Las últimas votaciones en el Pleno han causado más de un susto a la mayoría de ADN en la Asamblea Nacional
Quienes fueron aliados incondicionales del oficialismo al inicio del periodo legislativo, ahora muestran posturas mixtas a la hora de votar, dependiendo del tema y su importancia. ¿Está garantizada la mayoría legislativa?

Parte de los integrantes de la bancada de ADN en la sesión del Pleno de la Asamblea el 18 de febrero de 2026.
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A casi un año de conformada, la mayoría legislativa en la Asamblea Nacional empieza a mostrar los primeros signos de desgaste, provocando 'apuros' en las últimas votaciones sobre iniciativas impulsadas por el oficialismo.
La bancada Acción Democrática Nacional (ADN) arrancó el periodo legislativo, el 14 de mayo de 2025, con 68 integrantes fijos y en el camino fue sumando asambleístas del correísmo (cinco); Pachakutik (seis); Partido Social Cristiano (uno); e independientes (cuatro o cinco).
En su mejor momento, el oficialismo llegó a tener 84 votos seguros, lo que llevó a que se le calificará como una 'aplanadora', que no dejaba margen de maniobra a la oposición política representada principalmente por Revolución Ciudadana (RC).
Si bien ese número está lejos de los 101 votos necesarios para tener mayoría calificada, sí le permite contar con la mayoría absoluta de 77 votos. ADN ha logrado superar ese número de votos, pero cada vez con menos margen y más dificultades.
Eso hizo que pudieran aprobar, sin mayores contratiempos, cinco de los ocho proyectos económicos urgentes que ha enviado el presidente Daniel Noboa, desde mayo de 2025:
- Ley Orgánica de Solidaridad (declarada inconstitucional): 84 votos.
- Ley de Integridad Pública (declarada inconstitucional) 84 votos.
- Ley para el Fortalecimiento de Áreas Protegidas: 80 votos
- Ley de Transparencia Social: 78 votos.
- Ley de Fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional: 82 votos.
Las primeras alertas
El mayor aporte que recibió ADN en el inicio de este periodo legislativo vino de Pachakutik que llegó con nueve asambleístas, seis de los cuales fueron incondicionales al oficialismo durante cinco meses.
Eso provocó incluso que los amazónicos Roberto Cerda; Fernando Nantipia y José Nango; más los dirigentes de la Sierra, Carmen Tiupul; Cecilia Baltazar; y Manuel Choro, sean expulsados del movimiento.
Sin embargo, el paro indígena de septiembre y octubre de 2025, que se concentró en Imbabura, cambió el panorama especialmente entre los legisladores serranos que denunciaban un excesivo uso de la fuerza por parte de los militares.
De ahí en adelante se acabó la incondicionalidad y las votaciones de los tres han sido mixtas. En algunas propuestas gobiernistas han votado a favor, en otras ocasiones se abstuvieron e, incluso, han votado en contra.
La consulta popular convocada por el presidente Daniel Noboa en noviembre de 2025 y las festividades del último mes de ese año hicieron que la actividad en la Asamblea se vuelva irregular. Eso permitió que queden invisibilizados, por un momento, los malestares dentro de la Asamblea.
La llegada de 2026

Las alertas se volvieron a activar el 15 de enero de 2026 cuando la legisladora de ADN, Lucía Jaramillo, propuso un cambio del orden del día para resaltar la designación de su colega, Valentina Centeno, como vicepresidenta de una instancia de Naciones Unidas.
La propuesta solo logró 76 votos, de los 77 requeridos para hacerlos. Antes de ese revés, el oficialismo no había tenido problemas para aprobar este tipo de modificaciones.
El 5 de febrero de 2026, el legislador Luigi García mocionó una resolución para conocer el supuesto financiamiento de campañas electorales con dinero ilícito del extranjero, a propósito del caso Caja Chica, que involucra a dirigentes del correísmo.
La propuesta obtuvo 76 votos, y si bien fue aprobada, porque las resoluciones requieren la mitad más uno de los votos de los presentes en la sesión (estuvieron 140), varios aliados volvieron a dar la espalda al oficialismo.
Levantamiento de inmunidad
En febrero también hubo cinco intentos de levantamiento de la inmunidad parlamentaria para que el asambleísta correísta, Juan Andrés González, sea procesado por el supuesto delito de calumnia.
Si bien, es una misión imposible en la actual Asamblea contar con la mayoría calificada necesaria para retirar la inmunidad, el oficialismo tampoco sostuvo la mayoría absoluta y se quedó con entre 69 y 71 votos.
Incluso, en una de las votaciones, los asambleístas Rosa Torres y Esteban Torres se abstuvieron de votar a favor de la moción de uno de sus compañeros. Mientras que aliados como Tiupul y Juan Gonzaga se opusieron.
Tampoco tuvo gran respaldo, aunque sí fue aprobada, una resolución de rechazó a la actitud del asambleísta correísta Roberto Cuero que a finales de 2024 tuvo un altercado con miembros de las Fuerzas Armadas, tema que el oficialismo decidió revivir en las últimas semanas.
Leyes urgentes, la prueba de 'fuego'
Pero, los hechos que sugieren una fragilidad de la mayoría oficialista en la Asamblea se dieron durante la aprobación de las últimas leyes urgentes enviadas por el presidente Daniel Noboa.
El 20 de febrero de 2026, el Pleno de la Asamblea se reunió para votar el proyecto de Ley de Sostenibilidad y Eficacia del Gasto de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) que fue criticado por algunos municipios y prefecturas del país.
La normativa fue aprobada con 77 votos justos, incluyendo el del excorreísta David Arias, de Galápagos, que en la Comisión de Desarrollo Económico se abstuvo de apoyar el informe para segundo debate. Sin embargo, a la hora de aprobar la ley se volvió a unir al gobierno.
En esa votación la oposición política logró sumar, por primera vez, 71 votos. Nuevamente Carmen Tiupul y Manuel Choro votaron en contra, mientras que Fernando Nantipia y Juan Gonzaga se abstuvieron de apoyar a ADN.

La historia se volvió a repetir una semana más tarde cuando la Asamblea se reunió para votar por la ley urgente de Fortalecimiento de los Sectores Estratégicos Minero y Eléctrico.
Durante el debate, Cerda, Nantipia y Nango condicionaron su voto a la eliminación de un artículo que supuestamente suprimía la entrega del 30% de las regalías petroleras para la región amazónica.
ADN reculó y se aseguró el apoyo de los amazónicos. Sin embargo, no contaban la decisión negativa del asambleísta suplente de la legisladora por Azuay, Camila León.
Su nombre es Paco Cepeda y optó por alejarse de la línea oficialista y se abstuvo de apoyar el proyecto, pese a que legisladoras como Inés Alarcón y Yadira Bayas se acercaron a su curul para persuadirlo de votar a favor.
La bancada de ADN tuvo que esperar casi cuatro minutos para pasar de 75 a 77 votos que eran los mínimos necesarios para aprobar la ley. Luego del tenso momento, Cepeda fue expulsado de la bancada.
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