Municipio de Quito, en apuros por la construcción del depósito para la basura

Sociedad

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

14 Dic 2020 - 0:05

Trabajadores de Emaseo limpian el Centro Histórico de Quito, el 20 de septiembre de 2020. - Foto: cortesía Emaseo

Municipio de Quito, en apuros por la construcción del depósito para la basura

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Jonathan Machado

Actualizada:

14 Dic 2020 - 0:05

La obra tiene un costo de USD 1,7 millones y debe estar lista el 16 de enero de 2021. Si no se cumplen los plazos, la ciudad está al borde de sufrir una crisis ambiental.

Faltan 36 días para que finalice el plazo que tiene la Empresa Municipal de Obras Públicas (Epmmop) de Quito, para terminar la construcción del cubeto 10 en el relleno sanitario de El Inga. Es decir, el espacio en el que se colocarán las 2.200 toneladas de basura que produce la capital cada día.

El gerente de la entidad, Rafael Carrasco, reconoce que el proceso de excavación registra un avance de solo el 16%. Asegura que la Epmmop cumplirá los plazos establecidos y entregará la obra el 16 de enero de 2021.

Mientras que la gerente de la Empresa de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Emgirs), Gabriela Dávila, apunta que el 43% de la obra física estará lista el 16 de diciembre de 2020, y el 100% en enero de 2021.

Ambos funcionarios señalan que en “términos globales”, la obra tiene un 47% de avance, tomando en cuenta los procesos administrativos.

Carrasco recuerda que el costo de la obra es de USD 1.792.000 lo que representaría un ahorro del 20% con relación a la oferta presentada por una empresa privada.

Sin embargo, el concejal Omar Cevallos (Concertación) contradice a Carrasco, el gerente de la Epmmop. Y explica que solo hay un ahorro de USD 5.000.

Incluso Cevallos asegura que esos USD 5.000 se perderán cuando la empresa municipal presente los concursos de subcontratación, que tiene previsto hacer para la compra de materiales y que hasta el momento bordean los USD 1,6 millones.

Fecha de terminación, en duda

Además, el concejal Cevallos duda que el cubeto esté listo el 16 de enero de 2021, ya que hay materiales -como la geomembrana y las tuberías- que no son fáciles de adquirir. Es posible que se deba importar estos materiales, lo que retrasaría el proceso.

El concejal agrega que si la obra no está lista en los plazos establecidos, la ciudad podría atravesar una crisis ambiental. Es por eso que considera que “lo ideal hubiera sido que la empresa privada construya el cubeto, porque el contrato establecía que la entrega debía ser el 16 de noviembre de 2020″.

En esta línea, la concejala correísta Mónica Sandoval dice que la Epmmop no está en la capacidad de construir el cubeto 10 y por ello tiene la necesidad de subcontratar servicios.

Sin embargo, agrega que no tiene excusas para incumplir los plazos establecidos para entregar la obra, pues el contrato entre las empresas municipales no se puede deshacer.

Otro contrato millonario 

Más de 150.000 metros cúbicos de lixiviados se encuentran acumulados en las 11 piscinas que tiene el complejo de El Inga. Estos líquidos son producto de la descomposición natural de la basura, pero son altamente tóxicos.

Sin embargo, no han recibido tratamiento desde diciembre de 2019 ante la falta de una empresa que se encargue del proceso que permita descargarlos al río Inga.

La gerenta de la Emgirs, Gabriela Dávila, anunció que el 27 de diciembre de 2020 la empresa prevé adjudicar un nuevo contrato de USD 3,6 millones para el tratamiento de los 150.000 metros cúbicos de lixiviado en un plazo de dos años.

Una de las piscinas del relleno sanitario El Inga, el 13 de febrero de 2020.

Una de las piscinas del relleno sanitario El Inga, el 13 de febrero de 2020. Primicias

La funcionaria dice que la empresa ganadora deberá instalar su propia maquinaria para cumplir con el tratamiento. “En años anteriores, la compañía que ganaba las adjudicaciones utilizaba los recursos de la Emgirs”, explica.

Paralelamente, la empresa municipal tratará 300 metros cúbicos lixiviados –de los 400 que produce diariamente la basura- con la finalidad de que no se sigan acumulando. Estos lixiviados se utilizarán en actividades de riesgo y en incendios cuando el Ministerio del Ambiente le entregue los permisos necesarios.

Además, Dávila señala que la Emgirs está optimizando sus plantas para tratar directamente los lixiviados y no tener que contratar nuevamente a una empresa externa.

Con esto, además de un nuevo modelo de gestión de la basura, Dávila dice que el Municipio ahorrará miles de dólares y la vida del relleno sanitario se extenderá hasta 2024.

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