Domingo, 14 de julio de 2024

Guayaquil 'hierve' a 36,5 grados por inédita ola de calor

Autor:

Alexander García

Actualizada:

11 May 2023 - 9:19

En el Suburbio, al suroeste de Guayaquil, los termómetros marcaron el 8 de mayo 36,5 grados, la temperatura diurna más alta que se haya registrado en mayo en el sector. El martes fue la madrugada más calurosa del año en la ciudad: 27,3 grados.

Una mujer se cubre con un paraguas del sol en el Cisne 2, que registró un récord de temperatura de 36.5 grados el lunes 8 de mayo del 2023.

Autor: Alexander García

Actualizada:

11 May 2023 - 9:19

Una mujer se cubre con un paraguas del sol en el Cisne 2, en el Suburbio, que registró un récord de temperatura de 36.5 grados el lunes 8 de mayo del 2023. - Foto: Alexander García / PRIMICIAS

En el Suburbio, al suroeste de Guayaquil, los termómetros marcaron el 8 de mayo 36,5 grados, la temperatura diurna más alta que se haya registrado en mayo en el sector. El martes fue la madrugada más calurosa del año en la ciudad: 27,3 grados.

Guayaquil vivió el martes 9 de mayo la madrugada más calurosa del año. Un nuevo pico de 27,3 grados centígrados desplazó al del viernes pasado, que fue de 26,7 grados.

Pero la ciudad también registra temperaturas diurnas por encima de lo normal, incluso de niveles insólitos.

Los termómetros marcaron 36,5 grados centígrados el lunes 8 de mayo de 2023 en el El Cisne 2, en el Suburbio, al suroeste de Guayaquil. 

Se trata de la temperatura diurna más alta de la que haya registro en el sector para el mes de mayo, según datos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).

En el resto de la ciudad, la temperatura superaba la barrera de los 34 grados.

Guayaquil vive desde inicios de mes una ola de calor que disparó el consumo de energía a más del doble de lo habitual, lo que ha provocado decenas de cortes e interrupciones del servicio eléctrico por la sobrecarga de aires acondicionados

Viviendo a más de 36 grados

Eduardo Galarza, residente de la calle Francisco Segura, en el Cisne 2, dice que en su casa cuentan con un termómetro porque tienen a dos adultos mayores hipertensos. El termómetro superó los 36 grados el pasado lunes, confirmó.

“Hemos optado por adquirir cuatro aires acondicionados, encendemos dos al mismo tiempo para mantener climatizados a dos familiares hipertensos, de 98 y 75 años”, indicó Galarza, de 51 años. 

Los primeros golpes de calor llegaron con la época lluviosa, agregó. En febrero pasado, los  termómetros marcaron máximas de hasta 34 grados centígrados.

“La planilla de la energía eléctrica casi se triplicó en abril, pasamos de pagar USD 30 a cerca de USD 90”, dijo Galarza.

El Suburbio es una zona densamente poblada, con muy pocos árboles y áreas verdes. Los vientos que suben por los esteros desde el Golfo de Guayaquil despejan los cielos, provocando mayor radiación.

De hecho, la mañana del 10 de mayo gran parte de la ciudad lució nublada. Pero en El Cisne 2 el sol resplandecía por momentos. 

Claudia Bonilla y su hijo de 12 años, habitantes de El Cisne 2, al suroeste de Guayaquil, tuvieron que comprar bebidas debido al calor, al regresar de colegio.

Claudia Bonilla y su hijo de 12 años, habitantes de El Cisne 2, al suroeste de Guayaquil, tuvieron que comprar bebidas debido al calor, al regresar de colegio.  Alexander García / PRIMICIAS

Claudia Bonilla, de 39 años, olvidó sacar su paraguas y cuando volvía de recoger a su hijo del colegio lucía agotada. Tuvo que parar a comprar agua de coco para hidratarse.

“Guayaquil es caliente, pero no a este extremo, uno se mete a bañar por el calor y parece un sauna”, aseguró.

Al mediodía del miércoles, en la tienda de Segundo Sagnay solo se vendían botellas de agua y bebidas hidratantes. El tendero recargaba una de las refrigeradoras con una paca de 15 nuevas botellas pequeñas de agua.

“La venta de cerveza aumentó un poco el fin de semana. Pero desde finales de abril se está vendiendo un 30% más de agua y bebidas”, señaló Sagnay.

Un trimestre caluroso

Carlos Naranjo, técnico del Inamhi en Guayaquil, sostuvo que un cambio en la circulación atmosférica genera poco ingreso de humedad en niveles altos y eso está provocando un incremento en las temperaturas.

También ha existido poca nubosidad y mayor radiación, sin contar con las perturbaciones del cambio climático. 

El calentamiento anómalo del Océano, de hasta dos grados por encima de lo normal, persiste frente a las costas del país, lo que puede determinar un fenómeno de El Niño agresivo a fines de año o antes, aseguran los organismos meteorológicos mundiales. 

“Estamos en un proceso de transición de la etapa lluviosa a la seca. Y lo normal sería disminución de lluvias, un descenso en las temperaturas y un incremento en ráfagas de viento, pero estamos viviendo lo contario”, indicó Naranjo. 

Con un Océano más cálido, las temperaturas por encima de lo normal pueden persistir en “un horizonte máximo de tres meses”, hasta julio, según el técnico. Aunque la llegada de El Niño podría generar dos años de calor extremo, alertaron expertos.

El promedio de temperatura máxima histórico para mayo en la estación del Aeropuerto de Guayaquil es de 31 grados, pero allí se registraron hasta 34,2°C, el 8 de mayo.

"Se espera que la periodicidad de las lluvias disminuya. Ante el calentamiento del Océano, se prevén temperaturas mínimas y máximas por encima de lo normal hasta julio".

Carlos Naranjo, técnico del Inamhi en Guayaquil

La temperatura máxima de 36,5 grados en El Cisne 2 es la más elevada para el mes de mayo desde que se instaló la estación meteorológica en 2021, en ese sector del Suburbio, confirmaron desde el Inamhi.

Mientras, los 27,3 grados de la madrugada del martes 9 es la temperatura “más elevada de mayo en décadas, de lo que se tiene registro” en el Aeropuerto de Guayaquil.

Alta demanda de energía

La ola de calor disparó el consumo de energía de la ciudad a 1.126 megavatios el domingo 7 y lunes 8 de mayo, cuando lo habitual para esos días es de 503 megavatios, según datos de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL).

El aumento de la demanda se atribuye al mayor uso de ventiladores y aires acondicionados. De hecho, se registraron fallas y apagones por sobrecarga de los transformadores en 87 manzanas del norte y sur de la ciudad.

La entidad también registra incremento del consumo de los hogares y de los valores de las planillas, a entre el doble y el triple de lo habitual.

Gino Cárdenas, director de distribución de CNEL Guayaquil, llamó a los usuarios a un consumo responsable y a la autorregulación para evitar una sobredemanda. 

"Guayaquil está atravesando temperaturas y sensación térmica extremadamente altas, lo que implica un mayor uso de aires acondicionados".

Gino Cárdenas, director de distribución de CNEL Guayaquil

También informó que necesitan renovar 300 transformadores en zonas del norte de la ciudad, como Los Vergeles, Orquídeas, Urdenor y Urdesa, donde los apagones son más frecuentes.

Los nuevos transformadores son parte de un plan de contingencia y preparación ante la posible llegada de El Niño y estarán en la ciudad hasta finales de mayo, según la eléctrica.