José María Ponce, el empresario que impuso el récord nacional de Ironman

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Autor:

Daniel Sánchez

Actualizada:

12 Ene 2020 - 0:05

José María Ponce competirá en el Mundial de Ironman que se realizará en Hawai en octubre. - Foto: José María Ponce

José María Ponce, el empresario que impuso el récord nacional de Ironman

Autor:

Daniel Sánchez

Actualizada:

12 Ene 2020 - 9:27

El deportista quiteño tendrá pruebas en Estados Unidos y Ecuador antes de representar al país en el mundial de su disciplina en Hawai.

José María Ponce se sorprendió cuando rompió el récord nacional en el Ironman de Arizona, el año pasado. Además, fue el vencedor en su categoría (35-39 años) y consiguió un cupo para el mundial de la especialidad en Hawai (10 de octubre 2020).

El empresario quiteño comenzó hace cinco años la práctica de este deporte. Excedido de peso, aceptó el reto de su padre, un maratonista aficionado, para participar en una de sus carreras. Esa fue la línea de partida para empezar con su pasión.

Caracterizado por su extrema planificación, Ponce no dejó al azar los detalles para practicar el Ironman. Se juntó al entrenador Giovanni Mármol y realizó un plan que se proyectaba hasta 2024.

Su talento para las tres disciplinas que abarca su deporte (natación, ciclismo y atletismo) le hicieron adelantarse a sus objetivos, como le contó a PRIMICIAS.

Después de ganar dos años seguidos el Ironman de Manta 70.3 (que comprende 1.900 metros de natación, 90 kilómetros de bicicleta y 21 kilómetros de carrera), el ecuatoriano dio el paso hacia las pruebas completas (3.800 metros de natación, 180 kilómetros de bicicleta y 42 kilómetros de trote) el año pasado en Arizona.

“El objetivo era hacer un buen tiempo y acercarme a la marca nacional, pero romper la misma por casi diez minutos y ganar la competencia en mi primer Ironman no estaba ni en mi mejor sueño“, cuenta emocionado el deportista de 38 años.

Patricio Vergara mantuvo el récord nacional (9:16:06) por una década (2009). En septiembre del año pasado, Fabricio Ávila lo superó en Maryland (9:14:27).

Un mes después de eso, José María Ponce rompió la marca en Arizona (9:05:04), ante la sorpresa de quienes practican esta disciplina en el país, incluido Silvio Guerra. El deportista olímpico ecuatoriano fue quien sacó a la luz el éxito de Ponce.

Arizona casi se cancela

José María Ponce cumple una rutina estricta de entrenamiento. Con un promedio de 18 horas semanales de preparación, que se dividen en las tres disciplinas. La planificación la establece con Mármol, quien realiza el seguimiento por medio de aplicaciones y softwares especializados.

El trabajo para la prueba en Arizona (noviembre) estuvo a punto de no servir para nada. A casi dos meses de la competencia (septiembre), Ponce fue atropellado por un motocicleta en la Ruta Viva cuando entrenaba. “Desde ese momento no salgo a ciclear sino con un grupo grande”.

Aunque llegó a su casa en la misma bicicleta que sufrió el accidente, el dolor vino en la noche y cuando fue al médico supo que tenía el coxis fracturado.

Sorpresivamente el médico no detuvo sus entrenamientos y su cuerpo se repuso rápidamente para viajar a los Estados Unidos en buena condición y conseguir el cupo para el mundial.

La competencia en Hawai

A Ponce esta clasificación le tomó por sorpresa, “mi planificación era llegar al Mundial de Ironman en cuatro años“. Pero eso no le quitó el sueño, sino que le hizo cumplir uno, “dicen que es espectacular y voy a poder vivirlo”.

Para llegar de la mejor manera, Ponce alteró su calendario y sólo estará en dos competencias previas: Ironman 70.3 en Florida (9 de mayo) y Manta (12 de julio).

“Uno quisiera estar en constante competencia pero ya tengo mis años y, aunque las lesiones no son problema, la recuperación es la mayor dificultad para volver a una nueva carrera“, lamenta Ponce que, entrena en su casa, en un cuarto que adaptó y lo llama su cueva.

En ella practica el ciclismo y el atletismo, en máquinas adaptadas a sus requerimientos; y, la natación en la piscina del Quito Tenis y Golf Club, del que es socio.

Su meta en Hawai (10 de octubre) será superar lo hecho en Arizona, pero el padre de dos niños, y con 10 años de matrimonio, quien además cumple con su trabajo que le demanda ocho horas diarias, cambió sus objetivos futuros, pues ahora tiene como prioridad ser un asistente regular en los mundiales de su disciplina.

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