Emotiva despedida a Julio César Trujillo en sus funerales

Política

Autor:

Ana Angulo

Actualizada:

21 May - 15:48

Momentos en el que el féretro de Julio César Trujillo ingresaba a la basílica de La Dolorosa. - Foto: Ana Angulo

Emotiva despedida a Julio César Trujillo en sus funerales

Autor:

Ana Angulo

Actualizada:

21 May - 15:48

En la basílica de La Dolorosa, hoy jueves 22 de mayo de 2019, se realizó la misa de cuerpo presente del político Julio César Trujillo, fallecido el domingo 19 de mayo de 2019, como consecuencia de un derrame cerebral.

El presidente Lenín Moreno confirió a Trujillo la condecoración de la Orden Nacional San Lorenzo, en el grado de Gran Cruz, post-mortem, por sus servicios al país. La condecoración la recibió su viuda, Martha Troya.

“Cuando se presentó la oportunidad de conformar el Consejo transitorio ni por un momento dudé que el primero debía ser Julio César Trujillo. Lo veíamos como un ser otro mundo, de otra historia, de otro tiempo“, dijo el presidente Moreno, durante su intervención.

“A nombre de las Fuerzas Armadas entregamos la Bandera Nacional a los familiares (…). Quedará como fiel testimonio de la vida y trayectoria del doctor Trujillo quien dedicó su vida, hasta el fin de su existencia, al bien del país y los ecuatorianos”, destacó el maestro de ceremonias.

“Estamos reunidos para despedir al amigo, al maestro y a hombre con la reserva moral más grande de la Patria que cuando la misma lo requirió dio un paso adelante y con la misma sencillez, vigor y sed de justicia aceptó la misión de rescatar a la Patria y enrumbarla en esta transición por la que atravesamos”, agregó Eduardo Mendoza, presidente encargado del Consejo de Participación Transitorio.

 

Funerales de Estado

A este funeral de Estado asistieron el presidente de la República, Lenín Moreno junto a su gabinete ampliado, así como las autoridades de las distintas funciones del Estado. En un lugar preferente se ubicó la viuda de Trujillo, Martha Troya, con otros familiares y allegados.

Asimismo, estuvieron los integrantes del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) de transición, organismo que presidió Trujillo durante el último año.

El templo lucía abarrotado de funcionarios, políticos, familiares, dirigentes de organizaciones sociales y amigos de Trujillo.

Previo a ingresar a la iglesia, en el atrio, delegaciones de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Granaderos de Tarqui y cadetes de la Escuela Militar Eloy Alfaro rindieron honores al féretro de Trujillo.

Tras finalizar la misa, que fue celebrada por el Arzobispo de Quito, Monseñor Alfredo José Espinosa, el historiador Enrique Ayala Mora, leyó una reflexión del jurista acerca de la Justicia, realizada durante una entrevista realizada para un tratado de Derecho de su autoría que verá la luz dentro de 15 días.

“Si veo un obrero al que no se le paga lo que necesita para su subsistencia y su familia sé lo que es la injusticia y así podría ir enumerando aquellos actos en los que se echa de menos la justicia aunque resulta difícil definir. La justicia es un ideal detrás del cual se camina, y cada vez que parece que se da un paso hacia ella, se aleja señalándonos nuevos ámbitos en los cuales esta se aleja señalando los nuevos ámbitos en los cuales es necesaria y donde debería imponerse para el bien de la humanidad”, fue el texto pronunciado por Ayala.

Sin embargo la parte más emotiva estuvo a cargo de Juan Salgado Troya, sobrino de Trujillo, quien destacó el amor a la familia que profesaba su tío. Así recordó las reuniones, navidades y festividades que pasaron juntos, evocó las veces en que junto a sus hermanos quedaron al cuidado del jurista y de su esposa, así como las anécdotas que les contaba en innumerables veladas.

Al mismo tiempo destacó la figura de su tía, Martha Troya, al señalar que fue una gran compañera de vida de Trujillo, pues nunca dejó de apoyarle en sus avatares políticos, que un par de ocasiones le significaron la cárcel y el exilio.

Tras la celebración eucarística, los restos mortales de Julio César Trujillo fueron trasladados al camposanto Monteolivo, al norte de Quito.