Martín López, el ciclista optimista que llega al Astana Qazaqstan Team

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Autor:

Santiago Guerrero Vinueza

Actualizada:

19 Ene 2022 - 0:06

Martín López en entrevista con PRIMICIAS, el jueves 13 de enero de 2022, a pocos días de viajar a Europa para incorporarse a las filas del Astana. - Foto: Israel Mora

Martín López, el ciclista optimista que llega al Astana Qazaqstan Team

Autor:

Santiago Guerrero Vinueza

Actualizada:

19 Ene 2022 - 8:49

Tiene 21 años, ya ha competido varias veces en Europa y en octubre de 2021 recibió la llamada que estaba esperando. El kazajo Alexandre Vinokourov, manager general del Astana Qazaqstan Team le ofreció un contrato por tres años. Algo que ha ocurrido en pocas ocasiones en el ciclismo nacional.

Harold Martín López Granizo mira la vida con optimismo. Quizás lo aprendió del lugar donde vivió hasta hace pocos días, La Esperanza, una pequeña parroquia en la provincia de Imbabura, ubicada a 2.800 metros sobre el nivel del mar.

La Esperanza es un lugar mágico, en el que gran parte de la población se dedica a la agricultura y la ganadería y donde las rutas son ideales para los ciclistas. Martín López lo aprovechó al máximo.

Desde su casa, el joven ciclista puede bajar hasta el Valle del Chota a 1.000 metros sobre el nivel del mar, a tan solo una hora en bicicleta. Pero también puede subir a cerca de 4.000 msnm, si pedalea durante una hora y media.

La bicicleta siempre fue su hobby. Nunca descuidó sus estudios, porque no se imaginó ser ciclista profesional. Siempre lo vio como “inalcanzable”. Fue uno de los mejores alumnos en la Unidad Educativa Madre Teresa Bacq donde su papá era profesor.

Y se destacó en el colegio San Francisco, donde aprendió física y matemáticas. “Nos enseñaron mucha ciencia, pero además nos dejaron unos valores bien cimentados. Fue un colegio muy exigente y estoy muy agradecido”.

Su primer contrato profesional

Su carrera iba encaminada hacia la arquitectura. Corría en bicicleta, pero no lo tomaba muy en serio. Terminó el colegio y estaba inscrito para empezar la universidad. Pero una llamada le cambió la vida.

Santiago Rosero, en ese entonces director del Movistar Ecuador (actual presidente de la Federación Ecuatoriana de Ciclismo), le ofreció un contrato profesional. Martín López apenas tenía 17 años.

El joven corredor no sabía qué hacer. Consultó con sus padres, ambos profesores de escuela y recibió el respaldo que esperaba.

“Mi papá me dijo que me dedique a la bici y que si me iba bien, siga. Pero si me iba mal, había ganado un año de experiencia en algo que me gustaba y que luego tendré tiempo para estudiar”.

En sus dos primeros años como profesional, no obtuvo los resultados que esperaba. Pero el 22 de diciembre de 2019, todo cambió. Ese día, el imbabureño de 19 años ganó la etapa reina de la Vuelta Internacional a Costa Rica.

Hasta ese entonces, Martín López aún dudaba si debía dedicarse a ser ciclista profesional. Pero después de esa etapa, en la que tuvo el respaldo de su amigo Byron Guamá para llevarse la victoria, decidió entregarse por completo al deporte.

Byron Guamá, su mentor

Y conocer a Byron Guamá, también le cambió la vida. Lo trató por primera vez precisamente en esa Vuelta a Costa Rica. El equipo decidió que ambos sean compañeros de habitación. Entre ellos hay 15 años de diferencia, pero mantienen una relación inseparable.

Después de la competencia en Costa Rica, López y Guamá entrenaron durante un mes y medio para ir a correr en el Tour Colombia de 2020, representando a la selección ecuatoriana.

“Santiago Rosero me dijo que tenía que entrenar con Byron. Fue un mes y medio que me cambió la vida por completo (…) Byron es un tema aparte. Si nos ponemos a hablar de lo que él ha hecho en mi, no acabamos. Es como mi papá, como mi hermano, como mi mejor amigo y él sabe todo el cariño y respeto que le tengo”.

Martín respira hondo antes de hablar de su mentor. Solo tiene elogios para uno de los ciclistas más importantes que ha tenido el país.

Byron Guamá ha ganado cuatro ediciones de la Vuelta al Ecuador (2004, 2008, 2010 y 2012) y ha conseguido varios logros a nivel continental. A los 36 años todavía sigue vigente en el pelotón nacional.

López reconoce esa trayectoria, pero también encontró en él a un guía y a un amigo con el que ha generado lazos irrompibles.

“En la última despedida que tuvimos, antes de mi viaje a Europa, me dijo que yo iba a cumplir sus sueños y me prometió que iba a seguir visitando a mis padres cada domingo para tomar café. Algo que se convirtió en una tradición”, dice López con los ojos casi entre lágrimas.

La enfermedad de su madre

Que Byron Guamá visite a los padres de Martín López es realmente especial, porque el hogar de los López Granizo se ha convertido en el refugio del corredor que ahora intentará triunfar en Europa.

Y porque además, los últimos años han sido particularmente difíciles por el cáncer de mama de doña Nancy Granizo, la madre de Martín.

