¿Qué dicen las nuevas cifras de contagios de Covid-19 en Guayaquil?

Sociedad

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

21 Oct 2020 - 0:04

Tres habitantes, sin el uso correcto de mascarillas, caminan por una zona del norte de Guayaquil, el 15 de septiembre de 2020. - Foto: API

¿Qué dicen las nuevas cifras de contagios de Covid-19 en Guayaquil?

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

21 Oct 2020 - 0:04

Los números muestran una tendencia al alza en Guayaquil. Sin embargo, no se trata de un crecimiento exponencial. Asimismo, es incorrecto hablar de nuevos brotes. Los expertos aconsejan no descuidarse y seguir aplicando medidas de bioseguridad.

Desde inicios de octubre de 2020, los casos positivos de Covid-19 en Guayaquil han aumentado en un 80%. Esto significa, según el analista de datos Carlos Oporto, que hay una tendencia al alza. Aclara, sin embargo, que no es un motivo de preocupación por el momento, pues no se trata de un crecimiento exponencial.

Oporto dice, además, que no es correcto hablar de nuevos brotes o rebrotes. La situación que se vivió en Guayaquil en marzo de 2020, dice, es lo que puede ser catalogada como brote. «A mediados de abril empezó a bajar y en mayo bajó aún más, pero no completamente», asegura. Es decir, que existió un solo «brote inicial que nunca se controló al 100%«.

Para entenderlo, dice el experto, hay que ver las cifras: todos los días ha habido casos en Guayaquil y Guayas. Así, cuando los casos aumentan se puede hablar de olas. Oporto dice que, en estos meses, se han visto olas pequeñas y que algunos meses las olas crecen, como sucedió en agosto, pero en otros, bajan.

El epidemiólogo Washington Alemán coincide con ese criterio y dice que la pandemia en el mundo está mostrando nuevos episodios. «El comportamiento de la pandemia es fluctuante, es decir hay regiones en las que aumenta y luego disminuye…. en otras aumenta más«, asegura.

Esto, dice Alemán, está relacionado con la movilidad de la población y a las medidas que se implementen de parte de los ciudadanos. «En países donde la utilización de medidas preventivas son más rígidas, como Japón, la pandemia sigue baja».

Medidas de bioseguridad, la mejor forma de prevención

Washington Alemán opina que no se deben endurecer las restricciones. Sin embargo, cree que hay que continuar educando a la ciudadanía para que cumpla las medidas básicas de bioseguridad.

«Son la única alternativa para la lucha contra el virus hasta que exista una vacuna». El uso de la mascarilla, insiste el médico, es lo primordial.

Alemán habla de la percepción de riesgo. Es decir, que cada ciudadano mida el riesgo de la actividad que va a realizar. Un problema que identifica es que muchas personas no ven el riesgo cuando se trata de su familia o amigos y, frente a ellos, olvidan el uso del tapabocas.

Pero, hay que recordar que cada persona frecuenta un diferente círculo y está expuesto a diferentes situaciones. Así, no hay contactos libres de riesgo.

El bajo nivel de cumplimiento de las medidas de bioseguridad se evidencia, además, en las cifras de clausuras de locales comerciales en el Puerto Principal.

Desde que el semáforo pasó a amarillo (20 de mayo de 2020), se han clausurado unos 800 locales por incumplir con las normas de bioseguridad. Así lo asegura Xavier Narváez, director de Justicia y Vigilancia del Municipio de Guayaquil.

De ese total, más de 300 fueron clausurados solo desde inicios de octubre. La mayoría de los sitios cerrados fueron restaurantes, tiendas, bares y licorerías. El sector donde más se incumplen las normas es el suburbio de la ciudad, según Narváez.

Monitoreo constante

Carlos Oporto agrega que otra forma de prevención es monitorear la situación, para ver su evolución.

Por ejemplo, menciona que hasta mediados de octubre, el 53 % de las camas de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de Guayaquil estaban ocupadas. Pero, esa cifra aumentó al 65 % en una semana. «Es un incremento importante», señala. Pero no alarmante, a menos que continúe con el mismo ritmo de crecimiento las siguientes semanas.

El reto que identifica es que los datos que se levantan oficialmente no son en tiempo real. Por ejemplo, las cifras de decesos que entrega el Registro Civil tardan hasta 10 días en estabilizarse. Sin embargo «son indicadores que funcionan para detectar tendencias».

Lo ideal, a criterio de Oporto, sería tener una mayor capacidad de análisis de pruebas, por ejemplo con la adquisición de pruebas por parte del Municipio de Guayaquil, como lo hizo el cabildo en Quito. Otra factor importante es conocer los casos activos en Guayaquil. «Esto ayudaría a romper la cadena de contagios», concluye.

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