Dengue, la otra epidemia que acecha a Ecuador y recibe poca atención

Sociedad

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

3 May 2020 - 0:05

Personas hacen fila antes de ingresar a un supermercado, el 1 de mayo de 2020. - Foto: EFE

Dengue, la otra epidemia que acecha a Ecuador y recibe poca atención

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

4 May 2020 - 11:14

La epidemióloga Josefina Coloma alerta que las 13.688 muertes que registró Guayas entre marzo y abril no fueron ocasionadas únicamente por la pandemia de Covid-19, sino por otras enfermedades que no fueron diagnosticadas, como por ejemplo, el dengue.

La pandemia del coronavirus concentra la atención y el esfuerzo de las autoridades sanitarias del mundo y Ecuador no escapa a esta realidad.

Pero el país también enfrenta otras enfermedades que en estos momentos son ignoradas debido a la abrumadora importancia que tiene el embate del Covid-19.

La epidemióloga ecuatoriana Josefina Coloma, investigadora de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California, y miembro del comité asesor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), conversó con PRIMICIAS desde Estados Unidos y explicó su teoría sobre el porqué Guayas ha sido la provincia ecuatoriana con mayor cantidad de fallecidos.

Dengue, un peligro constante

Coloma dice que es evidente que la diferencia del número de muertes que Guayas registró entre marzo y abril de 2019 (3.771) y el mismo período de 2020 (13.688) es abrumadora.

Para ella es claro también que ese número desproporcionado tiene que ver con otras enfermedades existententes en el país y que no reciben demasiada atención por la emergencia. Además, claro, de la pandemia de coronavirus.

Algunos síntomas pueden resultar parecidos -dice- pero los tratamientos son muy distintos e incluso contrarios.

Según la experta muchas de esas muertes fueron ocasionadas por la epidemia de dengue, ya que América Latina sufrió uno de las peores brotes de la historia en 2019, cuyas consecuencias se empezarían a sentir en 2020.

Cifras de la OPS revelan que Latinoamérica tuvo más de tres millones de personas infectadas con esa enfermedad en 2019. Ecuador llegó a los 8.416 contagiados y seis fallecidos.

Para 2020, el dengue seguía atacando a la región con más de 125.000 casos reportados oficialmente durante las primeras semanas.

En Ecuador, las cifras eran alarmantes, dice. El Ministerio de Salud (MSP) contabilizó 888 casos hasta el 12 de marzo de 2020, la cifra más alta desde 2017, pero los registros cayeron drásticamente a 180 cuando el coronavirus empezó a golpear al sistema sanitario.

Coloma explica que “el descenso en las cifras significa que el sistema de salud colapsó y que dejó de identificar casos de dengue”.

Agrega que históricamente la epidemia del dengue en Ecuador empieza a disminuir en la semana 27 del año.

Es por eso que pide a las autoridades que no olviden que Ecuador vive constantemente con la amenaza del dengue, que en el peor de los casos puede llegar a matar al 20% de los contagiados.

Doble epidemia

Coloma cree que Ecuador atraviesa por lo que se denomina sindemia o ‘doble carga epidemiológica’. Es decir, que la población sufre dos pandemias al mismo tiempo.

El principal problema que ocasiona la sindemia es que pone a prueba al sistema de salud porque aumentan los contagios de cada una de las enfermedades, pero también hay pacientes que pueden tener simultáneamente dengue y coronavirus.

Otra causa que puede explicar el alto número de fallecidos en Guayas, según Coloma, es lo que se conoce como ‘respuesta inmune cruzada’.

Esto significa que una persona que contrajo un virus por primera vez pueda a contraerlo años más tarde con un cepa diferente y que esta nueva infección sea más grave.

El elevado número de casos de dengue en Ecuador, entre 2019 y 2020, puede explicarse con la ‘respuesta inmune cruzada’ que ocasionó el brote de zika en 2016 en América Latina.

El zika, dice Coloma, pertenece a la misma familia del dengue por lo que los síntomas entre las dos enfermedades son muy parecidos: fiebre, malestar corporal, tos y náuseas.

La epidemióloga dice que la comunidad científica aún estudia si el coronavirus puede ocasionar la ‘respuesta inmune cruzada’.

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