ciclista para el examen y que tenga herramientas cuando el director técnico entra en acción. Mi trabajo es hasta que empieza la competición“, resume.

Para Iosune Murillo, sus triunfos personales no solo pasan por una victoria final en las grandes carreras como la que logró Carapaz. “He tenido victorias de gregarios que me han llenado mucho y ver que ciclistas Sub 23 pasan a profesionales es una gran satisfacción, porque indica lo mucho que han peleado”, concluye.

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