Suben contagios de Covid en parroquias rurales de Quito

Sociedad

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

12 Mar 2021 - 0:05

Habitantes de la parroquia rural de Conocoto, el 11 de marzo de 2021. - Foto: Primicias

Suben contagios de Covid en parroquias rurales de Quito

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

12 Mar 2021 - 0:05

Las 33 parroquias rurales que tiene la ciudad suman 21.638 contagios de Covid-19. La cifra equivale al 22,7% del total de pacientes. En los últimos meses de 2020, el porcentaje fue del 19%.

La parroquia de Zámbiza, ubicada a cuatro kilómetros al noroccidente de Quito, es la segunda zona rural del distrito metropolitano con la tasa más alta de contagios de Covid-19.

Chavezpamba es la que mayor tasa tiene, con 71,5 casos por cada 1.000 habitantes, pero no fue posible obtener la versión de sus autoridades.

Zámbiza, con tan solo 8.000 habitantes, registra 47,4 casos por cada 1.000 habitantes.

Ambas son parte de las 65 parroquias urbanas y rurales que conforman la ciudad, pero que tienen las tasas más altas de contagios, tomando en cuenta que el promedio es de 34 contagios por cada 1.000 habitantes, según la Secretaría de Salud.

El presidente de la junta parroquial de Zámbiza, Celio Arias, señala que el aumento de casos se registró con fuerza desde finales de diciembre de 2020. Y se profundizó tras el feriado de Carnaval de 2021.

“Las fiestas, las misas y las reuniones provocaron un despunte en los contagios, pues las personas no respetan las medidas de bioseguridad”, dice el funcionario.

Datos de la Secretaría de Salud del Municipio muestran que nueve parroquias rurales superan la tasa promedio de contagios en Quito.

Para las autoridades sanitarias nacionales, la indisciplina ha provocado un aumento en la velocidad de transmisión del virus en las zonas rurales.

El Ministerio de Salud detalla que hasta el 11 de marzo de 2021, la ciudad tenía 95.528 pacientes.

De esta cifra, el 22,7% se concentra en las parroquias rurales. Es decir, 21.684 contagios.

En los últimos meses de 2020, la incidencia de la enfermedad en estas zonas era del 19%.

Fines de semana conflictivos

Otra de las parroquias que reporta una alta tasa de contagio es Conocoto.

El presidente de la junta parroquial de Conocoto, Diego Pérez, considera que los fines de semana son los días más críticos.

“Hemos suspendido fiestas, eventos deportivos y reuniones de más de 50 personas. Muchas sin utilizar mascarilla por el consumo de bebidas alcohólicas”, dice Pérez.

Una de las estrategias que ha implementado la Secretaría de Salud para controlar el virus en las zonas rurales es la creación de brigadas para la aplicación pruebas diagnósticas.

Si una persona es sospechosa de portar el virus, los médicos de la entidad le realizan una prueba rápida. Si el resultado es positivo, se usa una prueba PCR para confirmar el caso.

El objetivo es aislar al paciente para evitar la propagación del Covid-19.

El epidemiólogo Mauricio Espinel sostiene que el contagio del Covid-19 en las zonas periféricas responde al aumento de la movilidad de las personas.

“Las personas que habitan en las zonas rurales salen de sus casas para trabajar en las parroquias urbanas. En esa interacción se contagian y llevan el virus a sus familias”, explica el médico.

Esperando una cama

En los hospitales de Quito, 44 personas están a la espera de una cama en las unidades de cuidados intensivos, según el último informe de la Secretaría de Salud, del jueves 11 de marzo.

A ellas se suman otros 23 pacientes que también requieren una cama en cuidados intermedios.

El problema que enfrentan los habitantes de las parroquias rurales es que éstas solo cuentan con centros de salud de primer nivel.

Si el estado de salud de un paciente empeora debe viajar hasta dos horas para llegar a un hospital en la ciudad.

Sin embargo, el traslado no le asegura que recibirá atención médica por la saturación existente en los hospitales.

Es por eso que el infectólogo Hugo Bedón considera fundamental la vigilancia epidemiológica.

“La comunidad debe activarse y participar en la vigilancia. Los dirigentes barriales pueden reportar los casos sospechosos para que las autoridades los confirmen con la aplicación de pruebas PCR”.

Bedón cree que esta estrategia puede reducir la velocidad de contagio del Covid-19 en zonas rurales.

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