Incendio en La Vicentina: "Tuvimos que ir a dormir en casa de un familiar porque el humo era asfixiante y mi hijo es asmático", relatan afectados
Los bomberos de Quito han luchado por liquidar el incendio en el barrio La Vicentina durante más de 24 horas. Las llamas alcanzaron los 1.000 °C. Conozca lo que debe hacer ante un evento similar.

Bomberos y trabajadores del Municipio de Quito trabajan en labores de enfriamiento del suelo en el barrio La Vicentina, el 14 de septiembre de 2026, tras el incendio ocurrido la víspera.
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El intenso olor a humo que dejó el incendio forestal en los tradicionales barrios La Vicentina y El Dorado, en el centro norte de Quito, seguía impregnado en el ambiente la mañana y tarde del lunes 14 de septiembre de 2026, 24 horas después de las primeras llamadas de auxilio.
Cerca de las 11:00 de la víspera, las llamas empezaron a propagarse a un costado de la avenida Velasco Ibarra, también conocida como Oriental. Se trata de una de las vías más importantes y con mayor carga vehicular, pues conecta la ciudad de sur a norte.
La preocupación entre los habitantes del sector aumentaba a cada minuto debido a que los fuertes vientos provocaron que el fuego cruce los cuatro carriles de la vía y amenace con alcanzar las urbanizaciones y pequeñas casas de madera de la zona.
En medio de la desesperación y de la densa nube de humo que se había extendido al menos un kilómetro a la redonda, los moradores se organizaron en dos grupos. El primero intentó apagar las llamas con mangueras caseras y baldes, mientras anhelaban el arribo de los bomberos. El segundo, en cambio, se dedicó a sacar muebles, ropa, cilindros de gas y todo lo que podía a las calles cercanas.
Debido al rápido avance del fuego, las autoridades municipales cerraron la avenida y permanecieron en el lugar toda la noche.

Minelli Sanabria calcula que llegó a su casa a las 17:00. Lo primero que hizo fue entrar a la vivienda para sacar la ropa de su hijo y el cilindro de gas.
"El susto fue tremendo porque el fuego llegó hasta el techo. Aquí vivimos seis personas y tuvimos que ir a dormir en la casa de un familiar en una habitación chiquita porque el olor a humo era insoportable"
Minelli Sanabria, habitante del sector
Mientras limpia apurada las paredes y pisos de ingreso, cuenta que su hijo fue el más afectado porque sufre de asma. "Lo tenemos con nebulizaciones porque tuvo una crisis. Ya no podemos ir a la otra casa, entonces no tenemos otra opción que quedarnos aquí", comenta.
"Me arrastré para salir de la casa"
A 10 metros de la casa de Minelli Sanabria vive Matilde Pillajo. En una casa de apenas 12 metros cuadrados está su cama rodeada de una lavadora, una cocineta, cartones, botellas y alambres con ropa limpia.
Sentada sobre su cama sin poder caminar por la osteoporosis y artritis que sufre desde hace 10 años, relata que a las 13:00 sintió un fuerte olor a humo que en minutos inundó su casa. Desesperada por los gritos que escuchaba en las calles, decidió rezar: "Le pido mucho a Dios que llueva, que las personas no hagan daño a la naturaleza, que no quemen basura".
Al escuchar las sirenas de los bomberos, Pillajo no esperó más. Se lanzó de su cama y se arrastró hasta la entrada. "Si las llamas llegaban hasta acá, me lanzaba", dice señalando las gradas que hay afuera de su vivienda.
A las 20:00 llegó su hijo, tras más de 12 horas de trabajo como reciclador. Lo único que pudo hacer fue barrer el piso lleno de ceniza para intentar descansar. A la mañana siguiente ninguno salió a trabajar. El joven siguió con las labores de limpieza y Pillajo pasó en cama con dolor de piernas y espalda, mientras recibía a funcionarios del Municipio de Quito y del Gobierno, quienes le ofrecieron ayuda.
"Vienen solo cuando hay algún incendio o un problema. Siempre ofrecen, pero nunca cumplen", se queja.
Llamas de 1.000 °C
El incendio en los barrios La Vicentina y El Dorado obligó a un despliegue inusual del Cuerpo de Bomberos de Quito. Para combatir las llamas fue necesario movilizar 60 efectivos y la intervención de 25 vehículos. Tras 12 horas de trabajo, el contingente controló las llamas.
Miguel Llumiquinga, jefe de la Brigada Distrital Eugenio Espejo, detalla que los Bomberos han permanecido en el lugar por más de 24 horas seguidas para evitar rebrotes del fuego. "Tenemos algunos puntos calientes que debemos controlarlos para dejar la zona segura", comenta.
Y señala que los trabajos más complicados durante la tarde del domingo 13 de septiembre ocurrieron cuando las llamas alcanzaron los 1.000 °C. "Hoy hemos llegado a tener puntos con 70 °C. Lo ideal es dejarlos en cero; sin embargo, debido a las altas temperaturas que hay en el ambiente, podemos decir que estaremos en condiciones seguras cuando lleguemos a 20 °C", explica.
Édison Carvajal, habitante de El Dorado, asegura que los incendios forestales son recurrentes en el sector. "Todos los años es lo mismo. Esta no es la primera vez. Estamos expuestos a que en cualquier momento pase una desgracia", dice molesto.

Denuncia, además, que el único hidrante que hay en el barrio no funciona. "Los bomberos quisieron conectar las mangueras, pero no había agua. Las autoridades deben arreglarlo para que sirva de apoyo y no de adorno", insiste.
Hasta las 15:00, los bomberos y trabajadores de la Empresa de Obras Públicas permanecían en el lugar para cortar los árboles que resultaron afectados y limpiar la zona. Datos del Cuerpo de Bomberos muestra que este incendio provocó la pérdida de cinco hectáreas de vegetación.
Entre julio y en lo que va de septiembre de 2026, Quito ha sufrido 154 incendios forestales, que afectaron 1.118 hectáreas de bosques.
¿Qué hacer ante un incendio forestal?
El Cuerpo de Bomberos cuenta con una pequeña guía de consejos que deben seguir las personas cuando ocurre un incendio cerca de sus casas:
- Llamar inmediatamente al ECU 911.
- Mantener cerradas puertas y ventanas.
- Colocar toallas o trapos húmedos debajo de las puertas y en los marcos de las ventanas para impedir el ingreso del humo.
- Utilizar mascarillas, sobre todo niños, mujeres embarazadas, personas con problemas respiratorios y adultos mayores.
- Suspender las actividades al aire libre.
- Mantener a las mascotas dentro de la vivienda y suspender temporalmente sus paseos.
Finalmente, si alguna persona presenta dificultad para respirar, debe acudir inmediatamente al centro de salud más cercano.
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