Dos parámetros servirán para elegir al operador del Metro de Quito

Sociedad

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

9 Jul 2022 - 0:03

Uno de los trenes de Metro de Quito en la estación Quitumbe, el 7 d julio de 2022. - Foto: Metro de Quito

Dos parámetros servirán para elegir al operador del Metro de Quito

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

9 Jul 2022 - 0:03

Un consorcio colombo-francés y una empresa brasileña compiten por operar el Metro de Quito. La empresa ganadora, que se conocerá el 15 de julio, será elegida basándose en la oferta presentada y la experiencia.

La comisión técnica encargada de la elección del operador del Metro de Quito tiene seis días para informar la empresa ganadora.

La pugna para administrar este sistema de transporte, cuya construcción sobrepasó los USD 2.000 millones, se limita a dos propuestas. La primera fue presentada por un consorcio colombo-francés conformado por las empresas Transdev y Metro de Medellín.

Mientras que la segunda opción llegó por parte de Metro de Sao Paulo. Todas son empresas públicas.

El gerente de Operaciones del Metro de Quito y quien preside la comisión técnica, Roberto Custode, explica que las dos ofertas “son probablemente las más importantes en cuanto a la operación de sistemas metro en América Latina”.

Transdev opera 18 metros en varios continentes y es considerada una de las tres empresas ferroviarias más destacas del mundo. “Además, administra sistemas de superficie y hasta ferris”, agrega Custode.

Metro de Medellín, por su parte, cuenta con 30 años de experiencia y mueve a más de 1,2 millones de personas al día a través del metro, tranvía y metrocables.

En tanto que el Metro de Sao Paulo está en el mercado desde hace 100 años, y opera 13 líneas con una extensión de 400 kilómetros. Moviliza más de cinco millones de viajeros al día.

¿Qué aspectos se calificarán para elegir el operador?

La Empresa Metro de Quito pone sus ojos en dos parámetros para elegir la empresa que operará el Metro: la oferta menos costosa y la experiencia de los interesados.

En el primer caso, el funcionario dice que no puede revelar las propuestas que presentaron, pues el concurso aún no termina.

Con relación a la experiencia, el Metro de Quito solicitó a los oferentes que tengan al menos 20 años en el mercado ferroviario.

A estas dos condiciones se suma la obligatoriedad de poner en marcha al Metro el 15 de diciembre de 2022. “Las dos propuestas firmaron un acta de compromiso en el que aceptan esa fecha”, dice Custode.

Otros aspectos que la comisión técnica también tomará en cuenta durante la evaluación de las propuestas son el número de especialistas ferroviarios.

Custode dice que los oferentes deben contar con mínimo seis especialistas en el área. “Ellos constituyen la base de la transferencia de conocimientos que deberá hacer el operador a los trabajadores del Metro de Quito durante los seis años que durará el contrato. La primera parte de esta transferencia será la capacitación a los maquinistas de los trenes”.

Este punto es importante, pues al finalizar el contrato la Empresa Metro de Quito debe contar con los conocimientos suficientes para tener la opción de operar el sistema por cuenta propia.

Esas no son las únicas tareas que tendrá el operador, también hay al menos otras cuatro:

  • Mover los trenes cada cinco minutos en horas pico, que cumpla los tiempos de viaje y que pueda operar de 06:00 a 23:00.
  • Manejar el sistema de recaudo.
  • Mantener las estaciones limpias.
  • Seguridad de las estaciones.

“En el caso de la limpieza, existe la posible que el operador subcontrate el servicio. La Ley Nacional de Contratación Pública permite que se hagan subcontratos, pero que no excedan el 30% del valor total del contrato”, aclara Custode.

¿Por qué solo hubo dos ofertas?

Uno de los objetivos al que apuntaba la gerencia del Metro de Quito era un menú de 11 empresas interesadas en operar este sistema de transporte.

Ese número cayó a cinco a mediados de junio de 2022 hasta llegar a solo dos a inicios de julio.

Roberto Custode explica que “es normal que, al inicio de un proyecto, exista un interés general de las empresas. Una vez que analizan los pliegos, algunas se dan cuenta de que no satisfacen requerimientos o sus juntas directivas no dan la aprobación”.

Según él, al tratarse de empresas públicas no tienen la capacidad para asumir los riesgos que implica operar una obra como el Metro de Quito.

Concretamente, se refiere a riesgos que nacen de la falta de seguridad jurídica en el país o a que existan nuevas manifestaciones que deriven en daños de las instalaciones, además del miedo de algunas empresas a no recibir los pagos a tiempo.

Los pendientes

Hay tres temas urgentes que la Empresa Metro de Quito debe solucionar antes de que el sistema arranque.

El primero es el sistema de recaudo y sobre esto el gerente de Operaciones, Roberto Custode, asegura que días antes de que empiece la operación estará listo, pues así lo determina la hoja de ruta del Municipio.

Según esa misma planificación, los usuarios del metro deberán utilizar tarjetas ‘contactless’ desde el arranque de la operación para evitar irregularidades en la recaudación.

A esto se suman las pruebas de integración entre los trenes y los sistemas de operación. “Está previsto que esta tarea termine en septiembre para que el operador pueda hacer sus propias pruebas”, dice Custode.

El último tema sobre el que trabajan los directivos del Metro de Quito es la elaboración de protocolos de seguridad.

Custode señala que el objetivo es crear protocolos específicos de acuerdo al nivel de emergencia. Si una persona sufre una caída en el acceso a un andén, actuará el personal metropolitano, mientras que si existe un atentado, lo haría el ejército.

“Hay mesas de trabajo que se han instalado para la creación de estos protocolos y que nos permitirán brindar seguridad a la ciudadanía”, sostiene.

El concejal y miembro del Directorio de la Empresa Metro de Quito, Bernardo Abad, comenta que también está pendiente la señalización en las estaciones.

“Es necesario que esté claro dónde los trenes tienen que frenar en cada parada”, dice el funcionario.

Abad confía en que el Metro de Quito empiece a operar el 15 de diciembre de 2022, como ha sido la oferta del alcalde Santiago Guarderas.

Durante los primeros dos meses de funcionamiento, el pasaje será gratuito para promover el uso del sistema.

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