Rubén Frías: del karting adaptado a ser uno de los mejores del profesionalismo

Jugada

Autor:

Felipe Larrea

Actualizada:

4 Oct 2020 - 0:05

Rubén Frías, en el kartódromo de la Mitad del Mundo, antes de una carrera en 2019. - Foto: Cortesía

Rubén Frías: del karting adaptado a ser uno de los mejores del profesionalismo

Autor:

Felipe Larrea

Actualizada:

4 Oct 2020 - 0:05

El piloto quiteño tiene 42 años. Es licenciado en administración de empresas. En 2008 sufrió un accidente de tránsito y se lesionó la columna vertebral. Estuvo seis meses en cama y su recuperación fue exitosa. Aficionado por los carros, desde 2018 incursionó en el mundo del karting.

Rubén Frías siempre fue apasionado por el rally y la Fórmula 1. De pequeño practicó kick boxing y natación. Hasta antes de sufrir el accidente, trabajó en una empresa privada durante 10 años.

Estar seis meses acostado en una cama no fue fácil para el piloto. “Quedé bastante golpeado, me tenían que ayudar a hacer todo. Ahora me desenvuelvo solo en un 90%. Mi hija de 16 años ha sido mi motor que me ha ayudado a levantarme”, le contó a PRIMICIAS.

Después del accidente, Frías se dedicó por completo a su recuperación. Un año y medio más tarde conoció el tenis en silla de ruedas. Jugó cuatro años a nivel profesional y, además de participar en campeonatos nacionales, compitió en Brasil y Colombia.

También se interesó por el kayak y la bicicleta adaptada. Corrió dos veces una competencia de 15 kilómetros, además de la maratón de Guayaquil. Su desempeño en los deportes fue exitoso. Y su motivación para entrenar también.

En 2018 lo llamaron de la Federación Ecuatoriana de Deportes para Personas con Discapacidad (Fedepdif) y le comunicaron que había un proyecto de karts adaptados, con la iniciativa del Quito Karting Club. Querían contar con él.

En ese mismo año corrió sus primeras nueve válidas en la categoría adaptada. Quedó segundo. ¿Por qué? No participó en una carrera, ya que sufrió otro accidente, debido al “mal diseño del auto”. Tuvo quemaduras de tercer grado en la espalda. “Hubiese terminado primero”.

A partir de ese momento, Frías pisó fuerte en el karting. Sus condiciones eran notables. Por eso, nació el interés de una empresa privada que lo apoyó y le regaló un kart motor Rotax 125.

“Empecé a mejorar mi marca. Cada vez iba más rápido. La gente del Quito Karting Club quería que pase a las categorías profesionales. Todos me insistieron con eso y acepté, saltándome dos categorías, entre esas la Junior. Sentí que pasé del Kinder a la Universidad“, explicó Frias.

Marco Carrión, un estudiante de Ingeniería automotriz de la Politécnica Nacional, diseñó y ensambló el kart para Frías. “Le pusimos un acelerador como de bici y un freno de moto. Era bastante duro de manejar e iba mucho más rápido que los de la adaptada”, recuerda el corredor de 42 años.

En su primera carrera como profesional, en el kartódromo de la Mitad del Mundo, en Quito, Frías terminó en tercer lugar. Después de la competición, su empresa auspiciante le regaló otro kart, que sirva como repuesto en caso de daño o accidente.

Lo primero que hizo con su kart fue ponerle un freno hidráulico. “Con eso mejoré más. Corrí dos válidas en Guayaquil y las otras tres en Quito y los resultados fueron sorprendentes”. Además, acelera y frena con dos paletas a cada costado; la del lado izquierdo es el acelerador y la del derecho el freno.

Para Frías, 2018 y 2019 fueron años “emocionantes”. Su adaptación tanto al kart como a las competencias fue “dura”. Incluso, para algunas competencias hizo acondicionamiento físico y se preparó psicológicamente.

Este año, Frías solo ha podido participar en dos carreras: un endurance en Quito (quedó cuarto) y una de categoría Open en Latacunga, de dos días, en la que terminó tercero. Ahora, su objetivo es buscar más auspiciantes para correr en el siguiente evento, que será el 25 de octubre, en Cotopaxi.

Frías quiere dejar un legado en los chicos que están en la categoría de karting adaptado y que quieren llegar lejos. Para él es fundamental instruir y capacitar a jóvenes con discapacidades.

Para eso, también se involucrará en el JMC Racing Team, equipo de karting adaptado y que tiene como padrino a Juan Manuel Correa, piloto de F2.

“Mi misión es apoyarlos. Darles la mayor cantidad de consejos y contarles sobre mi experiencia. Además, enseñarles cuestiones técnicas para que se desenvuelvan de mejor manera. También quiero correr con ellos y que me vean correr a mí“.

Actualmente, Rubén Frías tiene su emprendimiento. Sin embargo, quiere hacer del karting una carrera profesional. Eso lo tiene motivado. Más aún después de las satisfacciones alcanzadas.

El corredor pertenece al equipo Fórmula Kart, del Quito Karting Club, que también lo componen otros seis pilotos y los mecánicos.

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