¿Qué pasó con el barco ‘Fiorella’? Ecuador le dice al Comité de la ONU que investiga posibles intervenciones a embarcaciones en altamar
El Estado ecuatoriano presentó un informe al Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU por el caso de la desaparición de ocho pescadores del barco ‘Fiorella’. La Fiscalía reconoce limitaciones en la indagación. El Ministerio de Defensa apunta a que la embarcación habría quedado a la deriva.

Imagen del barco ‘Fiorella’, desaparecido el 20 de enero de 2026 con ocho pescadores a bordo, quienes habían zarpado de las costas de Jaramijó, en Manabí.
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Redacción primicias
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El Estado ecuatoriano entregó una respuesta oficial al Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que ordenó la búsqueda y localización de ocho pescadores desaparecidos con el barco ‘Fiorella’. La embarcación pesquera zarpó de Jaramijó, Manabí, el 13 de enero de 2026 y desapareció en altamar sin dejar rastro.
Siete meses después el paradero de los tripulantes y la suerte de la embarcación siguen siendo una incógnita y el caso se investiga como una presunta desaparición involuntaria. La Unidad Nacional de Investigación de Personas Desaparecidas (Unipd) de la Policía de Ecuador no descarta un caso potencial de desaparición forzada.
PRIMICIAS accedió a los informes oficiales de cumplimiento que se presentaron en mayo pasado -con un mes de retraso- ante el Comité contra la Desaparición Forzada (CED). Los documentos exponen avances y limitaciones en la investigación del caso, y presuntas fallas de coordinación interinstitucional.
El ‘Fiorella’ zarpó de Jaramijó (Manabí) el 13 de enero y, de acuerdo con el expediente de investigación fiscal, desapareció dos días después, aunque las fechas cambian según la entidad.
El barco pesquero habría desaparecido junto con sus tripulantes la noche del 20 de enero, según la fecha citada por el Comité de la ONU. Pero la alerta oficial de emergencia la recibió el Centro Coordinador de Salvamento Marítimo el 22 de enero y al día siguiente se activó el protocolo de búsqueda (SAR).
Fiscalía reporta "nudos críticos"
En un memorando suscrito por la Dirección de Derechos Humanos de la Fiscalía General del Estado (FGE) y remitido a las autoridades de Gobierno, la entidad reconoció limitaciones que han frenado el avance de la investigación previa por el presunto delito de desaparición involuntaria.
La Fiscalía identificó como el principal "nudo crítico" el hecho de que, al tratarse de una desaparición en altamar, carece del apoyo operativo directo de la Policía Nacional, “lo que restringe las capacidades investigativas”. Pero no es el único nudo crítico.
“La responsabilidad de búsqueda recae principalmente en las Fuerzas Armadas y la Capitanía del Puerto, sin que hasta el momento se haya logrado una coordinación efectiva y sostenida con estas entidades", agrega Fiscalía, según el informe de cumplimiento de obligaciones internacionales que el Ministerio de Gobierno preparó para responder a la ONU.

En ese sentido, la Fiscalía informó que emitió un oficio al jefe de la Capitanía de Puerto de Manta solicitando información sobre "otras embarcaciones en la zona y presencia de naves militares" en las coordenadas cercanas a la última posición conocida de la embarcación. La entidad reportó seis impulsos procesales.
No obstante, la Fiscalía y el Ministerio de Gobierno argumentaron ante la ONU que el contenido de estas diligencias y versiones se mantiene bajo reserva legal, porque se trata de una indagación previa.
Las coordenadas de la última posición conocida del barco ‘Fiorella’ la ubica a mitad de camino entre la costa de Ecuador y el archipiélago de Galápagos, como se observa en el siguiente mapa:
No se descarta una desaparición forzada
El Comité de la ONU le recordó a Ecuador que la desaparición de los pescadores del ‘Fiorella’ ocurrió en un contexto de acuerdos de cooperación en materia de seguridad y defensa con Estados Unidos (que permiten la actuación de militares extranjeros en ciertos contextos) y bajo denuncias de que pesqueros locales de Manabí estaban siendo atacados por personal militar extranjero.
El CED citó el caso del barco "Don Maca" (el 26 de marzo de 2026) como ejemplo de un pesquero que habría sido interceptado en altamar por una embarcación militar estadounidense y drones. El barco terminó hundido y su tripulación fue entregada a la Marina de El Salvador.
La Unidad Nacional de Investigación de Personas Desaparecidas (Unipd-Dinased) de la Policía de Ecuador registra el caso del ‘Fiorella’ bajo la figura de "desaparición involuntaria", pero señala que se consideran "todas las hipótesis... sin descartar ninguna línea de investigación”.
Esto incluye "verificaciones relacionadas con hechos ocurridos en altamar, posibles intervenciones a embarcaciones y rutas marítimas utilizadas", agrega en los documentos. “La estrategia investigativa será evaluada y actualizada de manera periódica, conforme se incorporen nuevos elementos”. La Policía subraya que la dirección de la investigación penal le corresponde exclusivamente a la Fiscalía.
Sobre el “intercambio de información con otros Estados que pudieran tener relación con el caso, incluyendo El Salvador y Estados Unidos”, la Unipd señala que los requerimientos de asistencia internacional serán canalizados a través de instrumentos diplomáticos.
El informe consolidado del Estado ecuatoriano “no excluye formalmente otras hipótesis, incluida la desaparición forzada”. Este delito exige por definición la participación de agentes del Estado o de terceros que actúen con su autorización, apoyo o consentimiento.

La versión de dos pescadores y de Defensa
Asimismo, la Policía informó que cuenta con las versiones de dos pescadores que zarparon junto con el barco ‘Fiorella’, pero pero que supuestamente "se habrían separado del grupo en el camino".
Las versiones se incorporaron al proceso investigativo “con la finalidad de fortalecer la reconstrucción cronológica de los hechos, establecer las circunstancias en las que se produjo la separación del grupo, orientar nuevas líneas de investigación y aportar elementos para el esclarecimiento” de los hechos.
El Ministerio de Defensa entregó un informe donde defiende la rigurosidad técnica de sus actuaciones. Su estrategia de búsqueda se basó en la premisa técnica de la "deriva" de la embarcación.
Según el informe del Comando de Guardacostas, la alerta SAR (Búsqueda y Salvamento Marítimo) se activó tras la última posición estimada de la embarcación ‘Fiorella’, el 22 de enero de 2026. Defensa indica que se ejecutaron cálculos técnicos mediante el sistemas especializados y que el buque B.A.E. “Imbabura” realizó reconocimientos en su ruta hacia Galápagos.
No obstante, tras cubrir un área estimada de 250 millas náuticas cuadradas en función de la deriva predominante hacia el noroeste, el caso se declaró en "fase pasiva" el 27 de febrero de 2026.
Para Defensa, las Fuerzas Armadas cumplieron de manera técnica y progresiva con los protocolos. “El desplazamiento de posibles vestigios” motivó la ampliación del área de búsqueda hacia la región insular de Galápagos. Se intentó contactar a naves ubicadas a una distancia de entre 10 y 20 millas náuticas de la zona de interés, sin obtener respuesta ni indicios relevantes, según el Ministerio.
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