Bolivia cierra las urnas en una encrucijada electoral y temores de convulsión social

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Reuters / EFE

Actualizada:

18 Oct 2020 - 18:54

Delegados cierran urnas y comienzan el conteo de votos, en Bolivia, el 18 de octubre de 2020. - Foto: Joédson Alves / EFE

Bolivia cierra las urnas en una encrucijada electoral y temores de convulsión social

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Reuters / EFE

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18 Oct 2020 - 18:56

Los bolivianos votaron este domingo, 18 de octubre de 2020, en un escenario de profundo antagonismo entre la izquierda y la derecha, que se disputan el gobierno de un país agobiado por la pobreza y los temores de convulsión social.

El izquierdista Luis Arce, aliado del líder indigenista Evo Morales, llega con una estrecha ventaja en los sondeos sobre Carlos Mesa, un expresidente vinculado a la derecha boliviana que en los últimos años se inclinó hacia el centro político para ganar más respaldo.

Los analistas pronostican una “gobernabilidad frágil” en los siguientes cinco años, ya que ni el Movimiento al Socialismo (MAS) ni la centrista Comunidad Ciudadana (CC) lograrían una mayoría absoluta, por lo que el futuro presidente gobernaría sin controlar el Parlamento.

«Las elecciones del 18 de octubre serían los comicios más importantes desde el retorno a la democracia (1982), porque o sigue el partido del expresidente Morales o comienza un proceso de desmantelamiento del poder masista», señaló el analista Carlos Valverde.

La votación de este domingo es una repetición de las elecciones de octubre de 2019, anuladas por un supuesto fraude atribuido al expresidente Evo Morales, quien entonces buscaba extender su mandato hasta 2025.

Ese hecho detonó violentas protestas que terminaron con la renuncia del líder de izquierda, asilado hoy en Argentina. La discordia latente y la fragmentación social de Bolivia se ha reflejado en las encuestas, que vaticinan una segunda vuelta electoral.

Desde la ciudad de Buenos Aires, Argentina, el expresidente Morales dijo en un comunicado «estoy acompañando a nuestro pueblo por el compromiso con la patria, con nuestra democracia y con el futuro de nuestra querida Bolivia, para ejercer su derecho a votar siguiendo los acontecimientos en nuestro país».

Imagen de las votaciones presidenciales en Bolivia, el 18 de octubre de 2020.

Imagen de las votaciones presidenciales en Bolivia, el 18 de octubre de 2020. Reuters

Amenazas de convulsión

Las líneas discursivas de ambos candidatos avivaron la incertidumbre, según el analista Carlos Börth. Con la experiencia de 2019, muchos bolivianos optaron por tomar previsiones y abastecerse de alimentos para resistir un eventual escenario de protestas en las ciudades y bloqueos en las carreteras.

En días recientes, los mercados de las principales ciudades del país se vieron abarrotados por miles de personas y se registraron largas filas de vehículos en busca de combustibles.

«Hay mucha preocupación por un posible estallido de violencia después de las elecciones», señaló el embajador de la Unión Europea en Bolivia, Michael Dóczy.

El bastión socialista de El Alto, un centro de la violencia del año pasado, se considera particularmente volátil. La ciudad fue construida por indígenas bolivianos en la cima de una montaña con vista a La Paz y ha crecido hasta empequeñecer a la capital administrativa en población.

En ese escenario, el tribunal electoral, los partidos políticos, la Iglesia y diferentes organismos internacionales llamaron a garantizar la paz y unas elecciones limpias y a respetar los resultados.

«Yo votaré por el único partido que garantiza estabilidad con la participación de todos los sectores sociales del país, el MAS. Mi voto se fortaleció por los continuos errores que cometió la administración de derecha en estos últimos 11 meses, dejando al país casi en la ruina y con más odio y racismo», dijo Vladimir Coaquira, un vendedor ambulante de La Paz de 55 años.

El gobierno de la presidenta transitoria, Jeanine Añez, movilizó a policías y militares con la finalidad de evitar hechos irregulares durante la jornada y dijo que cuenta con un plan de contingencia ante eventuales disturbios después de las elecciones.

Solo resultados oficiales

El conteo de la votación se inició tras nueve horas de afluencia a los recintos electorales, para recibir a más de 7,3 millones de electores en el país.

La hora dispuesta para iniciar el recuento de votos fue las 18:00 (hora ecuatoriana).

Aunque la determinación del Tribunal Supremo Electoral (TSE) fue que las mesas de votación permanecieran abiertas hasta el sufragio del último elector en las filas, principalmente en aquellos sitios en los que hubo una presencia masiva de electores.

Todavía no hay una hora estimada para conocer los resultados oficiales de las elecciones. Teniendo en cuenta que en la víspera del sufragio, el Tribunal Electoral decidió suspender el conteo rápido y, por ende, los resultados preliminares.

El órgano electoral boliviano determinó prescindir del sistema de Difusión de Resultados Preliminares (Direpre), para no generar «incertidumbre» a la población y solo se trabajará con resultados oficiales.

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