Las cárceles de Ecuador son una bomba de tiempo

Sociedad

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

12 Jun - 18:54

Tras el motín, que dejó un fallecido, las visitas se suspendieron de forma indefinida en la cárcel regional N° 8 de Guayaquil. - Foto: Cortesía

Las cárceles de Ecuador son una bomba de tiempo

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Redacción Primicias

Actualizada:

12 Jun - 18:54

Apenas dos semanas después de un enfrentamiento con seis muertos en la Penitenciaría del Litoral, un nuevo incidente violento explotó en el Centro de Privación de Libertad 8, de Guayaquil, todo esto cuando las cárceles se encuentran en un estado de excepción, desde el 16 de mayo de 2019.

Antes de dejar el cargo de director de la Penitenciaría Modelo del Litoral, Alfredo Muñoz, dijo que “las cárceles en Ecuador son una bomba de tiempo”. El 30 de mayo del 2019 y en esa fecha seis reos murieron asesinados, tras una riña entre bandas criminales de la Penitenciaría.

Pasaron menos de dos semanas y un nuevo enfrentamiento entre presos sacude al sistema de rehabilitación, en estado de excepción desde el 16 de mayo de 2019. Esta vez fue el Centro de Privación de Libertad 8, ubicado en la vía a Daule, en Guayas.

Al interior de esta cárcel, siete reos integrantes de la banda “Los Choneros” capturaron, decapitaron y quemaron al interno William Poveda alias “El Cubano”.

Un exfuncionario de este Centro Regional, que pide no ser identificado, cuenta a PRIMICIAS que la cárcel regional de Guayaquil tiene menos internos, más guías penitenciarios y mayor seguridad tecnológica.

 

¿Qué falló en la seguridad de la cárcel de Guayaquil? 

En la Regional 8 conviven 4.072 reos, alrededor de 5.000 menos que en la Penitenciaría del Litoral. Tiene un sistema para detectar armas en los filtros de entrada, 400 cámaras de seguridad y 140 guías carcelarios.

Afirma que existen audios que demuestran que los guías penitenciarios solicitaron ayuda a la Policía, pero estos tardaron por pedir autorización a su comandancia.

El director del sistema integral de rehabilitación, Edmundo Moncayo, desmiente que el centro regional de Guayaquil o la Penitenciaría cuenten con equipos tecnológicos de seguridad.

“Encontramos un sistema deplorable, los reos dañaron cinco cámaras de vigilancia en el último incidente”, expresa Moncayo.

Por otra parte los guías carcelarios de la Regional 8 no tendrían equipos antimotines, como chalecos antibalas, toletes o mascarillas.

Estos equipos están en poder de la Unidad de Contingencia Penitenciaria de la Policía, creada para pacificar las cárceles luego del estado de excepción decretado el 16 de mayo de este año.

Según el exfuncionario consultado, quien está amenazado de muerte, la Policía controla de forma exclusiva los filtros de entrada en las cárceles. “Si un arma ingresa al pabellón de máxima seguridad es por acción u omisión de un policía”, denuncia.

El comandante de policía de la zona 8, Ramiro Ortega, indica que 410 uniformados integran la Unidad de Contingencia. “Tenemos un grupo de reacción con 30 hombres del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) para cuando hay una emergencia”.

 

Bandas vinculadas al narcotráfico 

Al menos cinco bandas criminales principales operan en las cárceles del país, incluyendo el centro regional de Guayaquil:

  • Los Choneros.- creada en 2005 en Chone, se extendió a Manta, Santo Domingo y Guayaquil. Tienen nexos con el cartel de Sinaloa
  • Los Cubanos.- equipados desde 2011 cuando William Poveda asumió el mando. 
  • Los Lagartos.- banda contratada para matar a otros criminales. Son responsables de 16 asesinatos en las cárceles en 2019. 
  • Latin Kings y Los Ñetas

 

Estos grupos criminales luchan por el control de los distintos pabellones. Hay dos objetivos: proteger a los nuevos miembros de la banda que ingresan a la cárcel y dominar el microtráfico de droga.

Afuera de los centros penitenciarios, las bandas se disputan los territorios para delinquir y enviar la droga al exterior. Los Choneros, por ejemplo, son fuertes en el puerto de Manta. Washington Prado alias “Gerard” o “Gerald”, tuvo nexos con esta banda.

Gerald está detenido en Colombia y es acusado de liderar una red de narcotráfico en la costa del Pacífico.

Si hay dinero se controla a muchas personas, como miembros policiales y personal de la administración penitenciaria”, expresa el exfuncionario consultado bajo la condición de anonimato.

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