“Le detectaron la enfermedad en un momento crucial de mi carrera. No sabía si estaba bien o no la decisión de dedicarme al ciclismo, pero cuando mi madre se hizo la primera quimioterapia, yo gané una etapa en la Vuelta a Guatemala“.

Fue el 28 de octubre de 2020. El ciclista ecuatoriano se impuso en una etapa de 106 kilómetros, con la meta en Esquipulas Palo Gordo, al suroeste de Guatemala. Detrás de él llegó Byron Guamá, a 44 segundos.

La victoria se la dedicó a su madre. Y aunque quería regresar de inmediato al país para abrazarla, dos días después volvió a ganar otra jornada, esta vez de 90 kilómetros, con la meta en Iximché Ruins, unas ruinas mayas, cerca de Ciudad de Guatemala.

Martín López agradece por la familia que tiene. Juntos han superado el cáncer de su madre, que está a pocos meses de terminar su tratamiento y dice que todas sus victorias serán para ella.

“Mis triunfos serán para mi familia, pero especialmente para mi mamá, porque con ella hemos tenido la victoria más grande que es la de la vida”.

Un psicólogo le ayudó a crecer

Con apenas 21 años, el pequeño corredor se muestra muy maduro. Habla con solvencia, pero con calma. Ha tenido una vida con dificultades, pero agradece a Dios por todo lo que ha recibido y por su carrera como ciclista.

Y también se ha enfrentado a momentos complicados, como el que le ocurrió en la Vuelta al Táchira, en enero de 2021, cuando no pudo finalizar la competencia.

Después de esa carrera en Venezuela, Martín López pensó que no servía para ciclista. Por eso buscó ayuda y encontró a Alejandro Valverde, un psicólogo que tiene el mismo nombre que el ciclista español.

No tiene vergüenza de hablar de sus terapias. Es más, asegura que el psicólogo le ha ayudado a poner en orden sus ideas y que asiste con ansias a las sesiones porque las “disfruta”.

“Uno no busca un psicólogo porque está loco, sino porque quiere poner las ideas en orden. Mi crecimiento ha sido grande desde que estoy en terapia. En el deporte, el que más sufre es el que más gana, entonces hay que saber entenderlo, aprender y aceptar”.

El sueño europeo

Harold Martín López ya llegó a Calpe, un municipio ubicado en la costa mediterránea de España. En esa localidad, el equipo Astana cumplirá un campamento con los ciclistas del equipo World Tour y del equipo de desarrollo, donde el ecuatoriano correrá en esta primera temporada.

Su objetivo (y su acuerdo con el equipo) es correr durante 2022 en el Astana Qazaqstan Development Team y en 2023 pasar al equipo principal.

El imbabureño ya se vistió con el uniforme celeste que identifica al equipo kazajo. En Calpe conocerá a sus compañeros, directores y se reunirá con Alexandre Vinokourov, manager general del Astana, quien personalmente lo llamó para ficharlo.

Vinokourov es una gran referencia del ciclismo mundial. Tuvo una larga trayectoria, fue campeón olímpico en Londres 2012 y también corrió la Vuelta al Ecuador en 1995.

De hecho, en ese entonces la selección de Kazajistán se quedó en el Ecuador entrenando durante algunas semanas e hizo base en la provincia de Imbabura.

Vinokourov es el manager de este equipo que es patrocinado por el gobierno de Kazajistán y que lleva 15 años en el ciclismo World Tour.

Las victorias principales del Astana las lograron Alberto Contador y Vincenzo Nibali, que ganaron el Tour de Francia en 2009 y 2014 respectivamente. Además, el equipo también ha ganado el Giro de Italia con Contador (2008) y con Nibali (2013 y 2016) y la Vuelta a España con Contador (2008) y Fabio Aru (en 2015).

A ese equipo llega el ecuatoriano Martín López, una poderosa escuadra del pelotón mundial. El ciclista de 21 años tendrá que cumplir una necesaria adaptación en el equipo de desarrollo, donde se encontrará con otros 10 ciclistas, incluido el hermano de Miguel Ángel López y el hijo de Vinokourov.

En la concentración en Calpe, el corredor de 21 años definirá su calendario de competencia para esta temporada, aunque su principal objetivo será el Giro de Italia Sub 23, que se correrá en junio.

“Estaré compitiendo en Europa y luego vendré a Ecuador a hacer una base de entrenamiento de un mes, antes de ir al Giro”, explica el joven corredor, con la solvencia de un veterano.

Amante de los números

Y mientras disfruta y sufre en su primera temporada oficial en Europa, Martín López continuará con sus estudios a distancia en el quinto semestre en administración de empresas.

‘Martinsaurio’, como se hace llamar, siente que esta profesión le puede ayudar a convertirse en un líder dentro y fuera del pelotón.

Y ha hecho todo lo posible para cumplir con los profesores, entregar los deberes a tiempo e incluso rendir pruebas y exámenes en días de competencia, como le ocurrió en 2021 en Francia, justo en pleno circuito de las Ardenas.

Harold Martín López lleva seis años dedicado al ciclismo. Los últimos dos han sido los más importantes, defendiendo la camiseta del equipo ecuatoriano Team Best PC, que le ha permitido ser líder en varias carreras y conseguir importantes victorias.

Y ahora va por su gran objetivo. Se ha propuesto correr durante 2022 al más alto nivel, para ganarse un lugar en la nómina World Tour y en 2023 disputar su primera gran vuelta. Solo el tiempo lo dirá.

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